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El targuá sangregao, sangre de dragón o sangredrago
Nombre científico: Croton draco
Familia botánica: Euphorbiaceae
A solicitud de: Miguel Castro Hernández, Costa Rica.
En los charrales, orillas de potreros y abandonos a lo largo y ancho de todo
el país, frecuentemente podemos encontrar al targuá sangregao, un árbol pequeño
relativamente, con un tronco de poca altura y una amplia copa semejante a
una sombrilla. Muy fácil de reconocer por sus hojas grandes en forma de un
corazón perfecto, que al envejecer se vuelven amarillentas y rojizas antes
de caer. Al igual que todas las demás 40 especies del género Croton
en Costa Rica, este árbol produce sus pequeñas flores amarillentas a lo largo
de ramos muy largos y curvados que brotan en grandes cantidades justo por
encima de la superficie del follaje, dándole al árbol una apariencia muy curiosa
y muy llamativa desde largas distancias. El targuá sangregao debe su nombre
al hecho de que su savia es idéntica en color y apariencia a la sangre, y
cuando la corteza sufre una herida o corte, esta "sangre de dragón" fluye
abundantemente (foto). Desde tiempos muy remotos, esta savia de sabor amargo
y astringente, era utilizada por nuestros indígenas como un remedio muy eficaz
para aliviar los dolores de dientes y muelas, así como las infecciones de
las encías. Esta costumbre fue adoptada y mantenida fielmente por nuestros
abuelos campesinos, e inclusive hoy día muchos países fabrican enjuagues bucales
y dentífricos a base de la savia roja de este magnífico árbol.
El tempate o coquito
Nombre científico: Jatropha curcas
Familia botánica: Euphorbiaceae
A solicitud de: Rubén Varela, México.
Se trata de un árbol pequeño que muy raramente alcanza los 5 metros de altura,
nativo de la costa pacífica de Costa Rica y de otras regiones de los trópicos
americanos. Se trata de una verdadera planta oleaginosa o sea, que sus semillas
contienen aceites o grasas útiles para las personas y en efecto, el aceite
de tempate se utiliza desde hace muchos siglos como un reconocido remedio
muy eficaz para curar una increíble cantidad de enfermedades y padecimientos.
¡PELIGRO! Además del aceite, las semillas del tempate
también poseen una sustancia química muy tóxica capaz de matar a cualquier
persona que las coma.
Tradicionalmente se le ha utilizado en Costa Rica como una planta de pega para establecer cercas vivas en los linderos
de as fincas debido a su fácil y rápida propagación por postes y estacas vivas.
En muchos países tropicales del mundo se están comenzado a establecer de manera
acelerada y muy poco planificada, enormes plantaciones de tempate debido a
que el aceite de sus semillas posee extraordinarias cualidades energéticas
para la elaboración de biocombustibles.
El tempisque
Nombre científico: Sideroxylon capiri
Familia botánica: Sapotaceae
Uno de los árboles más notables y famosos de Costa Rica. En la lengua nahuatl,
el nombre de este árbol significa "el que cuida los ríos", y efectivamente
casi siempre lo encontramos creciendo en la orilla de los ríos de las planicies
cercanas a las costas. Los árboles adultos son notables y fáciles de reconocer
en el campo gracias a su tronco muy recto y cilíndrico, cubierto de una corteza
color gris muy claro que en ocasiones se observa casi blanca. La corteza vieja
se desprende en trozos de tamaño mediano y de muy caprichosas formas orgánicas.
Su madera es dura, pesada y de muy atractiva apariencia, principalmente por
su notable color amarillo vivo, la cual ha sido explotada desde hace muchos
años para la elaboración de pisos, muebles y artesonados para casa de lujo.
Actualmente esta especie se encuentra en un alto riesgo de extinción no solo
por la sobreexplotación de la que ha sido objeto en Costa Rica, sino también
porque un gran porcentaje de las semillas que produce son estériles lo cual
ocasiona que la reproducción natural sea muy baja. Para mayor
información acerca de esta especie, visite
Los Árboles del Corazón.
El terciopelo o pica pica
Nombre científico: Sloanea terniflora
Familia botánica: Elaeocarpaceae
A solicitud de: Anthony Ruiz, Costa Rica.
