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 Especies nativas e introducidas al país, presentadas por:

         

 

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El cacao de ardilla.

Nombre científico: Herrania purpurea

Familia botánica: Sterculiaceae

Allá en la zona atlántica, oculto bajo la sombra tropical de los bosques muy húmedos caribeños, de vez en cuando aparece un arbolito de verdad muy curioso, pues además de que posee un tronco largo y muy delgado casi sin ramas que nos recuerda mucho a una papaya (Carica papaya ), sus frutos agridulces son una verdadera delicia al paladar. Se trata del cacao de ardilla, de la misa Familia botánica del cacao común (Theobroma cacao ), y de frutos idénticos a éste pero en miniatura de apenas 10 ó 15 centímetros de largo, los cuales también nacen en los troncos y ramas, con muchas semillas cubiertas de un arilo o pulpa blanca, esponjosa y de un exquisito sabor dulce-acídulo que se puede comer así al natural. De las semillas tostadas del cacao de ardilla se obtiene el más dulce, cremoso y delicioso chocolate del mundo entero. Y allí está la especie, esperando a que alguien la reproduzca y cultive en los espacios a la sombra de bosques secundarios o de plantaciones de árboles maderables, frutales u ornamentales. ¡Enorme potencial!

 

 

 

El cachá o espino blanco

Nombre científico: Abarema idiopoda

Familia botánica: Mimosaceae

Una de esas especies que urgentemente debe reproducirse y plantarse por todo lado, no solo por su belleza sino porque está en riesgo de extinción.  Se le conoce como cachá, espino blanco, cashá o dormilón y es una especie nativa desde México hasta Panamá, a excepción de El Salvador. En Costa Rica se le encuentra en sitios bajos, húmedos, nublados, así como en los semideciduos (que pierden parcialmente las hojas en la estación seca) e incluso en los inundados como los presentes en la Zona Atlántica, encontrándose además en el Pacífico Sur, desde el nivel del mar hasta más o menos los 1500 m de altitud. No presenta problemas para crecer en lugares expuestos al sol directo y aunque le gustan los suelos buenos acepta bien otros tipos más pobres.

De largo y para los poco expertos podría confundirse con un guanacaste y en el Atlántico algunos viendo únicamente su tronco piensan en surá, pero viéndolo bien no se parece a ninguna de las dos especies. Puede llegar a crecer unos 25 a 30 m de alto con un tronco delgado y corto que dependiendo de las condiciones donde esté puede desarrollar entre 25 y unos 75 cm. de diámetro o un poco más pero ramifica desde muy abajo, permitiendo que sus largas ramas formen una hermosa y tupida copa ancha muy baja, formada por miles de hojas compuestas por finos y muy verdes folíolos de pocos milímetros, que le otorgan una exquisita sensación de suavidad. Su tronco y ramas están cubiertos por una delgada corteza de color crema amarillenta muy característica por su forma de desprenderse, en placas cuadradas dejando evidente una nueva corteza muy llamativa por su color claro.

Las delicadas flores blancuzcas se presentan al final de las ramitas y están formadas por muchos largos estambres agrupados en una cabezuela, estilo pompón, las que atraen a muchos insectos y colibríes. Los frutos son unas pequeñas legumbres de unos 10 a 12 cm. de largo y 1 cm. de ancho, de color marrón brillante, con la particularidad de que evidencian las 6 a 8 semillas  que poseen porque se estrechan entre cada una de ellas, otra característica  interesante es que se retuercen totalmente formando una espiral; en su interior hay una ligera sustancia dulce, estilo miel que atrae a ciertos animales, los que posteriormente se encargarán de llevar sus semillas a otros sitios. Las semillas son pequeñas, duras, semi aplastadas  y muy lisas, de color crema oscuro y presentan una banda más clara de forma circular en su superficie, las cuales son fáciles de germinar mediante un tratamiento con agua hirviendo, para ello se les agrega el agua a borbollones y se dejan en ella unas 24 a 48 horas, luego se plantan con un buen sustrato.  También se ha reproducido por medio de estacas jóvenes.   Por su fina madera catalogada como semidura se le ha utilizado para los acabados en la decoración de interiores y en la fabricación de muebles finos, además por su resistencia  natural es ideal para postes y durmientes de ferrocarril, los que pueden durar hasta más de 30 años sin deteriorarse; mientras que otros usos menores que se le han dado han sido como leña, en la fabricación de mangos para herramientas y de artesanías, sin olvidar su alto potencial como ornamental y como sombra de café.  Sus raíces aparentemente poseen propiedades insecticidas.

 

 

 

El cachimbo o cristóbal de Guanacaste

Nombre científico: Platymiscium parviflorum

Familia botánica: Papilionaceae

 

Magnífico y vigoroso árbol de copa compacta conformada por muchas ramas gruesas y largas. Produce una de las maderas más finas y hermosas de América y del mundo entero. Actualmente su población silvestre es muy escasa debido a que ha sido cruelmente diezmada en los sitios en donde habita, no para explotar su madera preciosa sino para picar y extraer leña, la cual posee la triste reputación de ser la mejor de todas la leñas ya que arde durante mucho tiempo y produce buena braza y calor casi sin producir humo (en Costa Rica se le llama cachimba o cachimbo a cualquier cosa que es muy caliente o que produce mucho fuego ). Más o menos a partir de los 8 a 10 años de edad, los jóvenes árboles comienzan a producir sus primeras flores las cuales son muy atractivas y de un hermoso color amarillo intenso. Además, el tronco tiende a ser muy recto y cilíndrico con una corteza áspera y gruesa, lo cual lo convierten en un árbol perfecto para ser utilizado como tutor para "pegar" plantas trepadoras y/o epífitas como orquídeas, pitahayas, helechos, bromélias, etc.  Para mayor información acerca de esta especie,  visite Los Árboles del Corazón.

 

 

 

El cachito o lechero

Nombre científico: Tabernaemontana littoralis (Stemmadenia littoralis)

Familia botánica: Apocynaceae

Podríamos decir que este árbol "siempre estuvo allí", creciendo y desarrollándose sin pena ni gloria en el patio, el cerco, el cafetal o el potrero, pero no es sino hasta ahora que se le está dando la importancia que merece. Produce unas hermosas y aromáticas flores blancas de tamaño mediano, las cuales despiden un aroma exquisito e inigualable. Los frutos son pequeños y compuestos de dos segmentos iguales y puntiagudos semejantes a un par de cuernos o cachos gruesos, lo cual explica el nombre común de este árbol. Lechoso es el otro nombre vernáculo con el que se conoce a este árbol debido a la gran cantidad de savia blanca, espesa y pegajosa que brota de la corteza o ramas cuando se quiebran o podan, y al igual que todas las demás especies de árboles con savia blanca o leche, ésta brota en mucha mayor cantidad durante los días de luna llena.  Siempre se le confunde con su congénere el bijarro o huevos de caballo (Tabernaemontana donnell-smithii ) pero las flores de éste último son amarillas y mucho más pequeñas y los frutos mucho más grandes.

Debido a su rápido crecimiento y a que no requiere de mayores atenciones, en los últimos cinco años esta especie se ha vuelto muy popular en los parques y jardines del Valle Central de Costa Rica, y francamente es un árbol poseedor de una belleza muy singular. Junto con la reina de la noche (Brugmansia ), la pitahaya (Hylocereus costaricensis ) y la reseda (Lawsonia inermis ), el cachito conforma un selecto grupo de plantas tropicales de flores embriagadoramente aromáticas. Una de las grandes ventajas del cachito es su notable tolerancia a la sombra, y se desarrolla y florece muy bien bajo la copa de otros árboles de mayor altura. La pulpa de los frutos maduros atrae y alimenta a muchas especies de aves silvestres. Se habla mucho acerca de las propiedades casi místicas y legendarias de las flores de árboles exóticos como la champaca (Michelia champaca ) o el ilán-ilán (Cananga odorata ), con las que se elaboran muy caros y famosos perfumes de marca, pero estos aromas sinceramente podrían considerarse ordinarios en comparación con el embriagador perfume de nuestro muy humilde y criollo cachito.

 

 

 

El caimitillo

Nombre científico: Capparis indica

Familia botánica: Capparidaceae

 

Este pequeño árbol que no llega a superar los 7 m de altura es otro de los desconocidos del bosque seco, presente en los remanentes de bosques y bosques secundarios de la vertiente pacífica, en donde se esconde entre el resto de la vegetación para evitar la plena exposición al sol, pero a pesar de ello no soporta la sombra total, por lo que se puede clasificar como una especie de media sombra. No es exigente en cuanto a suelos, de ahí que no tenga problemas para desarrollarse en suelos pobres y rocosos presentes desde el nivel del mar hasta poco más de los 800 m de altitud. Se le encuentra desde México hasta Venezuela y Colombia así como en Las Antillas. De aspecto nada extraordinario más bien muy común, el achiotillo es un arbolito de no más de 7 m de altura, de tronco retorcido y grisáceo,  con ramas delgadas que nacen desde muy abajo, lo que le da una copa estrecha y rala. Pero lo que llama la atención son sus ramitas, los pecíolos (tallito de la hoja) y las hojas mismas por el envés, que se encuentran cubiertos totalmente por una especie de escamas que le dan una apariencia brillante con tonalidades cobrizas o plateadas. La corteza posee un fuerte y desagradable olor.  

Las delgadas hojas son simples, alternas y de forma alargada, de color verde claro y cobrizas o plateadas por detrás,  lo que le da un hermoso aspecto desde cierta distancia y lo hace un poco fácil de reconocer, ello combinado a el hecho de que las hojitas nuevas salen unidas entre sí, mostrando su color cobrizo. Los racimos de pequeñas y blancas flores, nacen al final de las ramitas o en la unión de las hojas con las ramitas (en la axila) y están formados por poco más de 10 flores, que van reventando de abajo hacia arriba. Estas aromáticas florecitas de poco más de 1 cm  tienen largos estambres y son muy visitadas por insectos, abejas y mariposas.   Los frutos son largas y delgadas vainicas que pueden alcanzar los 25 cm , de color cobrizo o con ciertos tonos plateados porque también  están cubiertos por las mismas escamas que las ramitas y el envés de las hojas. Son del grupo de los frutos secos y al abrirse exponen entre 6 y 25 pequeñas semillas, cubiertas por una delgada pulpa rojiza, que atrae a ciertas especies de aves, las que ayudan a su diseminación. A pesar de su escaso tronco posee  una madera dura, de apariencia rosada y con un fuerte olor, siendo utilizada como leña. Pero por sus características también podría utilizarse para protección de suelos, atracción de fauna y mariposas, así como ornamental, aprovechando que su reproducción por medio de semillas es muy sencilla, ya que no requiere de tratamientos pregerminativos, aunque su crecimiento es un poco lento.

 

 

 

El caimito

Nombre científico: Chrysophyllum cainito

Familia botánica: Sapotaceae

 

El caimito es un hermoso árbol frutal nativo de las Antillas Mayores y del Sur de México hasta Venezuela, al que le gusta crecer en sitios hasta los 1000 y en ocasiones se le encuentra plantado en los 1200 m de elevación, en climas tanto secos como húmedos, en los cuales puede llegar a crecer 20 m o más y desarrollar un tronco de más de 50 cm  de diámetro e inclusive si las condiciones son muy favorables puede alcanzar el 1 m. Su tronco está cubierto por una  corteza grisácea, áspera y acanalada y en su base desarrolla delgadas gambas para ayudar a sostenerse en terrenos poco estables.  Muy característica es su extensa y redondeada copa, formada por ramas largas que la hacen caer suavemente, observándose las ramitas nuevas de un color cobrizo, así como sus hermosas y grandes hojas simples de color verde fuerte brillante por encima y doradas o ferrugíneas por debajo, característica  que da origen a su nombre de "Chrysophyllum u hoja dorada", ello  gracias a la presencia de una fina y densa pubescencia; al envejecer el color verde del haz cambia a un tono rojizo brillante, lo que le da al árbol una magnífica apariencia, especialmente cuando son balanceadas por el viento y se forma un hermoso matiz de colores y texturas.  Otra de las características propias de las Sapotaceaes es que en casi todas sus partes presentan una sabia lechosa que puede ser irritante al contacto con la piel o los ojos, por lo que hay que tener cuidado.

Las pequeñitas flores de color amarillo pálido o crema con pedúnculos o tallitos cobrizos igualmente pequeños  nacen en la base de las hojas, donde luego crecerán grandes y carnosos frutos redondos como de 7 cm  en promedio de diámetro  que al madurar tendrán un color morado fuerte o púrpura muy brillante,    los cuales curiosamente al madurar por lo general no caen al suelo, de ahí que para poder disfrutarlos hay que textualmente "bajarlos" pero eso si deben estar bien maduros, para no sentirlos manchosos. La pulpa es de un agradable sabor dulce y de color blanco en el centro y conforme se acerca a la cáscara se torna más lila, siendo esta parte de un sabor menos agradable.  A la hora de partir los frutos se debe tener cuidado de que el látex no toque la pulpa, para ello una buena forma de abrirlos es hacer un corte diametral y con ambas manos hacer giros a ambos lados, de esta forma una de las secciones se desprenderá de la cáscara.   Hay dos variedades de caimito uno que da frutos de un color más verde con menos sabor pero mucho más aromático y el de frutos más morado con un sabor más dulce pero de menos aroma, ambos ricos en fósforo, calcio, hierro y niacina, por lo que debe aprovecharse la época de cosecha para consumirlos en bastante cantidad.

