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 Especies nativas e introducidas al país, presentadas por:

          

 

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La salvia

Nombre científico: Buddleja nitida

Familia botánica: Scrophulariaceae

La salvia forma parte del gran grupo de árboles, arbustos y plantas que son básicamente desconocidos y a los cuales no se les ha dado ninguna importancia científica de ahí que exista tan poca información sobre ellos. Esta especie es nativa desde Chiapas en México hasta Panamá y se le encuentra en lugares altos en donde hay mucha humedad y mucho frío, arriba de los 2000 m de altitud llegando hasta los 3500 o 3700 m. Fácilmente se le reconoce en los páramos y en los volcanes de la Cordillera Volcánica Central como por ejemplo en el Volcán Irazú en donde es muy común. Es un árbol pequeño de no más de 5 o 6 m, con un tronco de unos 50 cm que se bifurca desde muy abajo, su corteza café claro con apariencia corchosa en árboles viejos, no es muy gruesa y exfolia en placas muy pequeñas y delgadas. Las ramas son largas y gruesas lo que le da una copa densa y redondeada que cubre todo el tronco desde abajo. Las ramitas son muy pubescentes y ligeramente cuadradas, con entrenudos muy marcados con una línea que da la idea de que está uniendo las simples y opuestas hojas de borde entero. Estas son coriáceas y gruesas, de forma ovalada o lanceolada con el ápice agudo (punta larga) y por encima son de un color verde muy oscuro pero por detrás poseen gran cantidad de pubescencia blanquecina al igual que los acanalados peciolos, las ramitas, las yemas y por supuesto las hojitas nuevas terminales que se levantan como lanzas lo que las hace muy llamativas. De cada yema nacen dos hojitas opuestas entre ellas y entre las del otro lado del entrenudo, contrastando su pequeño tamaño y su delicada apariencia con las hojas más sazonas. Las hojas viejas se tornan amarillas y son muy fáciles de ver entre tanto blanco.

De lejos la salvia es muy fácil de reconocer por el color blanquecino de todo el conjunto de follaje, ramas y racimos de flores. Los terminales racimos de flores llamados panículas están formados por racimitos más pequeños y tanto los tallitos, los botones y los sépalos están cubiertos por pubescencia blanquecina. Las pequeñas y delicadamente perfumadas flores poseen 4 pétalos triangulares poco abiertos de color blanco por fuera y amarillos por dentro, observándose un tono más naranja en la parte interna que contrasta con los estambres y el verde gineceo. La mayor parte del año se han registrado flores y frutos en setiembre, siendo estos de tipo seco y de menos de 0,5 cm de largo. Además de ser un arbolito muy ornamental es visitado por insectos que buscan el néctar de sus flores. Ver más fotos en https://www.facebook.com/media/set/?set=a.528074230567496.1073741828.194845613890361&type=3

 

El saúce

Nombre científico: Salix chilensis (Salix humboldtiana)

Familia botánica: Salicaceae

A solicitud de: Marco Alvarado, Costa Rica.

Cuando se pasa por las carreteras de ciertos lugares un poco altos y en las cercas u orillas de los ríos y quebradas se ven esos hermosos árboles con largas ramas caedizas lo que viene a la mente es la impresión de un árbol triste, por ello la gente le ha llamado saúce llorón, aunque el verdadero saúce llorón es el originario de China (Salix babylonica) y es el que sus largas ramas caen totalmente hacia el suelo. El saúce de este lado del Mundo, es originario de América del Sur pero se ha naturalizado hasta México. Le gusta sobre todo crecer a orillas de ríos, quebradas y nacientes, aunque es común encontrarlo a lo largo de muchas cercas de potreros en zonas arriba de 1300 m de altitud, siendo Cartago una de las provincias en donde más se le encuentra. Al ser una especie riparia puede soportar inundaciones cortas y en donde los terrenos son muy inestables desarrolla raíces aéreas para sostén. En sus primeros años de vida su desarrollo es muy vertical de ahí que ocasionalmente se le llama saúce columnar.