El terciopelo o pica pica es una de esas especies de árboles que por lo
general pasan desapercibidas en la mayoría de los casos por lo que hay muy
poca información sobre ella. Naturalmente se desarrolla desde México hasta
Brasil y en Costa Rica se encuentra en el pacífico desde Guanacaste hasta
el Rodeo a unos 1100 m de elevación a orillas de ríos y quebradas.
Dependiendo del lugar en donde se desarrolle puede tener un tamaño alrededor de los 10 m o puede superar los 30 m, es
muy variable, de igual manera pueden encontrarse árboles con troncos
delgados pero otros con más de 80 cm de diámetro. Su tronco está
cubierto por una corteza grisácea y escamosa, pero lo más llamativo de
éste es su peculiar forma que le dan las gambas de irregular
forma, especialmente evidentes en los árboles muy viejos, dignos elementos
de los cuentos de fantasía en donde mantenían sus casas los duendes y
brujas. La densa, extendida y redondeada copa inicia desde muy abajo en el
tronco y es muy similar a la de los encinos (Quercus oleoides), por
lo que es fácil confundirlos. La misma está formada por hojas
simples y alternas, de fuerte y brillante color verde por encima y más
pálido por detrás, las cuales igualmente que el tronco son de forma,
tamaño y características variadas ya que entre otras pueden medir de 3 a
más de 18 cm de largo, de forma elíptica u ovadas, de borde entero o
dentado, etc. Los árboles jóvenes tienen hojas pubescentes y más grandes
en comparación con las de los árboles adultos.
Durante los meses de diciembre a mayo se pueden
observar al final de las ramitas donde se agrupan las hojas, pequeños
racimos compuestos de flores sin pétalos, de un leve color rojizo o
pardo dado por los gruesos sépalos los cuales junto con sus amarillos
estambres son los responsables de llamar la atención de las abejas y
otros insectos polinizadores. Los frutos son de color rojizo al madurar y
de forma ovalada, cubiertos por una fina vellosidad que es la
responsable de que a esta especie se le llame pica pica, ya que al
desprenderse, ya sea por vientos fuertes, por golpes o
simplemente porque se abrieron los frutos para liberar las semillas, puede
producir una fuerte reacción alérgica si llega a hacer contacto con la
piel de algún curioso que este bajo el árbol o en sus cercanías. Dentro de
cada fruto hay de 1 a 3 semillas cubiertas también por la misma irritante
pubescencia y por un arilo de color amarillo o anaranjado el cual es
buscado por algunos animales, los que se encargarán luego de diseminar las
semillas más lejos de donde cayeron al ser expulsadas por los frutos.
Básicamente se le utiliza como leña, postes de cercas y su madera para
carpintería y ebanistería.
El tigüilote
Nombre científico: Cordia dentata
Familia botánica: Boraginaceae
De las regiones más secas del Pacífico Norte de Costa Rica, presentamos al tigüilote,
un pariente muy cercano del laurel.
Es un bellísimo y atractivo árbol que mantiene su follaje verde y lozano aún
en la época de mayor sequía. Durante más de la mitad del año produce gran
cantidad de enormes ramos de flores verde amarillentas y muy perfumadas. Cuenta
una antigua y hermosa leyenda guanacasteca, que si las mujeres se casan portando
un ramo de flores de tigüilote, nunca faltará el amor en su matrimonio. Los
frutos son pequeños, redondos muy carnosos y de color blanco translúcido,
y se agrupan en grandes y pesados racimos de hasta 200 unidades. Lo mejor
de todo es que el tigüilote se reproduce muy fácilmente por medio de estacas
y postes vivos, y los nuevos individuos así desarrollados producen flores
y frutos el mismo año de plantados, algo de verdad extraordinario. Los
amantes de las aves, colibríes, murciélagos e iguanas se podrán dar gusto
con este hermoso árbol pues sus flores y frutos atraen a toda esta fauna y
muchas especies más.