Dentro de los frutos se pueden encontrar entre 7 y 10 semillas acomodadas en forma de estrella, de ahí que en otros países se le conozca como "star apple";   ellas son como de 1 cm  de largo de color café claro brillante, duras, con forma de almendra y una sección más clara y rugosa, lo que las hace muy llamativas para artesanías. Por su gran aprecio como árbol frutal, muy pocas personas conocen las características de su fina madera y de sus múltiples usos; ella es dura, con buen peso, grano fino y de un lindo color rosado a morado, aunque es difícil de trabajar y al secarse  puede generar torceduras y rajaduras, posee una alta durabilidad natural, pero con buenas técnicas se logran grandes resultados en construcción, carpintería, muebles de lujo, construcciones marinas, construcción pesada, traviesas de ferrocarril, pisos de alto tránsito, mangos de herramientas agrícolas y leña de muy buena calidad.  Además del consumo directo de sus frutos, los cuales son de exportación, con ellos se hacen helados, ensaladas de frutas, dulces y bebidas, como la que preparan en Jamaica con naranja  agria y a la cual llaman "matrimonio" y con las semillas se preparan reposterías, así como también preparaciones medicinales para diferentes dolencias. Este ejemplar árbol se reproduce por semilla, aunque el porcentaje de germinación es bajo, por lo que también se pueden utilizar los acodos e injertos.  

 

 

 

El camíbar

Nombre científico: Copaifera aromatica

Familia botánica: Papilionaceae

Árbol grande y muy atractivo nativo de las tierras bajas y muy húmedas en ambas vertientes del país pero actualmente se encuentra muy escaso. Tradicionalmente se la ha explotado por su madera de regulares propiedades para la construcción, y por la resina espesa y muy aromática que emana por el tronco cuando la corteza se corta con cuchillos; esta resina se conoce como aceite de camíbar y se le ha utilizado como barniz natural para la madera y para elaborar una amplia variedad de ungüentos medicinales. Varios fenómenos naturales muy complejos afectan a la población de este árbol y le impiden reproducirse normalmente. Todos estos factores han colocado a esta especie en la lista roja de los árboles de Costa Rica en mayor peligro de extinción.

 

 

 

 

El candelero, palo de velas o árbol de candelas

Nombre científico: Parmentiera cerifera

Familia botánica: Bignoniaceae

Esta es una de esas especies que no pueden faltar en los arboretos dedicados los árboles extraños, insólitos o misteriosos. Se trata de un árbol de tamaño relativamente pequeño, nativo de las zonas bajas y húmedas de Panamá, que posee muchas características interesantes, siendo la más notable de ellas sus frutos largos, carnosos y cilíndricos que nacen directamente del tronco y de las ramas, creando la falsa impresión de que alguien se encargó de colgar al árbol varias docenas de candelas o velas en una especie de ritual o culto religioso. Estos frutos son de color verde al inicio y amarillo pálido al madurar, y aunque son carnosos poseen una pulpa muy fibrosa y amarga al paladar, que sin embargo se utilizan para alimentar cabras y cerdos. Otra característica curiosa es que sus flores son de color verde amarillento y también nacen en grandes cantidades sobre el tronco y ramas más gruesas. Los individuos se pueden reproducir fácilmente por medio de semillas y con cierta dificultad por medio de esquejes y de estacas vivas. Debido al pequeño tamaño y forma de cruz de sus hojas, así como a sus ramas largas y delgadas en disposición horizontal, esta especie se utiliza mucho en la confección y formación de hermosos bonsáis.

 

 

 

 

 

El candelillo de Guanacaste

Nombre científico: Senna emarginata

Familia botánica: Caesalpiniaceae.

 

Una de las tantas especies que se pueden distinguir en el paisaje únicamente cuando florean, ya que su simplicidad la camufla con su entorno. Esta especie propia de las bajuras del Pacífico Seco, puede encontrarse creciendo hasta alrededor de los 500 m de elevación  o un poco más en lugares totalmente expuestos al sol, ya que no le gusta la sombra;  es nativa del sur de México hasta Colombia,  Venezuela y las Antillas. Se caracteriza por su bajo tamaño que puede llegar a alcanzar los 10 m de altura y por su grisáceo, delgado, torcido y liso tronco, el cual es común que se ramifique desde la base; en árboles viejos los troncos se fusionan y dan forma a un solo fuste lleno de abultamientos, engrosamientos, depresiones y demás formas peculiares. La copa es extendida pero no muy tupida, formada por largas ramas sumamente  resistentes y delgadas así como de hojas compuestas por dos o tres pares de foliolos, siendo el par superior más grande que el anterior. Estos foliolos de forma ovalada y color verde oscuro por encima y grisáceas por debajo, están cubiertos por una fina pubescencia, que es sumamente agradable de tocar, pero si se estrujan mucho desprenden un fuerte olor a frijol, el que  para muchas personas es desagradable. Otro de los detalles que llaman la atención de estos arbolitos son sus plateados brotes foliares que cubren la copa semejando pequeñas y delicadas plumas. 

Durante la época de floración es un lindo espectáculo ver las orillas de los caminos vecinales de muchas fincas de Guanacaste engalanadas con cientos de flores de un color amarillo intenso que cubren totalmente las copas de los árboles que han logrado mantenerse a través del tiempo formando parte de las cercas. Estas flores se presentan en pequeños racimos distribuidos a lo largo y ancho de la copa, por dentro y por fuera, dando un hermoso aspecto al árbol, porque contrastan fuertemente con el verde de las hojas y una curiosidad que presentan estas flores es que no logran abrirse del todo por lo que mantienen una forma como de cascabel y son muy visitadas por insectos y abejas. Los frutos son largas y delgadas vainas de color negro que cuelgan de las ramas por mucho tiempo; las mismas son muy duras por lo cual hay que quebrarlas para poder sacar las pequeñas y ovaladas semillas. La madera es dura y de un color amarillenta, pero por lo delgado de sus troncos no se le ha dado mayor uso en construcción, aunque  se le puede encontrar como horcones y vigas de algunas construcciones rurales por sus formas esculturales. Dentro de los pocos usos que se le dan fuera de postes vivos en las cercas, están producción de leña, abonos verdes, fijación de nitrógeno, medicinal, obtención de colorantes de su madera y como un ornamental.

La reproducción de esta especie es sencilla, únicamente se requiere exponer las semillas  a un tratamiento con agua hirviendo o bien una vez quebrados los frutos mezclar todo este material con el sustrato y esperar unas dos semanas a que empiece la germinación. Desde casi el inicio los arbolitos desarrollan rápido y  empiezan a desarrollar sus múltiples y característicos tallos.  

 

 

 

El candelillo de Santa Ana

Nombre científico: Senna spectabilis

Familia botánica: Caesalpiniaceae.

 

Un árbol con grandes atributos como especie ornamental y de alta importancia ecológica, muy característica y representativa de la porción occidental del Valle Central. Es muy notable por su copa extendida gracias al hecho de que el tronco se ramifica a muy baja altura. Produce unos enormes ramos de flores de color amarillo fuerte que se forman exactamente en las puntas de cada rama, por lo que la floración se desarrolla libremente por encima del nivel del follaje, y a diferencia de casi todos los árboles de flores ornamentales nativos de Costa Rica, la espectacular floración amarilla del candelillo de Santa Ana se produce en el mes de agosto en plena estación lluviosa. Los frutos son unas legumbres largas, delgadas y negras repletas de semillas en su interior, y son ávidamente devorados por el ganado. Es una de las pocas especies forestales capaces de establecerse y desarrollarse sin ningún problema en los suelos degradados y desprovistos de rizósfera en donde durante muchos años hubo una intensa actividad ganadera.  Cuando no tiene flores ni frutos, este árbol se confunde fácilmente con el jocote (Spondias purpurea ).

 

 

 

El canelo

Nombre científico: Ocotea veraguensis

Familia botánica: Lauraceae

En Costa Rica, los árboles de la familia Lauraceae  a la que pertenece el conocido aguacate o palta (Persea americana ) son muy abundantes y muy variados en las regiones bajas, medianas y altas en donde se presenta una elevada humedad ambiental durante todo el año. Sin embargo, una sola especie de esa gran familia logró "escaparse" de los bosques húmedos y encontró su hábitat en las regiones bajas del Pacífico Norte del país en donde se presenta una estación muy seca y muy caliente durante casi la mitad del año. Efectivamente el canelo es el único árbol lauráceo que podemos encontrar en esa zona, y se caracteriza porque los individuos adultos poseen un tronco recto y cilíndrico con una copa redonda y densa que de lejos recuerda mucho a un aguacate. Otra característica notable es que su corteza se desprende en grandes láminas que dejan marcas en el tronco. Los frutos son del tamaño y forma de aceitunas, verdes al inicio y de color negro o azul oscuro cuando están maduros, y poseen una especie de copa o sombrero de color rojo muy vivo (foto ) que sirve para atraer a las aves que se alimentan del fruto y dispersan las semillas, como los tucanes. El nombre de canelo se debe a que la corteza seca de las ramas más delgadas posee un aroma casi idéntico al de la verdadera canela (Cinnamomum zeylanicum ).

 

 

 

El caña fístula

Nombre científico: Cassia fistula

Familia botánica: Caesalpiniaceae

 

El caña fístula es una de las especies más elegantes de la temporada de floración, originaria del Sudeste de Asia y actualmente presente en todos las regiones tropicales y subtropicales del planeta. En el país se le puede encontrar muy comúnmente en jardines, parques, aceras y fincas, desde el nivel del mar hasta los 1200 m de elevación, especialmente en la zona Pacífica en donde florece espectacularmente. Prueba de ello es el frente del cementerio de Cañas,  Guanacaste, el cual se engalana todos los años con una serie de árboles que muy sabiamente plantaron hace décadas. De tamaño pequeño no más de 10 m, copa muy densa y redondeada, tronco chaparro y grueso cubierto por una corteza verduzca y muy lisa en árboles jóvenes pero grisácea, muy rugosa y dura en los árboles viejos. 

Sus hojas compuestas de hasta 40 cm  de largo, están formadas por foliolos verde oscuro y más claros por debajo, caracterizados por nervaduras transparentes y  brotes foliares casi plateados similares a plumas.  Los enormes racimos de flores amarillas son su mayor atractivo, no solo porque son muy largos sino muy gruesos, los cuales por su propio peso caen elegantemente. Posteriormente el árbol se llenará de largas y delgadas vainas de color negro, lisas y muy duras, con muchas pequeñas semillas igualmente duras de color café brillantes y lisas, cubiertas por una especie de sustancia pegajosa muy espesa de color negro, muy apetecida por vacas y caballos;  los que se encargarán posteriormente de diseminar las semillas en sus boñigas, con la ventaja de que ya las semillas habrán recibido un adecuado  tratamiento pre germinativo dentro del sistema gástrico de estos animales.

De rápido crecimiento y alta capacidad de rebrote lo que aumenta su copa y su área de floración y por ende su mayor atractivo. Otra ventaja que tiene esta especie es que no bota sus hojas, aún en las épocas más secas, por lo que se le ha utilizado como árbol de sombra. Se usa también como alimento de animales silvestres, ganado, caballos y chanchos entre otros, como atracción de abejas, madera de construcción, artesanía, ebanistería,  leña, carbón, medicina tradicional, control de erosión y protección de suelos. Tailandia muy acertadamente lo declaró como su "Árbol Nacional".

 

 

 

El caoba hondureño

Nombre científico: Swietenia macrophylla

Familia botánica: Meliaceae

A solicitud de: Carlos Alfredo Menjívar Rapalo, San Pedro Sula, Honduras.

Hermoso, corpulento y recto árbol nativo de las regiones bajas de Mesoamérica, desde el nivel del mar hasta los 1000 metros de elevación más o menos. Famoso y reconocido desde los tiempos de la colonización europea por su madera fina de extraordinarias propiedades físicas, muy semejantes a las de su congénere la caoba antillana (Swietenia mahagoni ) considerada desde hace siglos como la Reina de las Maderas Tropicales. Una de sus características más llamativas son sus frutos, consistentes de unas cápsulas secas y leñosas del tamaño de dos puños juntos, que al madurar se abren en pétalos o gajos de abajo hacia arriba como un paraguas o sombrilla para liberar una gran cantidad de semillas aladas y grandes. Como es de suponer por poseer una madera preciosa, la población silvestre de la caoba hondureña se encuentra sumamente reducida en toda su área de distribución natural. Sin embargo es una especie muy fácil de reproducir y de cultivar y si los árboles se plantan en condiciones ambientales muy favorables, crecen y se desarrollan sorprendentemente rápido como el ejemplar de la fotografía con una edad de apenas 12 años.  Para mayor información acerca de esta especie,  visite Los Árboles del Corazón.

 

 

La caobilla

Nombre científico: Carapa guianensis

Familia botánica: Meliaceae

A solicitud del Sr. Gerardo Pérez. Costa Rica.

La caobilla o andiroba como también se le llama en otros países, es un hermoso árbol de las llanuras de la zona Atlántica al que le encanta crecer y desarrollarse en lugares muy húmedos, a tal punto que es común encontrar rodales o grupos de ellos en las orillas de las áreas pantanosas.  En estos lugares es fácil identificar si hay árboles cerca, ya que sus semillas son bastante grandes y poseen la característica que tienen dos  lados planos y uno curvo, debido a que en cada fruto  hay por lo general 4 semillas. Estas semillas tan especiales le brindan al embrión y posteriormente a la plántula, todo el alimento necesario para crecer por un periodo largo de tiempo, de ahí que se adapte tan  bien a lugares marginales para otras especies.  Por otro lado los árboles jóvenes llaman mucho la atención porque sus hojitas nuevas son de un color rojo brillante, como una estrategia que desarrolló el árbol para evitar que éstas se quemen por efecto del sol. Siempre se va a encontrar a estos árboles llenos de grandes hojas verdes formadas por 4 a 10 pares de foliolos y puede llegar a crecer hasta más de 40 m y en su grueso y recto tronco desarrolla gambas o    raíces tabulares, que le ayudan a sostenerse mejor en suelos poco firmes.  Esta especie ha sido comúnmente utilizada por su madera, la cual es de un color rojizo y muy fácil de trabajar e incluso ideal para tornear. Con ella se elaboran puertas, marcos para puertas y ventanas, muebles, molduras y piezas torneadas como cortineros. También en otros países se le reconocen sus propiedades medicinales, las cuales  se encuentran en sus hojas, corteza y en especial en las semillas, de las cuales se obtiene un aceite para fabricar jabones, velas y repelentes de insectos.  Como dato curioso esta madera es utilizada por el mercado negro de la madera como escudo para el tráfico internacional de la valiosa caoba (Swietenia macrophylla ) ya que no posee restricciones.