Es un árbol de unos 15 a 25 m de alto, de tronco corto que puede llegar a tener unos 40 a 60 cm de diámetro, dependiendo del lugar en donde esté creciendo y de su edad. La corteza se caracteriza por ser gruesa y corchosa, con grandes y pronunciadas fisuras a todo lo largo de éste y de las largas y flexibles ramas; resalta en ella la tonalidad clara que se presenta en la parte superior de las fisuras que contrasta con el tono oscuro del resto de la corteza y con el tono rojizo del fondo de las fisuras. Las ramas nacen desde muy abajo lo que le da una copa básicamente desde el suelo, siendo ella muy densa, amplia e irregular en donde se notan perfectamente a distancia las ramas cubiertas de finas y largas ramitas colgantes amarillentas con tonos naranja a rojizo, llenas de simples hojitas alternas. Estas largas y delgadas hojitas poseen el borde finamente dentado y una larga punta, así como un color verde amarillento que da apariencia como de bambú y con un evidente nervio central más claro y pronunciado por ambos lados. Las hojas nuevas se ubican en la punta de las ramitas y presentan un color verde más tierno que contrasta fuertemente con el verde  de las hojas más viejas. Entre ellas se pueden apreciar las estípulas caedizas que son como hojitas del mismo tono verde de las hojas y ayudan en la protección de las yemas foliares. Esta especie es dioica y sus flores se presentan en pequeños y delgados racimos llamados amentos, las flores masculinas son de un color amarillento y sus racimos miden aproximadamente 7 cm de largo mientras que los racimos de flores femeninas son de un tono verdoso y sus racimos son más cortos como de unos 3 o 4 cm. Los frutos son pequeñas cápsulas pardo verdosas agrupadas a lo largo de unos tallitos erectos, los que al madurar liberan muchas semillas algodonosas, de tamaño muy  pequeño que casi no se ven. La madera es liviana y poco resistente por lo que más que todo se ha utilizado para fabricar, cajones para frutas, utensilios diversos y sencillas construcciones rurales, aunque aparentemente posee propiedades adecuadas como pulpa de papel.

Las resistentes ramas se han empleado para hacer estructuras en techos y tendederos, mientras que las ramitas han sido destinadas a la cestería y al mimbre; ofrece leña de buena calidad y se pueden obtener postes para cerca, pero se recomienda que éstos se planten con la corteza para mayor protección. Sus mayores usos se han centrado en cortinas rompevientos, protección de fuentes de agua, cercas vivas, como ornamental y uno de sus usos más tradicionales ha sido en la medicina tanto popular como química, ya que de su corteza se obtiene un extracto llamado ácido salicílico el cual dio origen a la aspirina, pero actualmente se emplea un componente sintético llamado ácido acetil-salicílico que es más suave para el estómago y no produce tantos efectos secundarios.  Posee una muy buena capacidad de rebrote, lo que se evidencia en gran cantidad de troncos viejos llenos de pequeñas ramas en sus bases, capacidad que es aprovechada para reproducirlo por medio de estacas o estacones de brotes nuevos. Vea más fotos en https://www.facebook.com/media/set/?set=a.541467999228119.1073741832.194845613890361&type=3

 

El saíno

Nombre científico: Caesalpinia eriostachys (Poincianella eriostachys)

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Caesalpinioideae

Es común ir de paseo por las cálidas tierras del pacífico y quedar admirados al contemplar en muchas de las cercas de las fincas, estos llamativos árboles de saíno, cuyo tronco no puede pasar desapercibido, por las muchas y variadas protuberancias y hendiduras que lo cubren desde la base hasta las ramas más gruesas, como si fueran delgados troncos fusionados entre sí, constituyéndose en el deleite de pequeños y grandes que entretienen su viaje buscando múltiples figuras de fantasmas y monstruos entre éstas.  Para muchos estos troncos les recuerdan al árbol de yayo (Rhedera trinervis).