El tirrá u olmo centroamericano
Nombre científico: Ulmus mexicana
Familia botánica: Ulmaceae
En la mitología Celta, los olmos representan a las deidades responsables de proteger
los ríos, lagos y pozos. Efectivamente, son árboles muy comunes y abundantes
en todo el Hemisferio Norte, los cuales son naturales o han sido introducidos
intensivamente, y se caracterizan no sólo por su hermosa forma sino porque
crecen abundantemente en las orillas de los ríos y quebradas de las zonas
frías y/o montañosas. En Costa Rica tenemos la suerte de poseer una especie
de olmo nativo que forma grandes poblaciones que protegen celosamente todos
los cursos de agua de los Cerros de Escazú y Cordillera de Talamanca. Los
arbolitos crecen velozmente y en 2 ó 3 años ya poseen una copa amplia y densa
llena de ramas muy largas. Una vez al año se desprende de su follaje viejo
para dar paso al nuevo follaje, el cual es de color amarillo muy pálido los
primeros días, creando la ilusión de que cayó nieve sobre la copa.
El tomate de árbol
Nombre científico: Cyphomandra betacea
Familia botánica: Solanaceae
Para quienes poseen terrenos en las zonas más altas y frías de nuestro país y desean
establecer algún tipo de cultivo interesante y de muy alto rendimiento, nada mejor que
el tomate de árbol o tomate de palo. Aunque no es un árbol propiamente dicho,
este miembro de la familia del tomate y del chile posee un tallo recto y semileñoso
que alcanza hasta los 5 metros de altura, con ramas largas y una copa densa
gracias a sus grandes hojas en forma de corazón. Esta planta todo el año produce
gran cantidad de frutos semejantes a las granadillas comunes (Passiflora),
de pulpa carnosa y agridulce que se puede comer al natural o preparada en
exquisitas jaleas, refrescos o encurtidos. Esta planta se reproduce muy fácilmente
a partir de brotes de raíz y así es capaz de producir abundantes frutos desde
el primer año de plantada. Los frutos que se ponen malos o que no se desarrollan
lo suficientemente bien, se pueden dejar en la planta pues servirán de alimento
a las aves silvestres frugívoras que llegarán por docenas atraídas por el
dulce olor y color amarillo encendido de estos frutos.
El trompito
Nombre científico: Coccoloba acapulcensis
Familia botánica: Polygonaceae
A solicitud de: Vivien Araya, Costa Rica.
Interesante árbol silvestre nativo de América Central en donde es virtualmente
desconocido. En Costa Rica se le encuentra con cierta frecuencia en la
vertiente del Pacífico, desde el nivel del mar hasta los 1000 metros de
elevación. No es un árbol grande pero es muy notable por la forma
irregular y muy sinuosa de su tronco, y además por sus hojas pequeñas de
forma casi perfectamente redonda. Durante la estación seca el árbol deja
caer todo su follaje, y a las pocas semanas aparecen los brotes de las
nuevas hojas, de color rojo oscuro al principio, y conforme pasan los días
se van tornando rosadas, blanquecinas, verde amarillento, verde claro
(foto) hasta un verde oscuro normal, y entonces los árboles son muy
fáciles de reconocer en el bosque cuando se encuentran en este proceso de
formación del nuevo follaje por sus llamativos colores. Un dato
interesante es que el follaje nuevo posee una tonalidad tan brillante que
hay que tocarlo para convencerse de que no se trata de una planta
artificial. Durante la estación seca los árboles producen gran cantidad de
frutos con la apariencia de pequeñas manzanas, carnosos y de sabor muy
agradable y refrescante con un enorme potencial para la elaboración de
conservas y mermeladas y cualquier otro tipo de recetas similares. Estos
frutos atraen y alimentan a una gran variedad de fauna silvestre, y el
nombre de trompito se debe a que cada fruta posee una sola semilla en su
interior, la cual una vez libre de pulpa y seca, se puede girar como un
pequeño trompo. Aparte de sus beneficios como árbol frutal y ecológico,
también posee un gran potencial como árbol de follaje ornamental por la
variación de colores que produce todos los años.