 

 

 

El capulín de comer

Nombre científico: Muntingia calabura

Familia botánica: Tiliaceae

A solicitud de: David Bolívar Rivas, Costa Rica.

Se acabaron las excusas para no plantar árboles bajo el pretexto de que "sólo los nietos los van a poder disfrutar". En ambas vertientes de Costa Rica, desde el nivel del mar hasta los 1000 metros de elevación, y con relativa abundancia, podemos encontrar un arbolito que no llega a los 10 metros de altura y que posee la virtud de crecer extraordinariamente rápido en todas direcciones. En efecto, con apenas 1 año de edad, los árboles de capulín de comer ya tienen una amplia copa capaz de brindar una buena sombra y también producen una abundante cantidad de unos frutillos rojos, carnosos y dulces que atraen a una enorme variedad de aves. Por su tamaño, forma y textura del follaje, el capulín de comer es una de las mejores opciones para ser utilizado como un excelente árbol ornamental de nueva generación para áreas urbanas principalmente. Cuando maduran los frutos se tornan negros y poseen un sabor dulce-acídulo idéntico a las moras y pueden dársele exactamente los mismos usos que a éstas.

 

 

 

 

El carao

Nombre científico: Cassia grandis

Familia botánica: Caesalpiniaceae

Mejor conocido por el efectivo uso contra la anemia. Desde muy niños se puede escuchar a las mamás y abuelitas hablar de que no hay nada mejor para la anemia que la miel de carao con leche, pero son muy pocas las personas que conocen algo más de este maravilloso árbol nativo de México, Centroamérica, Suramérica y Las Antillas. Puede llegar a alcanzar los 25 m, aunque la mayoría  no crecen tanto, pero si logran desarrollar un tronco grueso y una hermosa, densa y amplia copa, formada por largas y gruesas ramas, cubiertas por miles de hojas compuestas de finos foliolos de color verde, que en la época seca le dan paso a los llamativos y grandes ramos de flores con diversos tonos rosados y a las nuevas hojas de color verde tierno, lo que le da un perfecto contraste. Los frutos son unas vainas o legumbres  muy largas de hasta 50 cm  con una cáscara leñosa muy dura de color café y textura rugosa y se pueden mantener unidas a las ramas por más de 2 años, por lo que es común ver estos árboles con flores y frutos al mismo tiempo. Dentro de los frutos se encuentran pequeñas semillas duras de color café claro brillantes, acomodadas en pequeñas cavidades individuales y cubiertas  por una especie de miel cafesuzca de olor muy fuerte, llamada sandal y es precisamente ésta la que se utiliza contra la anemia.  Como especie melífera tiene gran reconocimiento por la gran cantidad de insectos y abejas que visitan sus flores en busca de néctar y polen, siendo sus principales polinizadores. Además de su tradicional uso como medicinal y en apicultura se le emplea en cercas vivas, forraje, atracción de fauna, formación de bosquetes, como leña, madera en construcción rural,  protección  de suelos y por ser semi caducifolia como sombra. En algunos lugares utilizan la ceniza resultante de la quema de la madera para fabricar jabones por su alto porcentaje de potasio.

Se reproduce por medio de semillas, las cuales deben ser tratadas previamente con un tratamiento pregerminativo que pueda romper la cáscara dura y permitir que el embrión pueda germinar. Para ello se colocan las semillas en un recipiente y se les echa el agua hirviendo a borbollones y se dejan  enfriar en ella por 24 horas, luego todas aquellas que han aumentado su tamaño se siembran en un lugar adecuado con tierra suelta. Otro tratamiento es dejar las semillas en agua tibia por dos días, pero primero se realiza un corte a cada semilla en forma opuesta a donde está el embrión, para que el agua pueda penetrar fácilmente. Esta especie se le puede encontrar creciendo en las tierras bajas del Pacífico hasta aproximadamente los 1000 ó 1200 m de elevación, con mayor frecuencia en sitios más secos y abiertos, e incluso en bosques secundarios, aunque también le gustan las riberas de los ríos y los climas un poco más húmedos.

 

 

 

El carao amarillo

Nombre científico: Cassia moschata

Familia botánica: Caesalpiniaceae

Una especie poco común en nuestro país, a pesar de su belleza ya que como su nombre lo dice para muchos es un carao pero con flores amarillas en lugar de rosadas, de ahí que nunca  se le diera gran importancia.  Nativa de México, Guatemala, Belice, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Guyana y Brasil en donde se le conoce como cañafístola o cañafistol llanero y se encuentra creciendo en los bosques de galería o riparios, es decir cerca de los ríos.  En el país se le ha ubicado en la Cordillera Volcánica Central, en Puriscal, en el Pacífico Sur y Central, desde el nivel del mar hasta aproximadamente los 800 ó 1000 m de altitud, prefiriendo siutios con suelos bien drenados y ricos en materia orgánica. De unos 20 m de alto y delgado tronco cubierto de una corteza grisácea llena de marcadas lenticelas, las que le sirven al árbol para el intercambio gaseoso. Antes de los 10 m de altura se observan las gruesas ramas que le permite una hermosa y amplia copa, llena de ramas secundarias y ramitas verdosas muy pubescentes, las cuales sostienen sus múltiples y alternas hojas compuestas, formadas por pubescentes foliolos  de unos 2 cm. de ancho.

En la época de floración el árbol se cubre espectacularmente de cientos de grandes y colgantes ramos  de flores amarillas que contrastan fuertemente con sus tonalidades naranja; las cuales atraen a gran cantidad de abejas, mariposas, otros muchos insectos y aves insectívoras.  Los frutos son largas y cilíndricas legumbres que pueden llegar a medir hasta 40 cm de largo y entre 1 y 1,5 cm de ancho, de color oscuro brillante y con una textura muy rugosa, las cuales están al madurar no se  abren, característica que se denomina "indehiscente", por lo cual para liberar las semillas se deben quebrar, labor que realizan muy bien los animales como las vacas, caballos y ovejas, que las persiguen, especialmente en la época seca, que es cuando escasea el alimento;  para comerse la espesa miel que cubre las semillas,  que es sumamente rica en proteínas. Las   pequeñas, brillantes y lisas semillas de color amarillento se encuentran acomodadas dentro del fruto una sobre la otra, como una fila de monedas y  para acelerar su germinación se pueden someter a un tratamiento con agua hirviendo, para ello se colocan en un recipiente y se les agrega agua a borbollones, dejandolas en esa agua por unas 24 horas. Cuando las semillas se han almacenado mucho tiempo este tratamiento no es muy efectivo, de ahí que se han hecho estudios en donde se someten a una escarificación con ácido sulfúrico por unos 15 min, previamente se les cortó la punta opuesta al embrión para mejorar la penetración del líquido y durante; luego se dejan en agua por 4 día, cambiándola  todos los días.

Como otras de las especies de Cassia, posee reconocidas propiedades medicinales utilizadas en la medicina tradicional, y por su aporte en materia orgánica y la capacidad para fijar nitrógeno ayudan en la recuperación de suelos, también se usa como leña,  como  postes y es una excelente opción como ornamental.

 

 

 

El carboncillo

Nombre científico: Acacia angustissima

Familia botánica: Mimosaceae

Aunque no es un árbol sino más bien un arbusto, esta especie posee méritos más que suficientes para formar parte de este álbum. Se le encuentra creciendo libremente en los potreros y los charrales de las zonas medianas - altas de Costa Rica, desde los 1.500 a 2.500 metros de elevación. Fácil de reconocer por sus hojas bipinadas pequeñas, su copa extendida y sus tallos múltiples, y por sus abundantes flores blancas que cubren la copa durante la estación seca del año. Sus principales atributos son su crecimiento asombrosamente rápido, y su capacidad de producir flores y frutos a partir de su primer año de vida. Las flores son aromáticas y muy atrayentes de las abejas. Es una especie ideal para recuperar terrenos degradados por el pastoreo intensivo ya que no solamente se reproduce masivamente sobre los potreros, sino que sus raíces fijan abundante nitrógeno y la renovación anual de todo su follaje incorpora gran cantidad de valiosa materia orgánica al suelo. Cuando en Costa Rica los hogares campesinos dependían de la leña como única fuente de energía, los carboncillos eran aprovechados de manera racional y sostenible, pues al cortar las ramas de cada individuo y dejar sólo los troncos más gruesos, se podía obtener una abundante cantidad de leña muy duradera y de alto poder calórico. Al cabo de un año, estos mismos troncos ya habían producido una cantidad de leña igual o superior a la anterior, y la poda se podía repetir indefinidamente gracias al veloz crecimiento de este arbolito y a su alta resistencia a las podas intensivas. Con la llegada de la electricidad y el gas, el carboncillo dejó de tener valor para las familias y pasó de ser una planta de importancia estratégica, a una sin ningún valor y ya es poca la gente que conoce o recuerda su nombre.

 

 

 

El caregre

Nombre científico: Picramnia quaternaria

Familia botánica: Simarubaceae

Cuando toda el área que hoy ocupa la ciudad capital de San José estaba totalmente cubierta de bosques, uno de los arbolitos más abundantes bajo el dosel era precisamente el caregre con su copa densa, redonda y follaje color verde muy oscuro, que se llenaba de cientos de racimos de frutillos carnosos de color rojo como la sangre, y que servían de alimento a toda clase de animales vertebrados. Afortunadamente este arbolito aún es común en los remanentes de bosques en el Valle Central, y está esperando pacientemente a que alguien lo descubra, lo reproduzca y lo cultive como uno de los más prometedores ornamentales de nueva generación sobre todo para espacios pequeños, pues en realidad posee una apariencia general muy hermosa y equilibrada. Además, en los meses de la estación seca mantiene todo su follaje verde y no necesita riego.

 

 

 

 

El cas

Nombre científico: Psidium friedrichsthalianum

Familia botánica: Myrtaceae

A solicitud de: Darío Molina Di Palma, Costa Rica.

Árbol originario desde Guatemala hasta Panamá, y al igual que muchas otras especies, no se conocen individuos en estado silvestre, lo que hace sospechar que se trate de una variedad o cultivar desarrollada por los indígenas precolombinos a partir de alguna especie silvestre como el guayabo (Psidium guajava ) o el güísaro (Psidium guineense ). Es un árbol muy abundante y común en los jardines, parques, cercos, patios y fincas en todo el país, tanto en el Valle Central, Costas Pacífica y Atlántica, desde el nivel del mar hasta los 2500 metros. Puede llegar a ser un árbol de buen porte, y no son raros los individuos de hasta 10 metros de altura. Por lo general desarrollan un tronco recto y cilíndrico con muchas ramas muy delgadas que forman una copa de aspecto enmarañado. Inconfundible por su corteza lisa de color gris o café y exfoliante en láminas delgadas que al desprenderse dejan grandes cicatrices de color blanco de formas orgánicas. Además sus frutos carnosos, redondos, de color verde claro y ácidos, son muy conocidos y apreciados en todo el país.

 ¿Quién en Costa Rica no se ha tomado un exquisito fresco de cas? Si bien es cierto los frutos a veces son demasiado ácidos para comerlos al natural, con ellos se preparan refrescos, jugos, dulces y postres exquisitos. Actualmente en muchos viveros ya se consiguen variedades injertadas de cas de frutos mucho más grandes y muy dulces especiales para postres y ensaladas de frutas. Al igual que la gran mayoría de las especies de la gran familia Myrtaceae, el cas se puede reproducir muy bien por medio de semillas, pero es preferible cultivar variedades mejoradas por medio de técnicas de reproducción asexual como estacas vivas, acodos e injertos. Los árboles producidos por medio de semillas son de desarrollo muy lento y las primeras cosechas aparecen entre los 8 y los 12 años de edad, por lo que se hace imprescindible cultivas variedades injertadas que producen cosecha en un período de 2 a 3 años. Es árbol atractivo, tanto por su copa densa y enmarañada como por su tronco recto y corteza lisa y exfoliante. Se puede utilizar solitario o en combinación con otras especies para crear excelentes efectos paisajísticos.

 

 

 

El cascarillo, amarillo o piedrillo

Nombre científico: Lafoensia punicifolia

Familia botánica: Lythraceae

Presentamos a uno de los árboles nativos que fueron muy abundantes en los bosques que una vez cubrieron el Valle Central de Costa Rica y la ciudad capital San José. Actualmente es una especie muy rara de encontrar en estado silvestre. Es un árbol muy llamativo principalmente por su denso y atractivo follaje de textura áspera y aspecto brillante, conformado por hojas pequeñas, puntiagudas y de superficie ondulada, rosadas cuando están nuevas y varios tonos de verde las más viejas. Posee gran cantidad de atributos y cualidades por ejemplo, sumamente maleable lo cual significa que se puede podar para obtener formas y tamaños a discreción, como elegantes y atractivos setos o muros vegetales; su follaje denso y fino como un sarán protege los terrenos inestables susceptibles a erosionarse por la lluvia; también produce una atractiva y fina madera de color amarillo. Como dato curioso, de la corteza se obtiene un tinte negro intenso para los tejidos de algodón. Es una de las muy contadas especies de árboles sobre los que naturalmente nacen, viven y producen flores y frutos las pitahayas (Hylocereus costaricensis ). Es una de las especies de árboles nativos de Costa Rica con las mejores cualidades para ser cultivado como bonsai y como ornamental urbano. Es una especie forestal muy fácil de reproducir por medio de semillas y requiere de plena exposición solar para desarrollarse bien.