De México hasta Costa Rica se le encuentra en la vertiente del Pacífico, creciendo naturalmente  desde el nivel del mar hasta los 300 m de elevación, aunque hay referencias de que puede llegar hasta los 700 m. En Costa Rica es común observar estos árboles creciendo en Guanacaste y Puntarenas, en cercas, a orillas de ríos así como en peñascos. Es una especie muy noble que puede adaptarse sin problemas a suelos pobres y rocosos, siendo una de las primeras en  colonizar sitios que han perdido su vegetación. Un árbol de tamaño mediano que puede alcanzar entre 10 y 15 m de altura, desarrollando un tronco no muy grueso, de alrededor de unos 60 cm  de diámetro, recto con ramas largas y no muy gruesas, que sostienen una copa que puede variar de densa a amplia a una no muy densa ni muy amplia, dependiendo de las condiciones en donde se encuentre.

Su corteza es lisa y de un color grisácea, la que se desprende en largas placas de unos pocos centímetros de ancho, siendo llamativo en los árboles jóvenes unas líneas verticales más claras. Las hojas están compuestas por brillantes foliolos de color verde intenso por encima y de un verde pálido y opaco por detrás, agrupados en pequeñas pinnas (forma de helecho), las que unidas forman una hoja "bipinnada" y siendo característico de esta especie es que la hoja como tal termina en una pinna, además otros elementos que ayudan a su identificación es que los foliolos se encuentran ligeramente levantados, lo que le da a la hoja un aspecto encrespado, por otro lado los brotes nuevos son de un hermoso y brillante color rojizo, observables desde lejos. Al estrujar las hojas se libera un fuerte y desagradable olor, similar al que desprenden los saínos o chanchos de monte al huir, de ahí su nombre. Las pequeñas y amarillas flores que son ampliamente visitadas por cientos de insectos y abejas,  se agrupan en largos y erectos racimos terminales,  evidentes al inicio de la época seca, cuando el árbol bota sus hojas por un relativamente corto periodo de tiempo. Las mismas poseen cinco pétalos y el central además de ser el más pequeño posee unas delgadas líneas rojas, las que contrastan con los redondos  botones café que van quedando al final del racimo. 

Los aplanados frutos secos pueden medir entre 10 y 15 cm  de largo y al tocarlos dan una sensación pegajosa; al madurar son de color verdosos y poseen la capacidad de liberar sus semillas por medio de una fuerte explosión, lo que les permite enviarlas lejos del árbol madre, una vez abiertos ambas partes se enroscan como un colocho.  Por fruto pueden haber de 2 a 6 semillas aplanadas, de forma circular, de un 1 cm  de diámetro y de un color verduzco pálido; las cuales son muy tóxicas tanto para humanos como para animales.  La madera es dura y de color café oscuro pero no es utilizable para aserrío ya que la mayoría de los árboles están huecos. Esta especie es muy resistente al fuego y fácil de reproducir por medio de semillas, las cuales germinan en poco tiempo, incluso pueden dejarse en agua fría por un día y sembrarse directamente en bolsas;  otra forma es por medio de estacones grandes utilizados como postes de pega en las cercas. Se utiliza como leña, postes de cerca,  apicultura, artesanía, troncos esculturales, ornamental y como protección de ríos, pero su mayor atractivo lo dan los horcones y las vigas ornamentales utilizadas en construcciones rústicas.

 

El sangrillo

Nombre científico: Pterocarpus orbiculatus (sinónimo Pterocarpus michelianus)