El trueno, ligustro o aligustre
Nombre científico: Ligustrum lucidum
Familia botánica: Oleaceae
Sencillo pero muy atractivo árbol originario de China, el cual ha sido plantado en
las regiones tropicales y subtropicales del mundo por su gran reputación
como árbol resistente a la contaminación atmosférica de las ciudades. El
árbol es muy característico por su follaje denso y por el color verde muy
oscuro de sus hojas, las cuales poseen grandes cantidades de aceites
esenciales, lo cual se puede comprobar rápidamente al estrujarlas con la
mano. Las flores son pequeñas, blancas y muy aromáticas, pero se agrupan
en grandes ramos de forma cónica que aparecen en los extremos de las
ramas. Los frutos son pequeños, redondos y muy carnosos, de color
azul muy oscuro, a veces negro. En Costa Rica durante muchos años fue el
árbol predilecto para establecer tapavientos y linderos naturales en las
fincas cafetaleras y ganaderas del Valle Central, pero esta popularidad se
fue perdiendo con el paso del tiempo por motivos desconocidos. Aún podemos
encontrar grandes y viejos árboles de trueno plantados a todo lo largo del
Paseo Colón en el centro de la ciudad capital, en donde durante muchos
años han demostrado su excepcional resistencia a los rigores ambientales
propios de una ciudad. Su reproducción es tan fácil que hasta parece
mentira, pues bajo los árboles nacen cientos de arbolitos que no sufren de
ningún trauma ni resentimiento si se transplantan a otro sitio, pero como
en el universo no hay nada perfecto, durante sus primeros años de vida las
raíces de los arbolitos de trueno son severamente atacadas por las larvas
subterráneos de los escarabajos filófagos, conocidos en Costa Rica como
jogotos (Phyllophaga).
El tubú
Nombre científico: Montanoa guatemalensis
Familia botánica: Asteraceae
Uno de los árboles más llamativos de las zonas altas es el hermoso tubú, tubús o tobú, el cual es una especie nativa muy
utilizada como cortina rompevientos, especialmente en zonas como
Monteverde, donde el frío y la humedad le permiten un buen desarrollo,
pero no le gusta el exceso de humedad en el suelo. Desde México hasta
Costa Rica se le puede encontrar en elevaciones entre los 1000 y 1500 m de
altitud mayormente en la costa Pacífica, en donde se puede observar
creciendo naturalmente en bosques secundarios; de porte medio y puede
llegar a crecer unos 10 a 15 m de altura desarrollando un tronco no muy
grueso y en la mayoría de los casos ramificado lo que le permite tener su
característica y densa copa desde muy abajo, formada por cientos de
hojas ligeramente pubescentes, muy delgadas y suaves, de un intenso color
verde oscuro. En la época de floración es un verdadero placer recorrer las
carreteras de Monteverde y contemplar los terrenos repletos de este
magnífico árbol cubierto totalmente por grandes flores blancas similares a
margaritas (aunque en las zonas más bajas las mismas tienden a ser más
pequeñas), las cuales atraen gran cantidad de abejas y otros insectos por
lo que es utilizado en apicultura. Por sus características ecológicas
crece muy rápidamente y puede llegar a formar rodales casi puros, los
cuales cubren sitios degradados en poco tiempo. No es exigente en cuanto a
condiciones de suelo, por lo que puede crecer hasta en la pura piedra. Se
le emplea mayormente como poste, por su gran facilidad para reproducirse
por medio de estacas y por su amplia capacidad para soportar las podas, lo
que le favorece como tapavientos, logrando una amplia y densa cobertura,
así mismo se le utiliza en la producción de carbón, leña, basas, forraje y
como una excelente especie para ornamental.
El tucuico
Nombre científico: Ardisia compressa
Familia botánica: Myrsinaceae.
A solicitud de: Iván Mora Carranza, Costa Rica.
Este árbol es probablemente una de las 5 ó 10 especies forestales ornamentales
más completas de Costa Rica. A campo abierto y a plena exposición del sol,
desarrolla una llamativa copa de forma cónica, formada por un follaje de grandes
hojas gruesas y brillantes. Además produce miles de pequeñas flores blancas
y fuertemente perfumadas, agrupadas en densos ramitos, las cuales a su vez
producen infinidad de frutillos pequeños y carnosos de color rojo sangre,
y durante cierta época del año el follaje, las flores y los frutos convergen
al mismo tiempo creando algo así como un árbol de Navidad natural. A pesar
de esto, en Costa Rica aún no se ha descubierto el enorme valor e importancia
del tucuico como una de las mejores especies ornamentales de nueva generación.
Los frutos carnosos son apetitosos sólo para algunas personas, pero para las
aves son absolutamente irresistibles. ¿Necesita establecer un muro o seto
vivo en su finca? Plante tucuico sin pensarlo dos veces.