 

 

 

 

Las casuarinas o pinos australianos

Nombre científico: Casuarina equisetifolia y Casuarina cunninghamiana

Familia botánica: Casuarinaceae

Originarios de Australia y de las islas de Oceanía, estos extraños árboles literalmente conquistaron el mundo desde hace varios siglos. Durante muchos años se creyó que eran una especie de pino o conífera similar debido a su forma perfectamente cónica, a la presencia de agujas o acículas en lugar de hojas, y a la presencia de pequeños conos o "piñas" por frutos. Luego se descubrió que se trataba de un auténtico árbol magnoliófito o angiospermo con flores y frutos verdaderos, más emparentado con el pino y el roble que con el pino y el ciprés. Entonces, lo que parecen ser agujas de pino en realidad son simplemente delgadísimas ramitas recubiertas de hojas largas y delgadas. La palabra casuarina se refiere a la gran semejanza que existe entre el follaje de estos árboles con el plumaje de los casuarios, extrañas aves terrestres de Australia e islas vecinas. Poseen una gran variedad de atributos, como el hecho de ser árboles extraordinariamente resistentes y tolerantes a la sequía, al calor, a la brisa marina, a los suelos arenosos y rocosos, y uno de los pocos árboles de tamaño grande capaces de nacer y desarrollarse normalmente sobre las playas tropicales y subtropicales del mundo. Crecen muy rápido y pueden alcanzar alturas de hasta 25 metros. Además producen grandes cantidades de madera con excelentes propiedades para ser utilizada como leña y carbón, y sus raíces son capaces de fijar valioso nitrógeno al suelo por medio de nódulos bacteriales. Su reproducción natural es muy agresiva y en algunas partes del mundo se han convertido en verdaderas plagas forestales incontrolables.

Estas dos especies fueron introducidas a Costa Rica allá por la década de los 60, y se promocionaron como árboles de muy rápido crecimiento, maderables, ornamentales y para crear cortinas tapavientos de rápido establecimiento, y en poco tiempo habían miles de casuarinas plantadas por todo el país, principalmente en zonas frías y ventosas. A pesar de todos sus grandes beneficios, en nuestro país las casuarinas no pudieron adquirir la popularidad que han logrado en otras latitudes, debido principalmente a que los árboles que fueron plantados muy juntos, al hacerse grandes adquirieron formas muy raquíticas y desagradables a la vista. Otro motivo que propició esta impopularidad es que su madera está llena de cristales de sílice y daña las herramientas de corte en los aserraderos y talleres en donde se procesa. El único motivo por el cual algunas personas aún plantan casuarinas en sus propiedades, es que el viento produce un sonido alucinante y muy relajante al pasar por entre su permeable follaje, lo cual también les ha valido a estos árboles el nombre de pinos silbadores.

 

 

 

El cebo

Nombre científico: Vochysia guatemalensis

Familia botánica: Vochyseaceae

El cebo o mayo blanco como también se le conoce, es un hermoso árbol siempre verde originario de México hasta Panamá o Colombia. En Costa Rica se le encuentra por lo general a orillas de ríos o en bosques secundarios formando rodales casi puros  en ambas vertientes pero prefiere los sitios más húmedos como Zona Norte y el Atlántico,  entre los 0 y 900 m de altitud, aunque no es raro verlos en los 1000 m. Típico por su tronco grisáceo, cilíndrico y muy recto que puede alcanzar los 45 m de altura con un diámetro de más de 1.5 m, además posee pocas ramas bajas lo que le permite tener una densa pero estrecha copa. En lugares muy húmedos puede llegar a desarrollar pequeñas gambas que le ayudan a sostenerse. Es una especie de crecimiento muy rápido perteneciente al gran grupo de especies "heli ofitas" o amantes del sol, por lo que siempre va a estar creciendo en lugares recién abiertos ya sea por la caída de un árbol o por la intervención humana, y en donde se está desarrollando un bosque secundario.  No es exigente en cuanto a tipos de suelos, ya que posee la característica de acumular mucho aluminio, por lo que no tiene problemas para crecer en suelos ácidos y pobres.  Su copa está formada por hojas simples unidas en grupos de 3 alrededor de las ramitas, lo que se conoce como verticiladas, de color verde fuerte que contrasta perfectamente con los llamativos ramos de flores amarillas que cubren totalmente la copa en una explosión coordinada de todos los árboles de alrededor, que ofrecen un verdadero espectáculo de color y movimiento gracias a los cientos de mariposas, abejas y colibríes que revolotean sobre ellas. Estos ramos erectos pueden llegar a medir entre 15 y 30 cm  de largo y se presentan inclusive en individuos muy jóvenes. Los frutos son cápsulas de unos 5 cm  de largo con lados planos, muy buscados por pericos y loras que inclusive los devoran siendo aún muy tiernos; una vez que han adquirido una coloración café se abren y liberan 2 ó 3 semillas aladas que aprovechan el viento para dispersarse grandes distancias, en donde germinarán abundantemente y formarán rodales casi puros. La suave madera es de color amarillenta con ciertos tonos dorados, de grano entrecruzado, lustre regular y textura media, ofreciendo buena trabajabilidad para ciertos usos que no requieran resistencia a insectos, como por ejemplo embalajes, muebles económicos, rodapiés, venillas, forros,  formaleta, construcción rural, postes, formaletas, cajas, cajones, juguetes, artesanías, contrachapado entre otros. Por la gran cantidad de materia orgánica que bota es un excelente mejorador de suelos, la cual también en forma molida se ha utilizado como fijador de tintes en telas de algodón. Una especie muy noble que permite ser reproducida por medio de semilla por su fácil y alta germinación o por trasplante directo del suelo a la bolsa.

 

 

El cedro amargo

Nombre científico: Cedrela odorata

Familia botánica: Meliaceae

Este es probablemente uno de los árboles silvestres más familiares y mejor conocidos en Costa Rica, gracias sobre todo a las características físicas de su muy fina madera la cual posee una magnífica trabajabilidad que le permite ser utilizada en la confección de muebles de lujo, pisos y artesones decorativos, esculturas, modelos a escala, moldes para vaciado, artesanías, ornamentos, artículos deportivos, herramientas de precisión, mesas de billar, y mil cosas más. Pero además se trata de un árbol corpulento y muy atractivo, de tronco grueso y elevado la mayoría de las veces, con una característica corteza cubierta de grietas verticales, y una copa redonda y muy densa. Se le encuentra a lo largo y ancho del país desde el nivel del mar hasta los 1200 metros de elevación más o menos. Una vez al año, produce una gran cantidad de frutos secos los cuales se abren y dejan escapar miles de semillas que se dispersan con el viento. Estas semillas poseen una sorprendente capacidad para germinar y desarrollarse, y si caen sobre un terreno abierto en pocos años formarán un bosque puro de esta especie. Los individuos que habitan en el Pacífico Norte del país, se liberan de todo su follaje durante la estación seca fin y principio de año. El nombre común se debe a que todos los tejidos de este árbol, desde la corteza hasta las semillas, poseen un fuerte sabor amargo acompañado de un aroma muy característico y penetrante que recuerda al ajo o a la cebolla. Pertenece al selecto grupo de las especies forestales ATRAPA-CARBONO.

 

 

El cedro bateo

Nombre científico: Cedrela salvadorensis

Familia botánica: Meliaceae

Uno de esos árboles que engruesan la lista de especies en vías de extinción y que actualmente su explotación en Costa Rica está regida por decreto ejecutivo. Aunque su nombre más común es cedro bateo muchos lo llaman cedro cóbano, cedro dulce o simplemente cedro (pero no hay que confundirlo tampoco con el verdadero cedro dulce que es el Cedrela tonduzii), otros lo conocen como flor de madera,  así como cedro campanilla, cedro macho, nogal y cuachichile en otros países como en El Salvador y México. Es una especie nativa desde México hasta Panamá,  en donde crece desde casi el nivel del mar hasta los 1100 m e inclusive hay sitios en donde puede llegar a desarrollarse arriba de los 2000 m de elevación. Le gustan las lomas, las orillas de los ríos y las quebradas, así como los suelos bien drenados y en Costa Rica los pocos que quedan se les puede ubicar en el Valle Central hacia el Oeste así como en las faldas de la Cordillera de Tilarán.

Puede llegar a crecer unos 25 m de alto y desarrollar un tronco corto y grueso con un diámetro máximo de 80 cm, en ocasiones puede ser un poco torcido; su corteza es grisácea un tanto oscura y presenta profundas grietas verticales con un cierto tono naranja, que ocasionan que la misma se vaya desprendiendo en forma de placas.  La ramificación inicia desde muy abajo, logrando una densa e irregular copa, formada por hojas de unos 80 cm de largo,  compuestas por grandes foliolos de color verde y por debajo  además de ser más claros están cubiertos por una muy fina pubescencia. Al llegar la época seca se caen quedando las ramas del árbol totalmente descubiertas (árbol caducifolio). Las pequeñas flores blancuzcas o levemente rosadas no poseen casi pedicelo y se presentan en racimos (panículas) de poco menos de 20 cm de largo que nacen en las axilas de las hojas; los leñosos frutos son de color café muy oscuro y algunos un poco verrugosos, son muy grandes en relación a las otras especies de Cedrela, ellos pueden llegar a tener hasta 15 cm de largo y su pedúnculo unos 10 cm. Al madurar se abren en 5 gajos obteniendo la forma de una flor, de ahí que la gente le llame a este árbol “Flor de madera” y se diga que estas son las flores, igual a como sucede con los otros cedros, por lo general se mantienen pegados al árbol durante mucho tiempo, lo que facilita la identificación de los mismos.  Al abrirse liberan gran cantidad de semillas aladas, las cuales son de color café y de unos 5 a 6 cm de largo; su ala es mucho más clara y muy fina, lo que le permite ser fácilmente ser transportada por el viento.

La madera es muy pesada, con un peso de 0.75 g/cm3 y para los conocedores es más fina que el cedro amargo pero la mayoría de la gente la confunde con ésta, motivo por el cual se le explotó indiscriminadamente a tal punto de que ya casi no se ven árboles.  Se le utilizó en construcción en general, ebanistería, yugos para yuntas de bueyes, muebles y carpintería. Su reproducción es muy sencilla únicamente se requiere tomar los frutos antes de que se abran y ponerlos al sol para que abran; las semillas germinan muy bien sin necesidad de tratamientos pregerminativos, alcanzando un 90% de germinación, inclusive luego de un par de años de almacenamiento en frío conserva muy alta su viabilidad. Por su gran tamaño no requiere de almácigo sino que se pueden colocar de una vez en las bolsas.

 

 

 

El cedro de la India o mundani

Nombre científico: Acrocarpus fraxinifolius

Familia botánica: Caesalpiniaceae.

Después de la teca (Tectona grandis ), el mundani es probablemente el segundo árbol más popular y más intensivamente plantado en las regiones tropicales de Asia en donde existe plantaciones de millones de individuos. Es originario de la India y de Birmania, pero desde hace muchas décadas se introdujo a todas las regiones tropicales de Asia, África, América y Oceanía, gracias a sus múltiples bondades como árbol ornamental, muy fácil de reproducir y de cultivar, de crecimiento muy rápido, que produce magnífica sombra para las plantaciones de cacao, café y té, buena leña y excelente carbón, soporte para plantar trepadoras como la vainilla y la pimienta negra, formación de barreras tapavientos, producción de abundante materia orgánica y excelente árbol atrayente de abejas. A pesar de tantas virtudes, cuando por primera vez se comenzó a plantar este árbol en Costa Rica a mediados de los años 70, fue víctima de una enfermedad ocasionada por un hongo nativo que ocasiona la marchitez del árbol desde las puntas de las ramas hacia abajo, luego el ataque de termitas y por último la muerte del árbol, por lo que nunca más se volvió a plantar esta especie en nuestro territorio. ¡Imagínense nada más si esta enfermedad nativa por desgracia llegara a la India!

 

 

 

 

La ceiba

Nombre científico: Ceiba pentandra

Familia botánica: Bombacaceae

Presentamos con mucho orgullo al Árbol Nacional de la hermana República de Guatemala. Los antiguos y misteriosos Mayas adoraban a este árbol al cual llamaban yax-che y era absolutamente sagrado porque creían que mantenía unido y a la vez separado a todo el Universo, creencia que compartiría cualquier persona al contemplar de cerca a alguno de los individuos más grandes de esta especie, los cuales pueden alcanzar hasta 80 metros de altura y más de 4 metros de diámetro en la base de su tronco. Una sola rama puede llegar a ser más grande y corpulenta que la mayoría de las especies de árboles, y en su extensa copa habita un complejo ecosistema de plantas y de animales. Se reconoce fácilmente por su tronco recto y cilíndrico de corteza lisa, con enormes y corpulentas gambas o contrafuertes en su base las cuales evitan que estos gigantes se desplomen bajo su propio peso de varias decenas de toneladas en los árboles más grandes. Es la única especie de árbol pantropical o sea, que naturalmente se le encuentra en las regiones tropicales de América, África, Asia y Oceanía. A pesar de todo esto, lamentablemente las ceibas se podrían considerar como las ballenas forestales pues son frecuentes víctimas de la codicia humana ya que de un solo árbol se obtienen miles de pulgadas cúbicas de madera para la construcción. Pertenece al selecto grupo de las especies forestales ATRAPA-CARBONO. El nombre ceiba es una muy antigua palabra de origen antillano pero se desconoce su significado exacto.

 

 

 

El ceibo o ceibo barrigón

Nombre científico: Pseudobombax septenatum

Familia botánica: Bombacaceae

A solicitud de: Francisco Javier Martín Escobedo, Yucatán, México.

Existe una confusión popular entre la ceiba y el ceibo, por lo cual hemos incluido a las dos especies juntas para establecer las diferencias. Efectivamente se trata de dos especies diferentes de la misma Familia botánica Bombacaceae, pero muy parecidas a simple vista. Sin embargo, el ceibo es muy fácil de reconocer porque su corteza es lisa y presenta unas inconfundibles bandas verticales de color verde esmeralda con una delgada línea amarilla central. Además el ceibo no alcanza ni la mitad de las gigantescas proporciones de la ceiba. Adicionalmente la ceiba casi siempre presenta abundantes aguijones en la base del tronco, mientras que el ceibo casi nunca posee aguijones. Por último, el ceibo es una especie que habita principalmente en áreas marginales en donde los suelos son muy inhóspitos, como las sabanas, las orillas de los humedales y bermas arenosas que corren paralelas a las playas arenosas, lo cual lo convierte en una muy valiosa opción para reforestar áreas en donde la mayoría de los árboles no es capaz de sobrevivir. Esta especie requiere de mucha investigación pues su población actualmente se encuentra muy reducida a causa del auge de la actividad de la construcción justo sobre sus habitats naturales.

 

 

 

 

 

El cenízaro o genízaro

Nombre científico: Samanea saman

Familia botánica: Mimosaceae

A solicitud de: Ana María Castillo, Costa Rica.

Hablar del cenízaro es hablar de un venerable árbol, con su grueso y bajo tronco de corteza de color casi negro, y sus enormes ramas que pueden tener una longitud de hasta 30 metros o sea, 3 veces más que la altura total del árbol. Durante la estación seca produce una gran cantidad de atractivas flores de largos y abundantes estambres rojizos, de las cuales nacen abundantes legumbres de hasta 10 cm  de largo, en cuyo interior encontramos una especie de miel espesa y dulce de olor y sabor muy penetrantes, que a algunas personas les resulta muy agradable y a otras les produce trastornos digestivos. Su corteza áspera y sus enormes ramas, lo convierten en un árbol perfecto para establecer jardines colgantes a base de orquídeas, bromélias, pitahayas y toda clase de plantas epífitas. Es una especie de muy rápido crecimiento y su madera oscura y pesada se ha utilizado desde hace mucho tiempo para la fabricación de muebles lujosos. Pertenece al selecto grupo de las especies forestales ATRAPA-CARBONO.

 

 

 

El cerillo o cafecillo

Nombre científico: Xylosma sp.

Familia botánica: Flacourtiaceae

Este árbol propio del bosque secundario de las regiones bajo los 1000 m de elevación en ambas vertientes,  es de porte pequeño alcanzando en condiciones favorables los 12 m de elevación con un tronco delgado de alrededor de 20 cm  de diámetro; caracterizado por tener espinas tanto en el tronco como en sus ramas largas y delgadas, en las cuales se aprecian al final unas pequeñas estípulas de forma triangular. Sus hojas simples y alternas, con el borde aserrado y la lámina levemente ondulada, son de color verde fuerte y cuelgan en las ramitas hacia abajo, como cayendo y al verlas a  trasluz presentan puntos y rayas translúcidas muy visibles a simple vista. Las pequeñas flores con sépalos de color verde claro y sin pétalos, están agrupadas axialmente a lo largo de la rama y poseen una suave fragancia, muchas veces poco sentida.  Sus frutos ovalados se tornan amarillentos a rojizos al madurar y al abrirse en tres valvas, se puede observar una semilla lisa de color naranja cubiertas por un arilo anaranjado muy fuerte casi rojo. Se le encuentra desde México hasta Venezuela.

 

 

 

 

El chaperno negro

Nombre científico: Lonchocarpus salvadorensis

Familia botánica: Papilionaceae

 

Uno de los grandes y hermosos desconocidos para la gran mayoría de las personas, divisado únicamente pocos días al año, cuando engalana los campos con su espectacular floración púrpura. El chaperno negro es un árbol nativo desde Guatemala hasta Panamá y se le puede encontrar desde los 500 m hasta  los 1000 m de altitud, especialmente en la vertiente Pacífica y alrededores del Valle Central, en donde se le observa creciendo en sitios marginados, cañones de ríos u orillas de caminos. En el sector de Cambronero en San Ramón se pueden observar concentraciones de estos árboles, por lo que son muy fáciles de identificar si están floreados.

Un árbol de tamaño medio que no supera los 20 m de alto, posee un tronco no muy grueso, cubierto por una  lisa corteza de color café con líneas amarillentas y manchas formadas por líquenes; desde muy abajo el tronco empieza a ramificarse y sus largas ramas forman una copa extendida, lo que lo hace más atractivo para su uso como ornamental al tener poco tamaño pero una buena superficie de floración.  Sus hojas  compuestas  poseen entre 5 y 7 gruesos foliolos de color verde muy brillante, con una textura que recuerda las hojas de plástico, siendo común encontrar en ellas muchas verrugas producto de la acción de una avispa o mosca. A principios de año bota sus hojas y se cubre totalmente de cientos de densos ramos terminales de pequeñas flores púrpuras, las cuales cambian a tonos más pálidos conforme envejecen; por su delicado aroma atraen gran cantidad de abejas y muchos otros insectos, los que a su vez atraen por supuesto a las aves insectívoras.

Los verdes frutos son vainas muy delgadas que permiten ver fácilmente las semillas, al madurar se tornan cafés y muy quebradizos, con lo cual liberan las oscuras semillas con forma de frijol aplastado, muchas de las cuales germinan fácilmente en la base de los árboles, y los arbolitos pueden ser trasplantados sin mayor problema, eso si su desarrollo es lento y cuidadoso, especialmente se les debe proteger del viento y el sol directo.  En cuanto a su madera, a pesar de tener buenas características de dureza presenta el problema de que su aserrín es muy irritante y no es resistente al ataque de insectos, por lo que no se le utiliza. Por sus características es una especie ideal como ornamental para lucirse en parques, jardines amplios, orillas de carreteras y cercas de fincas; además  posee un buen potencial como abono verde y fijación de nitrógeno así como en la formación de rodales de protección de ríos y nacientes.  Y como dato curioso el 13 de Octubre del 2009, el Concejo Municipal de Poás de Alajuela aprobó unánimemente declarar como "Símbolo del Cantón de Poás, al árbol de Chaperno Negro", un inigualable ejemplo que ojalá muchos otros cantones lo pudieran seguir, identificando aquel árbol que mejor los represente.

 

 

 

La chaya o chayamansa

Nombre científico: Cnidoscolus chayamansa

Familia botánica: Euphorbiaceae

A solicitud de: María Alejandra Cevallos Centeno.

Aunque no alcanza las dimensiones de un árbol propiamente dicho, la chaya es un arbusto muy vigoroso y de buen porte que no se puede dejar de lado. Se reconoce de inmediato por la gran cantidad de ramas largas y gruesas que desarrolla la planta, y por sus grandes hojas lobuladas que nos recuerdan mucho a las de la vid. Produce flores todo el año las cuales son pequeñas y blancas, agrupadas en racimos pequeños al extremo de pedúnculos muy largos y erectos de hasta 30 cm  de largo. Las hojas de la chaya poseen una gran reputación en países como México y Guatemala por sus ampliamente aprovechadas propiedades culinarias, alimenticias, medicinales y terapéuticas. Basta decir que también se le conoce como la espinaca Maya y que se consume de manera abundante para aliviar problemas de hipertensión y azúcar en la sangre. Aunque existe un gran debate acerca de la correcta clasificación botánica de esta planta, lo único que de verdad vale la pena saber es que se trata de un arbusto de muy rápido crecimiento y desarrollo, capaz de adaptarse a casi cualquier condición ambiental, y las hojas se pueden comenzar a cosechar y a aprovechar a los pocos días de plantado. Por los anteriores motivos constituye una opción alimentaria ideal para ser reproducida y plantada masivamente en todas aquellas comunidades rurales o urbano-marginales en donde las condiciones ambientales son precarias y los alimentos son escasos. Para información más detallada acerca de esta especie, visite La chaya.

 

 

 

 

El chicasquil

Nombre científico: Cnidoscolus aconitifolius

Familia botánica: Euphorbiaceae

Hace menos de 100 años, en los patios, cercos o huertos de cada casa existente en Costa Rica, ya sea en las ciudades, pueblos o campo, había plantado al menos un árbol de chicasquil y la razón era muy lógica, pues si en algún momento por desgracia los alimentos escaseaban, las hojas de este árbol se podían cocinar y comer como si fueran espinacas, proporcionando a las personas las proteínas, fibras, vitaminas y minerales necesarias para mantenerse sanas y vigorosas hasta que se pudieran conseguir otros alimentos. Además, la savia blanca y espesa de este árbol se agregaba a la leche para cuajarla rápidamente y hacer requesones que eran una comida infaltable en la dieta de los costarricenses de antaño junto con el arroz, el maíz y los frijoles. En una época en la que no existían ni el alambre de púas ni los postes de cemento, las cercas de las fincas se trazaban plantando muchas ramas vivas de chicasquil, las cuales en menos de un año se convertían en otros tantos nuevos y vigorosos árboles.

El chicasquil se reconoce de inmediato por la perfecta y muy ornamental forma semiesférica de su copa, la cual produce una sabrosa sombra permanente aún durante los días más soleados del año. Posee crecimiento tripodial, lo cual significa que de la punta de los tallos o ramas se forman tres nuevas ramas, y así sucesivamente. Produce una gran cantidad de flores blancas y pequeñas muy fragantes, las cuales se agrupan en ramos esféricos que nacen en el extremo superior de largos pedúnculos de hasta 50 centímetros de longitud que hacen posible que las flores sobresalgan por encima del follaje para ser visitadas sin problema por los insectos polinizadores. Hoy en día en Costa Rica los árboles de chicasquil son conocidos solamente por los campesinos de mayor edad. ¿Acaso estamos tan seguros de que nuestro país jamás será víctima de una hambruna o carencia de alimentos básicos? Mucho cuidado...

 

 

 

El chilemuelo o quiebramuelas

Nombre científico: Drymis granadensis

Familia botánica: Winteraceae

En las zonas más altas y frías de nuestro país, vive un auténtico "ornitorrinco" del reino forestal ya que posee la forma de un ciprés (Cupressus lusitanica ), la corteza de un sauce (Salix ), las hojas de una magnolia (Magnolia ), las flores de una camelia (Camellia japonica ), los frutos de un olivo (Olea europaea ), las semillas de un cítrico (Citrus ) y la madera de un pino (Pinus ). Esta curiosa mezcla de características se debe a que el chilemuelo es un verdadero fósil viviente pues hace millones de años evolucionó a partir del mismo primitivo grupo vegetal del cual surgieron los primeros árboles con flor por un lado, las primeras coníferas por el otro, y otro gran grupo de plantas que ya se extinguió durante las eras glaciales posteriores. Es uno de los árboles ornamentales más atractivos del país con su copa densa y follaje brillante, y se le utiliza mucho para establecer cortinas tapavientos y cercas vivas pues se reproduce muy fácilmente por medio de postes vivos.  Las aves de las zonas altas se pelean sus frutos carnosos de color morado, y su curioso nombre común se debe a que al morder o masticar sus hojas gruesas y carnosas, se libera un aceite esencial muy concentrado que ocasiona una fuerte sensación picante y de adormecimiento de la lengua y de las encías. Cuentan los viejos campesinos de la zona que antaño, cuando alguien necesitaba de una extracción de dientes o muelas, primero se le daba a masticar un puñado de estas hojas y luego las piezas dentales salían con mucha facilidad y sin dolor.

 

 

 

 

El chilamate colorado

Nombre científico: Ficus tonduzii

Familia botánica: Moraceae

 

Una de esas especies de árboles típicos de cualquier finca, en donde todo él es digno de contemplarse y de ser plasmado en cualquier fotografía, no solo por la belleza de su conjunto sino por ser uno de esos árboles que ha participado en el desarrollo de este país. Cualquier persona queda encantada al poner sus ojos ya sea de lejos  o de cerca sobre uno de estos árboles, especialmente al ver sus múltiples y poderosas raíces superficiales.  Los chilamates se  diferencian en primera instancia del resto de los Ficus, porque ellos nacen directamente del suelo y no sobre otros árboles como las demás especies de este grupo, llamadas "matapalos o higuerones".

Es una especie nativa, propia  desde Honduras hasta Ecuador y en el país se le puede apreciar desde el nivel del mar hasta alrededor de los 800 m o 1000 m de elevación en ambas vertientes y especialmente en el Valle Central, donde se le encuentra en los bosques húmedos. Dependiendo de las condiciones en donde esté creciendo pueden llegar a crecer entre 10 y más de 25 m de altura, desarrollando un fuerte tronco, con ramas largas y gruesas, que forman una copa extendida y semi esférica.  Sus coriáceas hojas son simples y alternas, de color verde por encima y más pálidas por detrás, con nervaduras muy evidentes,  su tamaño varía mucho tanto en lo ancho como en lo largo, ya que se pueden encontrar hojas de unos 10 cm de largo mientras que otras son mayores a 20 cm, sucediendo lo mismo con las estípulas u hojitas que cubren las yemas. Como todo Ficus posee un látex blanco en todas sus partes, tronco, ramas, ramitas, hojas, raíces, él cual puede causar algún tipo de alergia o irritación en las pieles sensibles.

Durante la mayor parte del año se pueden encontrar árboles con frutos llamados síconos que quiere decir en griego "higos", los cuales realmente son frutos múltiples, es decir dentro de cada uno de ellos se desarrollan las flores que serán polinizadas por una diminuta especie abeja, la cual además es  propia de esta especie,  posteriormente se desarrollarán los frutos verdaderos, denominados "frutículos".  Estos higos de forma redondeada y de  1,5 cm de diámetro, son muy llamativos por su intenso color rojo al madurar y por la gran cantidad que se presentan por árbol, están cubiertos por muchas manchitas claras, más evidentes cuando los frutos están verdes. En la base de cada hoja y a lo largo de las ramitas, se puede ver un solo higo, a diferencia de los matapalos en donde nacen dos por hoja, lo que le ha permitido al árbol desarrollar frutos más grandes, más carnosos y con mejor sabor, para atraer a los murciélagos, que son sus mayores dispersores, así mismo algunas especies de aves, monos, saínos, tepezcuintles y demás animales que gustan de este tipo de frutos. Cabe también señalar que en la época de polinización, estos árboles son muy visitados por pájaros que buscan a las pequeñas abejas que llegan en abundancia. 

Por su amplia copa se le utiliza como sombra en potreros en donde además sus higos sirven como alimento para el ganado,  para atraer fauna, en la protección de suelos y ríos, en la medicina tradicional, y por su facilidad para pegar por estacón como cerca viva.