El tuete
Nombre científico: Vernonia patens
Familia botánica: Asteracaceae
Al igual que muchas otras especies de arbustos nativos presentados en este
álbum, el humilde tuete ocupa un espacio muy merecido. Se trata
efectivamente de un arbusto muy silvestre y de porte no muy elegante y más
bien desgarbado, compuesto de muchos tallos principales, infinidad de
ramas largas y delgadas, y follaje ralo y extendido. Sus hojas son de
tamaño mediano, de forma lanceolada y con la textura de una lija. Se le
encuentra en ambas vertientes del país, principalmente en las zonas sin
estación seca definida. Pasa completamente desapercibido durante todo el
año hasta que llega el mes de febrero y produce sus grandes ramos de
flores blancas y diminutas con un aroma idéntico a la miel. ¡Cómo alegran
los campos y los potreros cuando cubren su follaje de flores! La cantidad
de abejas que revolotea alrededor de esta floración, produce un zumbido
que se escucha a muchos metros de distancia. Posee una enorme importancia
ecológica pues es un atrayente y hospedero natural de muchos insectos que
atacan y dañan a varias especies de árboles valiosas, principalmente
gusanos barrenadores y cortadores de las ramas y troncos, y si en una
plantación forestal se dejan crecer una abundante población de tuete, las
plagas se concentrarán sobre ésta y no sobre los árboles. Sometido a un
buen cuidado y a base de podas prescritas, el tuete puede responder como
un arbusto ornamental muy atractivo para espacios pequeños en zonas verdes
urbanas y residenciales.
La uruca
Nombre científico: Trichilia havanensis
Familia botánica: Meliaceae
La uruca es uno de los árboles predilectos de MundoForestal por el enorme valor
histórico, cultural y sentimental que posee. Hace muchos años, en la época
en que valía más la palabra que el dinero, los árboles de uruca eran abundantes
y las personas los dejaban crecer libremente en sus predios, cercos, fincas,
orillas de caminos, linderos, huertos y cafetales de los pueblos y caseríos
del interior del país. Esto se debía a que el árbol tiene la curiosa particularidad
de que comienza a florecer los primeros días de diciembre, el mes que se celebra
la Navidad y la festividad de la Virgen María y por lo tanto, también se celebraban
en este mes los matrimonios entre las jóvenes parejas de la época, principalmente
campesinos. Entonces, la aparición de la blanca, densa y muy aromática floración
de los árboles de uruca, era motivo de gran revuelo y ansiedad entre los habitantes
de los pueblos pues era "la señal" celestial de iniciar los preparativos de
las celebraciones religiosas y familiares más importantes del año. Las fachadas,
corredores y altares de las iglesias se adornaban con las hermosas flores
de la uruca, al igual que las imágenes de la Virgen María ubicadas en todas
las casas de campo, y el día en que se celebraban los sencillos matrimonios,
las novias llevaban en sus manos y cabello ramitos elaborados con estas mismas
flores. Muchos años han pasado ya desde que la floración del árbol de uruca
-muy escaso y prácticamente desconocido hoy en día- era motivo de celebración,
regocijo, felicidad y esperanza. Por eso invitamos a los lectores a plantar
en sus jardines y propiedades muchos árboles de uruca como una forma de recordar
las hermosas tradiciones y costumbres ya desaparecidas de nuestra querida
Costa Rica.
El vainillo
Nombre científico: Tecoma stans
Familia botánica: Bignoniaceae
Para hablar de todos los atributos del vainillo, se necesitaría de un espacio tan
grande como el que ocupan todas las especies de árboles descritas en este
mismo Sitio. Efectivamente se trata de una especie extraordinaria desde todo
punto de vista, no solamente por su veloz crecimiento y desarrollo sino también
porque es capaz de producir sus hermosas y fragantes flores amarillas entre
el primero y segundo año de vida. Es un árbol muy maleable, lo cual
significa que a su copa y follaje se le pueden dar formas hermosas y ornamentales
por medio de podas constantes. Su corteza es muy áspera e irregular, ideal
para "pegar" y cultivar plantas epífitas como guarias y otras orquídeas, cactos
aéreos, helechos, etc. Su madera es atractiva, fina y muy aromática, y con
ella se pueden elaborar bellas artesanías. Además, sus flores atraen a gran
cantidad de mariposas, abejas y colibríes, y su poderoso sistema de raíces
permite al árbol nacer, crecer y vivir sobre las pendientes rocosas y áridas
de los cañones de los ríos. Cada año un solo árbol produce tanta cantidad
de semilla, que en los potreros, lotes y abandonos se pueden formar bosques
puros de esta especie. ¡Sólo le faltó dar frutas comestibles! Ver más
fotos en
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.309425489099039.69922.194845613890361&type=3
El yas
Nombre científico: Persea schiedeana
Familia botánica: Lauraceae
En las zonas montañosas de nuestro país por encima de los 1500 metros de elevación,
vive el yas o aguacate de montaña, un árbol que aunque no es muy alto desarrolla
una copa perfectamente redonda y densa por entre la cual no pasa ni un solo
rayo de luz. Posee hojas grandes, gruesas y ovaladas, y los frutos son unos
aguacates redondos con la cáscara gruesa de color verde-moráceo. La semilla
es enorme y la pulpa es verde y con apenas 1 centímetro de grosor, pero su
sabor es verdaderamente exquisito hasta para comerlo así sólo. Durante la
estación seca los árboles botan todas las hojas y a los pocos días nace el
nuevo follaje todo al mismo tiempo, de color rosado pálido que con el paso
del tiempo se torna verde, ofreciendo un espectáculo único en los paisajes
montañosos. Muchos científicos creen que el aguacate común es el resultado
del cultivo selectivo y reiterativo que hicieron durante siglos los indígenas
mesoamericanos a partir de los árboles de yas, para obtener un fruto de semilla
más pequeña y por ende mayor cantidad de pulpa comestible.
El yos
Nombre científico: Sapium (varias especies)
Familia botánica: Euphorbiaceae
A solicitud de: Minor Villalobos Delgado, Costa Rica.
El yos y sus diferentes especies son árboles muy comunes y carentes de características
sobresalientes. El árbol posee el muy triste antecedente de haber sido utilizado
durante muchos años por personas inescrupulosas para cazar aves silvestres
canoras, ya que posee en su corteza una savia blanca y espesa que se vuelve
muy pegajosa en contacto con el aire, la cual se utilizaba como trampa para
embarrar las ramas y tallos de ciertas especies de plantas frecuentemente
visitadas por las aves, las cuales se quedaban fuertemente pegadas y eran
presa fácil de los crueles cazadores. A pesar de todo lo anterior, los yoses
son árboles muy vigorosos, de tronco muy recto y de crecimiento muy rápido,
muy recomendables para ser plantados principalmente en aquellos sitios en
donde se desea establecer un proyecto de reforestación con fines ambientales
para la recuperación de suelos, aguas, cobertura vegetal y fauna silvestre.
¡A los monos de todas las especies les encanta comer
sus frutos!
El yuco
Nombre científico: Bernoullia flammea
Familia botánica: Bombacaceae
Adivina adivinador, ¿cuál árbol es igual a una ceiba, pero tiene del poró gigante la flor?
Efectivamente, en la Vertiente Pacífica de Costa Rica
podemos encontrar una especie de árbol que a pesar de su gran tamaño, generalmente
pasa desapercibido pues su apariencia es casi igual a la de una
ceiba y su vistosa floración de color anaranjado encendido
se confunde con la del poró gigante. Se le conoce
como yuco ya que los árboles adultos generalmente presentan ramas gruesas
que se estrechan abruptamente adoptando formas que recuerdan mucho a
los tubérculos de la yuca o casava (Manihot). Se le encuentra
con cierta abundancia en la porción suroeste del Valle Central, y los árboles
adultos se pueden apreciar fácilmente desde grandes distancias cuando producen
su vistosa floración naranja durante los meses de octubre y noviembre de cada
año, como anunciando la proximidad de la estación seca. La especie presenta
severas dificultades para reproducirse naturalmente pues sus semillas y plantulitas
son muy susceptibles al ataque de los hongos patógenos del suelo. Pertenece
al selecto grupo de las especies forestales
ATRAPA-CARBONO.