 

 

 

El chilamate de río

Nombre científico: Ficus insipida

Familia botánica: Moraceae

 

Como su nombre lo indica, este árbol crece natural y espontáneamente a la orilla de los ríos y quebradas del país desde el nivel del mar hasta los 1000 metros aproximadamente, a veces formando agrupaciones cuyas poderosas y extendidas raíces superficiales crean diques y gaviones naturales que protegen las orillas y vegas de los ríos de la muy dañina y perjudicial erosión. Este árbol además es muy importante porque produce grandes y carnosos higos silvestres de los cuales se alimentan ávidamente las iguanas, los garrobos, los peces de agua dulce y muchas especies de aves y mamíferos silvestres, y aunque no tienen ningún sabor como su nombre científico lo indica, con ellos se pueden elaborar dulces y conservas si se cocinan adecuadamente. Es muy fácil de reproducir por medio de semillas o por medio de postes vivos, y crece muy rápidamente. Los arbolitos pequeños son capaces de crecer y desarrollarse sin ningún problema sobre bancos de piedra o arena, en ausencia total de tierra. Aunque también se le conoce como higuerón de río, en Costa Rica los verdaderos higuerones o matapalos son todos aquellos árboles del género botánico Ficus que nacen y se desarrollan en los troncos o copas de otros árboles o palmeras, a los cuales estrangulan y matan conforme crecen, mientras que los chilamates nacen directamente sobre el suelo.

 

 

 

La chirca

Nombre científico: Thevetia peruviana

Familia botánica: Apocynaceae

 

La chirca es un arbolito siempreverde muy llamativo por su atractivo follaje verde  que contrasta fuertemente con las flores amarillas en forma de campana, las cuales se presentan casi todo el año. En otros países se le conoce como campanilla de oro o codo de fraile por la forma particular de sus semillas. Es originario de América Tropical y fue identificada inicialmente en Perú, de ahí que su nombre sea peruviana y el Thevetia se le otorgó como un reconocimiento a un misionero franciscano francés llamado André Thévet que dedicó parte de su vida a recolectar y estudiar muestras vegetales y animales en Brasil, mayormente.

Se desarrolla bien en lugares a pleno sol hasta los 1500 m de elevación, inclusive en lugares con suelos malos. Puede llegar a crecer entre 5 y 8 metros o un poquito más, por lo que es una especie utilizada como ornamental en parques y aceras.  Pero se debe tener cuidado con esta especie, ya que casi todas sus partes poseen una savia lechosa que es muy TÓXICA.  Sus hojas son delgadas, un poco gruesas y pueden llegar a medir hasta 15 cm  de largo  y sus flores que en la mayoría de los casos son amarillas, aunque a veces se pueden presentar con un tono más anaranjado, miden aproximadamente 5 cm  de largo y se encuentran en toda la copa junto con los frutos, los cuales poseen una forma triangular muy particular, lo que es una tentación para los niños que se los encuentran, junto con las dos semillas que se están dentro, ideales para ser usados como juguetes.  Pero ATENCIÓN !!! a pesar de que la pulpa de los frutos maduros es comestible y muy buscada por aves, las semillas son TÓXICAS, ya que poseen sustancias químicas (glucósidos ) que actúan como estimulantes cardíacos, y curiosamente en la medicina popular estas semillas se han empleado para diversos tratamientos, lo cual puede resultar muy peligroso. 

 

La chirca se reproduce muy fácilmente por semilla, incluso en los alrededores de los árboles se pueden encontrar arbolitos creciendo, los cuales se pueden sacar con cuidado y plantarlos en otros sitios.  Otra característica de esta especie es que soporta las podas, lo que le favorece en el desarrollo de una copa más redondeada y con ella una mayor superficie para la producción de flores.  

 

 

 

 

El chirraco o bálsamo

Nombre científico: Myroxylon balsamum

Familia botánica: Papilionaceae

Durante la era precolombina, este árbol aparentemente fue una de las especies forestales más abundantes y grandes de la porción occidental del Valle Central de Costa Rica, desde Santa Ana hasta la costa Pacífica. Sin embargo, hace ya muchos siglos se descubrió que la savia resinosa de este árbol alivia muy eficazmente una gran variedad de problemas del sistema respiratorio: catarros, asma, bronquitis, tuberculosis, tosferina, etc. A esta resina se le conoce como bálsamo del Perú, bálsamo de El Salvador o bálsamo de Tolú, y para extraerlo se realizan sangrados en una serie de cortes a la corteza por donde fluye y se colecta la savia. Esta técnica ocasiona la muerte de los árboles por inanición o por el ataque de plagas y enfermedades que penetran las grandes heridas. Además, posee una madera preciosa y veteada de color anaranjado intenso, la cual también se utiliza para extraer colorantes de excelente calidad para teñir telas de algodón, cuero en incluso madera. La explotación durante tantos siglos de la resina, de la madera y de los tintes, ha llevado a esta especie a ubicarse en un alto riesgo de extinción. Aunque la especie es de crecimiento relativamente lento, los árboles jóvenes y pequeños son muy atractivos gracias a sus hojas pequeñas y de un color verde claro muy brillante.  Para mayor información acerca de esta especie,  visite Los Árboles del Corazón.

 

 

 

 

El ciprecillo o podocarpus

Nombre científico: Podocarpus oleifolius

Sinónimo: Podocarpus macrostachyus

Familia botánica: Podocarpaceae

Al ciprecillo también se le conoce como ciprés blanco, lorito o ciprecillo amarillo, pero como no es una especie solo de Costa Rica, también posee sus nombres propios en otros países como Colombia en donde se le conoce como pino romerón o chaquiro;   pino de monte en  Bolivia, sisín, romerillo u olivo  en Ecuador y pinabete en Venezuela. Una de las pocas especies de coníferas presentes en nuestro país y aunque sus poblaciones son escasas, encontrándose  casi en vías de extinción, se le puede ubicar  en lugares entre los 1500 y 3700 m de altitud, especialmente en los bosques húmedos de La Cordillera Volcánica Central y la de Talamanca, en donde puede crecer en cualquier tipo de suelo, ya que no es para nada exigente, igual crece en suelos buenos, en pendientes o en suelos ácidos y pedregosos, siendo factible su crecimiento en rodales puros. Especie nativa desde el Sur de México hasta Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador.

De unos 35 a 40 m de alto y de poco más de 1,2 m de diámetro, su retorcido tronco cubierto por una corteza grisácea a amarillenta, la que a pesar de ser muy lisa presenta grietas horizontales y se llena fácilmente de musgo, epífitas, helechos, bromelias y bejucos, típicos de las zonas altas y frías. Las muchas ramas son flexibles y delgadas, las que dan forma a una densa copa de buen tamaño y forma irregular, dentro de ella se encuentran cientos de delgadas y coriáceas hojas de intenso color verde brillante y de distinto tamaño, que pueden tener de  4 a más de 8 cm de largo, acomodadas en forma de espiral en las ramitas. Llama la atención el pequeño canal que posee cada una de sus hojas en su nervadura central, lo que ayuda a identificarla.  Otra característica de esta especie es que es dioica, en donde sus flores masculinas y femeninas están separadas; las masculinas pueden ser solitarias o estar agrupadas en pequeños racimos y las femeninas formarán los llamativos receptáculos carnosos de colores  amarillo y  rojo (similares a pequeños marañones - Anacardium occidentale), de ahí el origen de su género "podocarpus", el cual proviene de dos palabras griegas, "podo" que quiere decir "pie" y "kapos" o  "fruto".  Cada fruto posee dos pequeñas semillas cafés de forma globosa que pueden ser ayudadas a germinar dejándolas en agua a temperatura ambiente por 48 horas. De muy lento crecimiento que han de requerir más de 1 año en alcanzar los 25 a 30 cm de alto por lo que es preferible probar con la reproducción asexual (estacas con enraizadores) para tener arbolitos más grandes en un menor periodo de tiempo.   

Un árbol maderable que se le explotó décadas atrás para utilizar su fina madera color marrón, que a pesar de ser considerada como liviana por tener un peso entre 0.46 a 0.60 g/cm3 se le utilizaba en diversos usos por su grano recto, su fina textura y su brillo medio, así como por su fácil trabajabilidad y no ofrecer problemas de secado, aunque su durabilidad natural muy baja.   Dentro de sus usos sobresalen la ebanistería, la construcción, pisos, los tableros de viruta, el parquet, los encofrados, las artesanías, los gabinetes,  carpintería, chapas, postes, traviesas de ferrocarril, muebles finos, cajas,  revestimientos de interior, fabricación de lápices y de instrumentos musicales, pulpa para papel y leña.  Además es un excelente ornamental y atrayente de aves cuando está con frutos.  

 

 

 

El ciprés

Nombre científico: Cupressus lusitanica

Familia botánica: Cupresaceae

Originario de los bosques del sur de México y de ciertas áreas de Guatemala, Honduras y El Salvador. Por su nombre científico siempre se ha creído que es originario de Portugal, lo cual se debe a un simple y antiguo error de nomenclatura sin corregir. Este árbol se introdujo a Costa Rica a inicios del Siglo XX y se plantó por primera vez en las zonas montañosas, frías y ventosas de la provincia de Heredia, en las fincas de los criadores de ganado de leche que buscaban un árbol apropiado para crear cortinas tapavientos para proteger a sus hatos lecheros del efecto negativo de los fuertes vientos helados típicos de esta zona, y el ciprés demostró ser el árbol con las mejores características para cumplir con éste y muchos otros objetivos. Actualmente es uno de los árboles más intensiva y extensivamente cultivado en las zonas de mediana elevación en Costa Rica, desde los 1.500 hasta los 2.500 metros de elevación.

 A partir de los años 50 se volvió un árbol muy popular sobre todo en el Valle Central pues se convirtió en el símbolo de la Navidad costarricense. Puede llegar a ser un árbol imponente de hasta 30 metros de altura con troncos de hasta 1 metro y más de diámetro. La copa es por lo general estrecha y tan compacta que no deja pasar ni un solo rayo de luz. Sus hojas son diminutas y recubren las ramitas terminales como escamas de pescado. Los frutos son unas esferas pequeñas y leñosas, de color verde al inicio y café oscuro al madurar, momento en el que se abren para soltar sus semillas pequeñas como escamas que se dispersan impulsadas con la ayuda del viento. Gracias a cierto tipo de aceites esenciales muy complejos, el follaje del ciprés y todos sus demás tejidos están impregnados de un olor muy fragante y característico que en Costa Rica siempre se le asocia con la Navidad. Probablemente el ciprés es el árbol con mayor cantidad de usos tradicionales en nuestro país: creación de cercas vivas para tapavientos y apartos de ganado, plantaciones de madera comercial o troncos para la construcción de cabañas y otras obras rústicas, árbol ornamental por excelencia, leña y carbón, árbol de Navidad, extracción de aceites para la fabricación de jabones y champús. Se reproduce muy fácil por medio de semillas en viveros y almácigos, y su cultivo no requiere de mayores cuidados. Si las condiciones ambientales son favorables puede crecer hasta 1 metro de altura por año. Los árboles adultos son ferozmente atacados por termitas que destruyen el interior de su tronco y hacen que el árbol se desplome sin ningún signo previo de estar enfermo, lo cual representa un grave peligro y ha hecho que la popularidad de esta especie haya caído mucho en los primeros años del presente siglo XXI. Otro motivo que ha vuelto muy impopular al ciprés es el alto poder herbicida de su densa sombra y de la resina contenida en su follaje seco, que al caer al suelo elimina toda la vegetación que se encuentra bajo su sombra y deja al suelo completamente desnudo. Su valor paisajístico es muy alto pero apreciable solamente en zonas frías y montañosas.

 

 

 

El ciprés lorito

Nombre científico: Podocarpus guatemalensis

Familia botánica: Podocarpaceae

Para quienes creen que las bellísimas coníferas como los pinos, abetos, cipreses y araucarias son árboles nativos solamente de los países en donde los inviernos son muy fríos, les tenemos una buena noticia. ¡COSTA RICA TIENE SUS PROPIAS CONÍFERAS NATIVAS! Así es. Tenemos 5 especies de coníferas, y una de ellas, el ciprés lorito, no sólo es nativo sino que es la única conífera del mundo entero que crece en los bosques húmedos tropicales a nivel del mar. ¿Se imaginan? Y sin embargo, a pesar de ser una especie tropical, orgullosamente conserva su aire familiar de conífera, con su copa en forma de cono, su tronco recto y cilíndrico y sus hojas pequeñas de color verde claro. Es como encontrar un árbol de Navidad en media selva. Está en la lista de los árboles en mayor riesgo de extinción, y Dios nos dé vida para tener la oportunidad de reproducir y propagar esta soberbia especie.

 

 

 

El cirrí blanco

Nombre científico: Tapirira mexicana

Familia botánica: Anacardiaceae

Corpulento y muy atractivo árbol originario de las elevaciones medianas del país, notable por su tronco recto y cilíndrico y su copa de follaje compacto y muy brillante que lo convierten en una excelente opción como ornamental. En los extremos de las ramas produce grandes y abundantes racimos de frutos pequeños, carnosos y aromáticos que atraen a una gran cantidad y variedad de aves y de murciélagos frugívoros. Es una excelente opción forestal para desarrollar proyectos para la producción de madera comercial en zonas ubicadas entre los 500 y los 2000 metros de elevación ya que los árboles crecen rápido, desarrollan un tronco recto y cilíndrico y su madera es semidura de apariencia muy atractiva y con una excelente trabajabilidad.

 

 

 

 

Los cítricos

Nombre científico: Citrus (varias especies )

Familia botánica: Rutaceae

Todas las especies de cítricos como la cidra, grape-fruit, calamondín, limón, limón dulce, mandarina, naranja, naranja agria, pomelo, toronja, etc., son originarias de Asia la gran mayoría y de Europa unas pocas. Probablemente es el grupo de árboles y de arbustos que se ha plantado y cultivado con mayor intensidad en todo el mundo. Antiquísimos textos chinos de la Dinastía Xia indican que el naranjo dulce fue probablemente el primer árbol que comenzó a ser sistemáticamente cultivado allá por el año 2.000 a.C., y actualmente los cítricos son los árboles cultivados más abundantes en todo el mundo, tanto en las regiones tropicales como subtropicales. Sólo las plantaciones de cítricos en el Estado de California, ocupan un área 4 veces más grande que el territorio de Costa Rica. Es un grupo de plantas muy popular y abundante que se planta en nuestro país desde la época colonial en todas las fincas y jardines del país, desde el nivel del mar hasta los 1500 metros de elevación y más. A partir de los años 80 el naranjo dulce se comenzó a cultivar a gran escala en plantaciones comerciales para la exportación. Sus tamaños y formas son muy variables dependiendo de la especie y la variedad, desde los naranjos silvestres que pueden alcanzar los 10 metros de altura, hasta los delicados calamondines ornamentales que producen abundantes frutas con apenas 30 centímetros de altura.