El zapote negro
Nombre científico: Diospyros digyna
Familia botánica: Ebenaceae
El zapote negro o como también se le conoce en otros países zapote prieto, zapote de mico,
matasano de mico o caqui negro es pariente no del zapote que conocemos sino más
bien del famoso y reconocido ébano (Diospyros), pero ésta es
una especie nativa desde México hasta Colombia y se encuentra
también presente en las Antillas. En Costa Rica se le puede ver en la
vertiente pacífica y parte de la Zona Norte entre los 100 y los 1600
m de altitud, aunque en otros países hay en lugares cercanos a los 2000 m
de elevación, pero por lo general se concentra con un mejor desarrollo
bajo los 1000 m. Es una especie de lento crecimiento que prefiere
lugares abrigados, con suelos fértiles y con buen drenaje, pero
crece aceptablemente en suelos deficientes.
Puede llegar a alcanzar los 25 m de altura aunque lo
normal es que ronde los 10 m, especialmente si se encuentra en lugares
abiertos en donde desarrolla una copa redonda y densa, favoreciendo una
mayor producción de frutos. El tronco es grueso y está cubierto por una
corteza que además de tener lenticelas (pequeños poros para el intercambio
de gases) es acanalada y de un color muy oscuro, casi negra. Sus ramas
en la parte alta tienden a colgar lo que le da un atractivo aspecto a la
copa; las grandes hojas de hasta 30 cm de largo son simples y alternas, de
textura dura y de un fuerte color verde brillante por encima y más pálidas
por debajo, en donde además en algunas de ellas se pueden encontrar
cerca del pecíolo unas pequeñas glándulas similares a unas manchas. En las
axilas de las hojas se pueden observar las pequeñas flores tubulares ya
sean solas o en racimos de unas 5 a 7 unidades, al ser una especie
dioica las flores masculinas y femeninas se encuentran separadas y son
fácil de reconocer porque las masculinas poseen muchos estambres y tienen
una mayor fragancia que las femeninas. Los carnosos frutos son grandes
bayas redondas de unos 5 a 10 cm de diámetro que mantienen el cáliz
adherido a ellos, son de color verde brillante con cáscara
lisa y muy delgada; al madurar el único cambio visual que presenta es un
amarillamiento en la base y posee la ventaja que si se recoge ya bien
sazón en un par de días está maduro igual que los aguacates (Persea
americana); la pulpa al madurar es suave, de color negra y de un sabor
agridulce pero casi no posee olor. Cada fruto posee unas 5 a
10 semillas grandes de unos 2,5 cm de largo, lisas, de color café
brillante y duras, aunque no es raro encontrar frutos sin semillas.
La madera es dura y de buena calidad, con
características similares al ébano y se utiliza en ebanistería,
artesanías, muebles finos, enchapados, mangos de herramientas, cabezas de
palo de golf y teclas de piano entre otros usos. Los frutos son
ampliamente comercializados en México en donde se comen como fruta de mesa
o se utilizan para preparar helados, licores, conservas, mermeladas,
pasteles y dulces; así como diferentes postres como en el que se
mezcla la pulpa con jugos de cítricos o el que lleva además de la pulpa,
vino y canela. La pulpa además se utiliza como laxante e
hipoglucemiante y es rica en carbohidratos, calcio, fósforo, vitamina C, y
minerales. Las semillas sin cáscara, picadas y molidas se cocinan en
Guatemala para extraerle un aceite llamado zapuyul con fines medicinales.
Esta especie se reproduce muy bien por medio de
semillas y en unos 5 o 6 años dará la primer cosecha, también se puede
injertar en el caso de variedades para mantener la calidad de los frutos,
utilizando para ello patrones de la misma especie silvestre. Como
curiosidad los más atrevidos pueden morder las hojas para sentir un ligero
sabor picante.
El zorrillo de comer
Nombre científico: Cestrum racemosum
Familia botánica: Solanaceae
A todas aquellas personas interesadas en el importante tema de la seguridad
alimentaria, les agradará saber que en nuestro país tenemos una especie
forestal extraordinaria a la que también podríamos llamar con mucha
justicia el árbol espinaca. Pertenece a la misma familia botánica del
tomate y el chile, y es nativo de todos los países de Mesoamérica. En
Costa Rica crece como el monte en el Valle Central desde los 500 hasta los
1200 metros de elevación más o menos y también se le puede encontrar en
ambas vertientes aunque con menos frecuencia; le gustan los potreros,
orillas de bosques y donde haya mucha luz.