¿Quién no conoce a los cítricos gracias a sus exquisitos y variados frutos con miles de usos y aplicaciones en todo el mundo? Los árboles y arbustos cítricos poseen miles de usos y de aplicaciones no sólo por sus frutos carnosos y comestibles, sino también como plantas ornamentales, de sombra, tapavientos, maderables, medicinales, forrajeras, y una lista interminable de beneficios. Se reproduce fácilmente por semilla para reproducir las especies puras o silvestres generalmente de gran tamaño que duran varios años en producir frutos, y por medio de injertos para desarrollar las variedades especiales de porte pequeño y cosecha en 1 ó 2 años. Crecen muy rápido y no son raros los árboles que crecen más de 1 metro de altura por año de vida. Poseen un alto valor paisajístico pues todas las especies y variedades de cítricos se caracterizan por ser árboles de copa muy densa y de forma perfectamente redonda, de follaje brillante y de colores verdes muy intensos.

 

 

 

El cobrizo

Nombre científico: Euphorbia cotinifolia

Familia botánica: Euphorbiaceae

A solicitud de: Carlos Paniagua, Costa Rica.

Arbolito nativo de todos los países de la Cuenca del Caribe, en donde se le ha cultivado desde tiempos precolombinos debido a la gran cantidad de propiedades y beneficios que posee. Inconfundible y único por sus hojas redondeadas y de hermoso y brillante color magenta, las cuales contrastan fuertemente con el color blanco de la corteza del tronco y ramas, lo cual se puede aprovechar para crear paisajes muy ornamentales en parques y jardines. El nombre de cobrizo se debe a que cuando la luz del sol da de lleno sobre su follaje, éste despide reflejos metálicos que recuerdan al cobre. Su capacidad de reproducirse y desarrollarse por medio de postes y estacas vivas es asombrosa, no sólo porque las estacas plantadas comienzan a producir brotes y raíces en menos de una semana, sino porque los postes y estacas son capaces de mantenerse vivas hasta 3 meses antes de plantarse. La savia es blanca y espesa, y hay que tener un poco de cuidado ya que a muchas personas les produce irritaciones y quemaduras en la piel, pero es un detalle insignificante en relación con el enorme valor ornamental de esta planta.

 

 

 

El cocobolo

Nombre científico: Dalbergia retusa

Familia botánica: Papilionaceae

A solicitud de: Giovanni Canales, Acosta, Costa Rica.

Si los primeros políticos de Costa Rica que comenzaron a hablar de reforestar, proteger los bosques y conservar a la naturaleza, se hubieran tomado la molestia de conocer un poco a nuestras especies forestales, probablemente buena parte de nuestro país se hubiera reforestado con árboles de cocobolo. Este árbol es conocido sólo por la preciosa madera que produce, de colores que van desde el café miel hasta el café oscuro casi negro, y con la cual se elaboran toda clase de artesanías finas y caros souvenirs para los turistas. Sin embargo, muy pocas personas reconocen al cocobolo como uno de los más atractivos y hermosos árboles ornamentales de flores totalmente blancas que existen en Costa Rica. Además, existe la creencia popular de que los árboles de maderas duras y preciosas son de lentísimo crecimiento, lo cual no se cumple con el cocobolo, un árbol que se desarrolla notablemente rápido en suelos agrícolas con climas húmedos y calientes. Los árboles comienzan a producir flores y semillas a partir de los 4 ó 5 años de edad, y al alcanzar tamaños medianos los individuos producen tanta cantidad de semillas, que si en los alrededores hay potreros o abandonos, se forma una verdadera "plaga" de arbolitos de cocobolo. Por último, la corteza de estos árboles es muy áspera e irregular y es uno de los mejores árboles tutores para "pegar" plantas trepadoras como la pimienta negra y la vainilla, y plantas epífitas como las orquídeas, pitahayas, helechos, bromelias, etc. Un árbol perfecto sin lugar a dudas... Para mayor información acerca de esta especie,  visite Los Árboles del Corazón.

 

 

 

El colpachí

Nombre científico: Croton niveus

Familia botánica: Euphorbiaceae

 

El copalchí o colpachí es un término de origen maya y hace referencia al "copal" o resina y a "ché" o árbol en alusión a una especie de árbol, la cual en la mayoría de las veces pasa desapercibida y no es porque no tenga sus atractivos sino porque sencillamente no se le ha dado mayor importancia, a excepción de zonas como Monteverde en donde constituye una de las especies prioritarias de los rompevientos.  Nativo desde México a Colombia y Venezuela, así como de Las Antillas, se encuentra mayormente en la vertiente pacífica desde los 300 hasta casi los 1800 m de elevación y en Costa Rica además se le puede observar en el Valle Central y las faldas de la Cordillera de Talamanca, en lugares con buenos suelos.

Puede desarrollarse como un arbusto de unos 2 m de alto o bien como todo un hermoso árbol de unos 20 m,  dependiendo de las condiciones del sitio, su tronco por lo general es ramificado desde muy abajo, lo que le permite troncos y ramas largas, delgadas y flexibles, que le dan una frondosa y muy tupida copa. Condición ideal para su gran uso como rompevientos, porque es básicamente una pared de follaje. La corteza es delgada y de color cafezusca, sus delgadas ramitas están totalmente cubiertas por unas estructuras llamadas tricomas y en este caso del tipo "peltados", o como pequeñitos discos de color plateados, misma característica que comparten sus simples hojas alternas de largos pecíolos, especialmente por detrás por donde son casi plateadas a diferencia de la parte superior que son verde brillante.  Estas hojas de unos 12 a 15 cm de largo, de forma acorazonada, borde entero, larga punta y olor a jocote al estrujarlas (a pesar de no ser de la familia Anacardiácea o sea del jocote - Spondias purpurea -, cuyo olor es característico) son muy llamativas y distintivas por lo que es fácil reconocer a la especie con ayuda de ellas.  En los lugares más altos y fríos las hojas tienden a ser más pequeñas y de color menos plateado.

Los racimos de pequeñitas y muy estaminadas flores amarillentas o verdosas pueden llegar a tener unos 15 cm de largo o un poco más, las flores ubicadas en la parte superior del racimo corresponden a flores masculinas y  son las primeras que abren, luego abrirán las femeninas que se encuentran en la parte de abajo del mismo.  Los tricomas peltados también se evidencian en los botones al igual que en los redondos frutos escamosos de 1,5 cm de diámetro, siendo éstos del grupo de las cápsulas y desde muy tiernos evidencian las fisuras por donde se abrirán en gajos al madurar las 3 semillas que llevan dentro.  Estas semillas llamadas vaquitas por su peculiar forma que recuerda a los escarabajos son de color café y pueden tener una serie de manchas blancas en forma motiada. No es una especie maderable y más bien sus usos han girado en torno al reforzamiento de cercas vivas, bosquetes protectores para que el ganado se refugie del frío con la ventaja que no es apetecible para  que se lo coman, setos de gran tamaño y rompevientos aprovechando su alta capacidad de rebrote, además de la corteza se obtiene una resina que se usa en la medicina tradicional, como sombra para café y como ornamental son otros de los usos que se le han dado. Se pueden obtener también taninos, alcaloides, un colorante amarillo y es una excelente fuente de alimento cuando tiene frutos para ardillas, loras, pericos y palomas, así como sus semillas trituradas para las gallinas.  Su reproducción es muy sencilla por medio de semillas o bien por trasplante de arbolitos, cabe señalar que las semillas pierden su viabilidad si se almacenan por mucho tiempo, por lo que es mejor sembrarlas a corto plazo y los arbolitos deben cuidarse de las zompopas porque son muy atrayentes para ellas. 

 

 

 

El conchudo

Nombre científico: Caesalpinia bonduc

Familia botánica: Caesalpiniaceae

Sobre las hermosas playas del Pacífico Norte de Costa Rica, encontramos un arbolito de copa extendida y follaje muy espeso, creciendo tranquilamente en las difíciles condiciones de suelos arenosos, salinidad extrema, fuertes vientos y máxima radiación solar, condiciones de vida imposibles para casi todas las especies de plantas y de animales. Sin embargo, el conchudo crece verde, lozano y frondoso, y hasta forma pequeños bosquetes sin importarle las terribles condiciones de este ambiente hostil. Se reproduce muy fácilmente por medio de sus grandes semillas. El nombre conchudo (=concho, grosero ) se debe a que su tronco, ramas, hojas y hasta frutos en forma de concha, están cubiertos por miles de espinas pequeñas, curvas y muy afiladas como agujas. Sin exagerar, cualquier persona o animal que roce el follaje de uno de estos árboles queda atrapado. En un país cuyas playas están sufriendo de un acelerado proceso de deforestación, erosión y contaminación a causa del turismo y de la urbanización desenfrenados, la plantación de árboles de conchudo podría ayudar de muchas formas a la preservación de los sectores más frágiles de nuestras playas y litorales sin necesidad de utilizar las horrorosas cercas de hierro y alambre.

 

 

 

El corcho australiano

Nombre científico: Melaleuca quinquenervia

Familia botánica: Myrtaceae

Imponente y robusto árbol originario de toda la costa oriental de Australia, desde donde fue llevado e introducido a todos los países tropicales y subtropicales del planeta, principalmente como un ornamental grande de singular belleza y apariencia y de muy rápido desarrollo, y también como un árbol no sólo tolerante a ser plantado en terrenos permanentemente anegados, sino con la capacidad de desecar dichos terrenos y convertirlos en suelos productivos. Sin embargo hay que tener un gran cuidado con el cultivo de este árbol pues al igual que las casuarina, se reproduce y propaga tan rápida y agresivamente que se puede convertir en una plaga imposible de controlar. La característica que diferencia fácilmente a este árbol de todos los demás, es que pareciera que su tronco esta cubierto de muchas capas de papel grueso y de color blanco o gris claro, lo cual no es más que una adaptación del árbol cuyas capas de corteza muerta no se desprenden y caen al suelo durante el año, sino que se mantienen adheridas al tronco probablemente como una estrategia para proteger los tejidos internos del tronco de los rigores ambientales o de ciertas plantas o animales dañinos. Debido a esto, el árbol es conocido mundialmente con el nombre inglés de  paperbark o sea, corteza de papel. En español se le conoce como corcho australiano o simplemente corcho, lo cual podría prestarse a serias confusiones debido a que el corcho que todos conocemos se extrae de la corteza del verdadero árbol de corcho (Quercus suber ), una especie de roble nativo de Europa y el norte de África.

En Costa Rica esta especie fue introducida por primera como un ornamental en barrios de clase alta, muy probablemente en los años 30 ó 40, a juzgar por el tamaño de los bellísimos y enormes ejemplares que existen en los barrios Escalante, Amón y Aranjuez en el sector este de nuestra la ciudad capital y dicho sea de paso, tanto los árboles como las antiguas y hermosas casas señoriales de este sector libran una diaria lucha en contra de quienes planean convertir estos barrios en parqueos públicos y antros de vicio disfrazados de hoteles para mochileros. Llama poderosamente la atención que aunque este árbol produce una madera comercial de excelente calidad, jamás se la ha cultivado en Costa Rica para dicho fin a pesar de su muy rápido crecimiento, su excelente forma y capacidad de crecer en casi cualquier ambiente del país.

 

 

 

El cordoncillo

Nombre científico: Piper tuberculatum

Familia botánica: Piperaceae

El cordoncillo es un arbolito común y silvestre como muchos dirían, incluso casi indetectable, pero bueno todas las especies de la naturaleza tienen su importancia en el equilibrio de los sistemas ecológicos y por ello queremos darlo a conocer. 

De unos 6 m de alto, aunque en la mayoría de los casos se queda más pequeño, su delgado tronco de escasos 20 cm de diámetro se ramifica mucho desde abajo, dándole la típica forma de arbusto, gracias a sus largas y también delgadas ramas de color grisáceas. En su densa copa se evidencian muchas ramitas rojizas zigzageantes que sostienen simples y alternas hojas verdes que contrastan con pecíolos  también rojizos. Una característica llamativa de estas brillantes hojas verdes es que uno de sus lados es más largo que el otro (base asimétrica) y que su borde es ligeramente aserrado. Las diminutas flores sin pétalos ni sépalos se agrupan en blancuzcas espigas erectas que nacen en la base de las hojas y sobresalen de las ramitas, como si fueran rabillos de ratón, de ahí que algunas personas lo conocen como ratoncillo o cigarrillo. Las flores son polinizadas por abejas y sus simplemente pequeños frutos son un gran atractivo para los murciélagos, los cuales son sus mayores diseminadores, de ahí que sea común ver estos arbolitos creciendo debajo de grandes árboles, que igualmente son visitados por murciélagos.

Se reproduce principalmente por semillas y tanto sus hojas, tallos espigas y semillas poseen una acción biocida utilizada en el control de una plaga llamada Diatraea saccharalis (Lepidóptero) que afecta los cultivos de la caña de azúcar. En algunos países se utiliza en la medicina tradicional como desinfectante de heridas y como antiinflamatorio y con su infrutescencias se prepara un condimento para darle sabor picante a las comidas. Se le encuentra desde el nivel del mar hasta los 1000 ó 1200 m de elevación en ambas vertientes, siendo común a orillas de caminos, en potreros, en las cercas,  en terrenos abandonados o bien dentro de bosques secundarios, ya que soporta tanto la sombra como el sol directo. Especie nativa desde México hasta Brasil, así como en Guadalupe, Guyana, Trinidad y Tobago, Jamaica y República Dominicana.

 

 

 

El cortez negro

Nombre científico: Tabebuia impetiginosa

Familia botánica: Bignoniaceae

A solicitud de: Juan Carlos Fonseca Herrera, Costa Rica.

La Familia botánica Bignoniaceae es ampliamente reconocida en las regiones tropicales de todo el mundo por la espectacular floración de la mayoría de las hierbas, trepadoras, arbustos y árboles que pertenecen a ella, y el cortez negro es uno de sus miembros más notables. El nombre de este árbol se debe a que efectivamente los individuos adultos y grandes poseen una corteza de color gris muy oscuro que cuando está húmeda se aprecia negra como el carbón a la distancia. La espectacular floración del cortez negro aparece como por arte de magia inmediatamente después de la luna llena de diciembre, y lamentablemente sólo dura 5 ó 6 días cuando mucho. El color de las flores es morado o púrpura, y entre más baja, seca y caliente la zona en donde crece, la tonalidad de las flores es mucho más oscura. Por su forma y color de las flores, muchas veces se confunde a este árbol con su congénere el roble sabana (Tabebuia rosea ) que es un árbol mucho más grande y robusto que produce su floración muchas semanas después que el primero y además, las flores del roble sabana son blancas o rosadas en muy diversas tonalidades. En condiciones silvestres es un árbol que tiene grandes dificultades para reproducirse en forma natural motivo por el cual es muy escaso. Gracias a su tamaño relativamente pequeño y a su espectacular floración, el cortez negro es una especie ornamental muy apropiada para plantar en espacios pequeños de las zonas residenciales y urbanas.

 

 

 

El corteza amarilla o cortez amarillo

Nombre científico: Tabebuia ochracea

Familia botánica: Bignoniaceae

A solicitud de: Cecilia Garro, Quepos, Costa Rica.

No exageramos al decir que esta especie es probablemente uno de los 10 árboles de floración ornamental más hermosos y llamativos del mundo entero. Basta decir que durante la estación seca y caliente que se presenta en la porción noroeste de Costa Rica durante los primeros meses del año, es muy común observar a grupos de turistas o familias enteras tomándose fotografías o vídeos junto a alguno de los muchos árboles en plena floración que aparecen a la orilla de los caminos y carreteras, ya que sinceramente el espectáculo es celestial. Aunque no produce frutos comestibles que atraen y alimentan a la fauna silvestre, las flores de este árbol sí son muy apetecidas por varias especies de animales grandes que las devoran con avidez, como los monos congos (Alouatta ) y los garrobos (Ctenosaura ). Es una especie un poco difícil de cultivar a causa de un feo marchitamiento o quemadura negra que afecta y debilita su follaje durante los últimos meses del año, pero con paciencia y dedicación se puede lograr que se desarrollen sanos y fuertes y que produzcan su primera floración entre los 8 y 10 años de edad. A pesar de que en Costa Rica la dura, fuerte y atractiva madera de esta especie posee una gran demanda para la fabricación de carrocerías, por suerte la población silvestre de esta especie es más o menos abundante y desde hace varios años se han plantado miles de árboles en parques y jardines por todo el país.

 

 

El cristóbal

Nombre científico: Platymiscium pinnatum

Familia botánica: Papilionaceae

Un árbol que para muchos es muy conocido por ser parte del famoso grupo de maderas preciosas y consideradas de muy alto valor económico. Es una especie nativa desde México hasta la parte norte de América del Sur y en Costa Rica se le puede encontrar en las  faldas de la Cordillera de Guanacaste, en las llanuras del Valle del Río Grande de Térraba y en la zona Pejibaye de Pérez Zeledón, en la Zona Sur del país. Puede llegar a crecer 40 m de alto, de hermoso tronco alto, cilíndrico, robusto y grueso que puede alcanzar un metro de diámetro y siempre desarrollará pequeñas gambas en su base.  A pesar de su tamaño posee una pequeña copa redonda desarrollada muy arriba ya que el tronco no presenta ramificación baja.  La corteza es gruesa y de color gris claro, con largas y profundas fisuras verticales que le dan al fuste una apariencia característica.   Las hojas son compuestas e imparipinnadas, de unos 15 a 20 cm de largo con 5 o 7 foliolos de color verde intenso muy brillante  y un fuerte olor a frijol al estrujarlos, los cuales se caen al iniciarse la época seca y es cuando precisamente aparecen las pequeñas y amarillas flores agrupadas en racimos cortos que sobresalen entre las ramas.  Los alargados y retorcidos frutos similares a una hoja saliendo entre el follaje le dan a los racimos una apariencia muy llamativa. Dentro de cada fruto hay una sola semilla, grande y aplanada con apariencia de frijol. La hermosa madera de color y aroma a caramelo  es considerada una madera preciosa no solo por su belleza sino por ser una madera dura, pesada y fuerte, que no posee problemas para ser trabajada con herramientas manuales o mecánicas.   Una de las características más importantes de ella es la peculiar sonoridad que posee y que le permitió ser utilizada en la fabricación de marimbas y las famosas ruedas de las carretas que  al rodar parecieran que cantan, todavía en algunos lugares se pueden conseguir algunas piezas elaboradas con ella, pero por ser una especie en vías de extinción y protegida por ley, su explotación está prohibida. Esta madera también se utilizó para hacer pisos, artesones, muebles de lujo, gabinetes, construcción pesada, tornería y  madera contrachapada.  Por su belleza es una excelente opción como  árbol ornamental. Se puede reproducir por medio de semillas las cuales germinan muy bien, pero hay que tener presente que no todas las semillas son viables, incluso hay años en los cuales todas las semillas son infértiles. También es una especie que se pueden plantar por medio de  pseudoestacas, no así con estacas o injertos. Más información sobre esta especie la puede encontrar en La Misión Los Árboles del Corazón http://www.elmundoforestal.com/elcorazon/cristobal/cristobal.html

 

 

 

El cuajilote o cacao de mono

Nombre científico: Parmentiera edulis

Familia botánica: Bignoniaceae

A solicitud de: Edward Luis Calzada Medel, Cuba.

Atractivo y curioso arbolito originario de las tierras mayas en donde se le conoce y cultiva muy regularmente. En la lengua Náuhatl, cuajilote significa "el árbol de la mazorca" pues efectivamente sus frutos carnosos son del tamaño de grandes mazorcas de maíz y nacen directamente en los troncos y ramas más gruesas. Estos frutos son comestibles y su sabor dulce y textura fibrosa recuerdan mucho a los frutos de la carambola (Averrhoa carambola ) o del yuplón (Spondias dulcis ). Sin embargo, el árbol se cultiva principalmente para aprovechar sus raíces de las cuales se elabora un muy eficaz remedio para reducir significativamente los niveles de azúcar en la sangre. Además es un árbol de forma muy curiosa que produce grandes, hermosas y aromáticas flores de color amarillo verdoso muy claro. En Costa Rica este árbol es más bien raro y se podría plantar y cultivar como ornamental y frutal en las zonas más bajas y calientes del país, preferiblemente cerca de cursos de agua.

 

 

 

El curá

Nombre científico: Viburnum costaricanum

Familia botánica: Caprifoliaceae

A solicitud de: Carlos Paniagua, Costa Rica.

Este arbolito es nativo de América Central, y su enorme valor como planta ornamental se descubrió hasta hace pocos años. En estado silvestre crece solamente en charrales y terrenos abandonados, como un arbusto desgarbado y poco atractivo de ramas largas y desordenadas. Sin embargo, cultivado en espacios abiertos, con mucho sol y bajo los cuidados de un buen jardinero, desarrolla un follaje brillante, denso y compacto, el cual desde el primer año de vida se cubre de gran cantidad de corimbos o ramos aplanados  de flores blancas y perfumadas que hacen las delicias de las mariposas y las abejas. Cada ramo es una obra de arte en verdad, y produce un racimo de frutillos color morado oscuro y jugosos que atraen y alimentan a una gran variedad de aves silvestres y canoras. Es una planta altamente tolerante a las podas intensas, y con una capacidad asombrosa de producir gran cantidad de nuevos brotes y ramas. Se recomienda muy enfáticamente plantar este arbolito en parques y jardines como una de las más interesantes especies no tradicionales.

 

 

 

 

El curú o cristóbal curú

Nombre científico: Platymiscium curuense

Familia botánica: Papilionácea

El famoso cristóbal de la península de Osa, tan buscado por su fina madera y actualmente en peligro de extinción, ha sido una de las especies más confundidas en los últimos tiempos con el cristóbal tradicional  (Platymiscium pinnatum) que se encuentra en el resto del país, pero en realidad es una especie diferente, aunque a simple vista son básicamente idénticos. Es endémica de Costa Rica y aunque en forma muy escasa se presenta desde  el Refugio de Vida Silvestre Curú en el Golfo de Nicoya, siendo éste el que le dio su nombre, hasta la Península de Osa, en lugares con elevaciones hasta los 400 ó 500 m. 

Un árbol de tamaño grande alcanzando unos 30 m de altura y desarrollando un tronco cilíndrico y recto, aunque en lugares muy expuestos a la luz, tiende a deformarse  y ramificar muy abajo. Su corteza es grisácea y lisa, sus ramas largas y gruesas, las cuales forman una copa densa y poco extendida, con hojas opuestas formadas por 5 foliolos acuminados (con punta) de color verde oscuro y brillantes.  Durante febrero, marzo y a veces agosto, en las  axilas de las hojas se evidenciarán los pequeños ramos de entre 30 y 40 flores amarillas,   el fruto alado del tipo sámara de color café oscuro, similar a una hoja seca, mide entre 10 y 14 cm.  de largo y no se abre para liberar a su, por lo general, única semilla color marrón claro, la cual posee una peculiar forma de riñón, de unos 3 cm. de largo y 1 cm.  de ancho.  La fina madera de esta especie ha sido muy cotizada desde el siglo pasado, no solo por su bello color naranja pardo y su buen acabado sino por su dureza y gran estabilidad, que le permiten utilizarse en construcciones pesadas, durmientes de ferrocarril, pisos, artesones, vigas, ruedas de carretas, carrocerías, muebles finos, marimbas y otros instrumentos musicales, mangos de herramientas,  chapas decorativas, ebanistería y construcciones en general.  Sin olvidar que por su bella floración puede ser un excelente árbol ornamental y como melífero. Se reproduce por medio de semilla, la cual gracias al ala del fruto es llevada por el viento lejos de su árbol padre, en donde caerá y germinará fácilmente, aunque si no encuentra las condiciones adecuadas para brotar muy pronto perderá su excelente poder germinativo, de ahí que no se recomienda almacenarlas. Durante la germinación y los primeros 12 meses de vida se le debe ofrecer sombra y en forma gradual ir eliminándola conforme el arbolito se va desarrollando, se debe tener en cuenta que su crecimiento es lento, una característica muy propia de las especies de maderas duras.

 

 

 

El dama

Nombre científico: Citharexylum donnell-smithii

Familia botánica: Verbenaceae

A solicitud de: Antonio Solera, Costa Rica.

Uno de los árboles más emblemáticos y mejor conocidos de Costa Rica, ya que su cultivo y aprovechamiento se realiza prácticamente desde la época colonial. El curioso nombre de este árbol se debe a la apariencia de los largos racimos de frutos que produce una vez al año, los cuales recuerdan a las largas trenzas de cabello rubio que antaño lucían las damas de origen extranjero de nuestra sociedad. En las primeras fotografías que existen de las ciudades, pueblos y barrios de Costa Rica, aparecen con mucha frecuencia sendos árboles de dama plantados en los antiguos parques y aceras, lo cual evidencia la antigüedad de su cultivo. Es un árbol verdaderamente hermoso, de muy fácil cultivo y de crecimiento muy rápido y masivo. En los primeros días del año aparecen miles de ramos florales de hasta 50 centímetros de largo, formados de docenas de florcillas blancas y pequeñas que en conjunto despiden un riquísimo aroma que se siente a varios metros de distancia. Pocos días después aparecen los famosos y notables racimos de frutos carnosos y amarillos que son ávidamente comidos por muchas especies de aves. Por todas estas características, el dama es un árbol que no debe faltar en ningún parque, finca o arboreto.

 

 

 

 

 

El danto

Nombre científico: Roupala montana

Familia botánica: Proteaceae

El danto, carne asada, árbol de carne o zorrillo como también se le conoce en algunos otros lugares, por su peculiar aroma a carne asada, que se desprende al estrujar las hojas y de la madera recién cortada, la cual además en el momento de ser cortada presenta una coloración rojiza, similar a la carne. Este peculiar árbol crece en zonas  de la vertiente Pacífica, hasta los 1500 m de elevación, especialmente en zonas alteradas, bosques secundarios, bosques de galería y sabanas, desde México hasta Bolivia, Perú y Brasil. En condiciones favorables puede llegar a desarrollar una altura casi de 20 m y un fuste no muy grueso de alrededor de 50 cm  de diámetro  con ramas bajas.

Este tipo de árbol presenta una característica muy interesante llamada dimorfismo y es que sus hojas pueden ser simples o compuestas, con bordes enteros, ondulados o aserrados; las hojitas nuevas de las plántulas y de los brotes son compuestas con foliolos de bordes dentados, mientras que las hojas más viejas y de árboles adultos son simples con bordes enteros u ondulados, ambas con un fuerte olor a carne al estrujarlas,  al igual que las ramitas jóvenes. Los racimos de diminutas flores  se evidencian entre los meses de diciembre a marzo y pueden alcanzar  unos 10 a 15 cm  de largo; casi siempre repletos de pequeños insectos atraídos por el exquisito aroma que desprenden las mismas. Los frutos que se encuentran gran parte del año son cápsulas  delgadas de unos 4 cm  de largo por 1 cm  de ancho, con forma de hojita pero de color café oscuro o negros al madurar, conteniendo  dos semillas aladas que le permiten dispersarse fácilmente con el viento y crecer en lugares donde no hay árboles padre cerca. Se le ha utilizado en las cercas y por su alto poder calórico como leña y carbón muy reconocidos, además su madera se ha empleado en construcciones navales y  su corteza en la extracción de taninos y saponinas.

 

 

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