Llega a ser un árbol hecho y derecho de hasta más de 10 metros de altura y se desarrolla muy
rápidamente logrando una amplia y densa copa con ramas largas y un poco
gruesas, sobre un tallo recto o a veces ramificado desde no muy arriba y
cubierto por una corteza de color café muy claro casi crema con muchas
lenticelas. Las delgadas y y largas ramitas pueden estar o no cubiertas
por una fina pubescencia, las mismas son muy flexibles lo que le permite
al árbol tener una copa más baja. Estas a todo su largo presentan hojas
simples y alternas, de color verde oscuro por encima y glaucas por detrás
con nervaduras muy evidentes en ambas caras y un ápice muy agudo (larga
punta), las cuales al estrujarlas despiden un fuerte olor como a zorrillo
de ahí su peculiar nombre que no hace honor a su mayor uso como planta
comestible y por lo cual las familias campesinas lo apreciaban tanto. Las
pequeñas flores nacen en pequeños racimos (panículas) en las axilas de las
hojas y tienen forma de campanitas tubulares de color verdosas compuestas
por 5 delicados pétalos como si fueran hechas con porcelana fría para la
decoración de un queque; y aunque individualmente no llaman la atención su
gran cantidad a lo largo de las ramitas es algo que no puede pasar
desapercibido. Durante el día no producen ningún tipo de aroma pero en la
noche se lucen con su delicado perfume que se puede sentir a cierta
distancia, aunque no es tan fuerte como el huele de noche (Cestrum
nocturnum) pero atrae pequeños insectos y mariposas nocturnas, pero
también en el día también pueden ser visitadas por mariposas y colibríes.
Los redondeados y carnosos frutos lisos y como de 1 cm de largo dispuestos
en racimos poco densos, pasan de un color verde claro a blanco para
terminar de un color negro brillante cuando maduran atrayendo a muchas
aves se presentan casi todo el año, lo que le da gran importancia como
fuente de alimento para la fauna. No es raro encontrar estos frutos
cubiertos de una capa negruzca llamada fumagina que en realidad es un
hongo que se produce en los orines azucarados de algunos insectos que son
atraídos por lo dulce de estos frutos. El hongo como tal no le causa un
daño directo al fruto pero si en forma indirecta ya que afecta su
apariencia y reduce el área de captación de la luz necesaria para la
maduración. Las semillas son muy pequeñas como de unos 3 mm de largo y por
fruto puede haber unas 7 a 10, poseen un alto porcentaje de germinación,
inclusive bajo el árbol padre se encuentra mucha nacencia.
Tradicionalmente el zorrillo se ha utilizado en la cocina costarricense
para la elaboración de famosos picadillos ya sea con papa, con carne, con
verduras o simplemente con huevos, acompañados por supuesto de tortillas
calientes, y es considerado como un alimento funcional. Su sabor es un
poco amargo por lo que no es del agrado de todas las personas pero por sus
propiedades nutritivas es muy recomendado su consumo, ya que aportan mucha
fibra, antioxidantes y sobre todo mucho hierro por lo que en la zona del
Cantón de Mora y Puriscal es ampliamente recomendado para el tratamiento
de la anemia, especialmente en niños y mujeres embarazadas. Se pueden
comer crudas pero ahí si son muy amargas. Son fuente de proteínas
similares a las de las leguminosas y fortalece el sistema inmunológico.
Una característica importante es que a pesar de ser miembro de una familia
con muchas especies con elementos muy venenosos, el zorrillo no posee esas
propiedades. El sabor amargo se le puede reducir (no eliminar del todo) si
se cocina por unos minutos 12 a 15 min en agua con sal y una cebolla
partida a la mitad, pasado ese tiempo se le cambia el agua y se deja que
hierva otros 10 min más o menos. Una buena receta se puede ver en http://recetasdecostarica.blogspot.com/2010/08/zorrillo.html
Ideal para los amantes de las mariposas de la familia
Sphingidae ya que sus hojas son una buena fuente de alimento para las
larvas. Por sus gran aporte de materia orgánica se le puede emplear como
recuperadora de suelos, para atraer aves, para proteger suelos y orillas
de ríos, como ornamental y sus hojitas tiernas son ideales para los monos,
ya que ellos las buscan porque son menos amargas que las más viejas
(indicador de cuales hay que tomar para los picadillos si no se quiere muy
amargo).
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