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Faboideae

Que mejor momento para presentarles al sangrillo, un hermoso árbol de nuestro Guanacaste, que con su espectacular floración reaviva los mejores deseos y engrandece el espíritu. Desde México hasta Costa Rica, engalana la vertiente pacífica desde el nivel del mar hasta los 300 ó 400 m de elevación, a pesar de no ser muy común es una verdadera suerte apreciarlo en su mayor momento de floración, que le permite distinguirse desde lejos. En los lugares donde afortunadamente  se encuentran se pueden observar árboles de no más de 20 m de altura con fuertes y gruesos troncos cubiertos por una corteza cafesuzca que se desprende en placas largas, las cuales quedan prendidas por un tiempo antes de caer al suelo. Sus ramas son gruesas y la copa muy compacta, formada por muchas hojas compuestas por foliolos muy característicos por su largo y alargado ápice (punta) así como por la diferencia de tamaño, siendo los que están más cerca del final son mucho más grandes que los de la base. Resaltando además las múltiples y grandes estípulas agrupadas en las ramitas, las que igualmente que las hojas caen por completo en la época seca, dejando al tronco y las ramas desnudos por un corto periodo de tiempo, ya que de un momento a otro quedarán completamente vestidos por una elegante floración amarilla.  Estas flores de forma de gallinita agrupadas en racimos erectos, poseen 4 pétalos  medianos y un quinto mucho más grande y llamativo para los cientos de insectos que llegan a tomar su néctar y polinizarlas. 

Dentro de la gran cantidad de especies de árboles que existen este es uno de los más curiosos, ya que tiene la capacidad, como especie de cambiar la tonalidad de  sus flores de un año para el otro, un año puede que las mismas sean totalmente amarillas, el año siguiente serán más pálidas, el siguiente más cadmio (si alguien conoce la explicación nos gustaría conocerla). Otra de las particularidades son sus frutos los cuales no poseen la forma típica de una legumbre como todas las papilionáceas, sino más bien son circulares y aplanados de unos 5 cm de diámetro, evidenciando en el  centro una gran semilla y alrededor de esta un gran ala delgada color café claro, los cuales dan la impresión de que el árbol está cubierto por hojas secas, por la abundancia de los mismos.  Las redondas y carnosas semillas de más o menos 1 cm de diámetro son muy apetecidas por insectos y hongos, lo que dificulta su reproducción, para ello es preciso someterlas a un proceso de desinfección con fungicidas e insecticidas.   La madera recién cortada es de color amarillo fuerte pero con el aire rápidamente se torna grisácea por el proceso de oxidación, a pesar de ser semidura es poco utilizada por que su resistencia natural al ataque de insectos y hongos es muy baja.

Mucha gente conoce a esta especie, así como a otras especies, como sangregao o sangredrago, porque posee una savia espesa color rojiza, muy parecida a la sangre, la cual emana de la corteza al sufrir una herida profunda, siendo utilizada en la medicina popular.  Como especie se le ha usado en la formación de cercas vivas, bosquetes, en la protección de suelos, como árbol melífero  y como ornamental, no solo por sus flores sino por sus nuevo follaje, el cual resalta mucho por el brillo de su intenso color verde amarillento.  Vea más fotos en: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.541467999228119.1073741832.194845613890361&type=3

 

El sietecueros

Nombre científico: Machaerium biovulatum

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Faboideae

A solicitud de: Magnolia Trejos Pinzón, Colombia.

 

Nativo del Pacífico Norte y Central de Costa Rica, este árbol debe su curioso nombre al hecho de que su corteza es extraordinariamente gruesa con relación al grosor del tronco, y ésta se desarrolla en una especie de capas sucesivas como si fuera un arrollado. No es un árbol muy grande pero su tronco y ramas son muy corpulentos y su copa es amplia, lo cual recuerda mucho a los árboles de guanacaste. Su madera es muy dura, muy pesada y muy resistente a los golpes y a las tensiones por lo cual tradicionalmente se le ha utilizado para tallar cabos de hachas, palas y macanas. Es un árbol muy fácil de reconocer porque en el tronco de los árboles jóvenes podemos encontrar afiladas espinas dobles o gemelas que nos recuerdan mucho a los cuernos de un toro de lidia. La savia es de color rojizo como la sangre y durante los días más calientes de la estación seca (abril-mayo) produce una abundante cantidad de flores pequeñas de color lila muy claro, reunidas en largos ramos llamados panículas, parecidos a los del árbol de mango.

 

La sombrilla australiana

Nombre científico: Schefflera actinophylla

Familia botánica: Araliaceae

Un interesante árbol, que para muchos  será una sorpresa saber que las plantas que tienen en maceta dentro de sus casas u oficinas, puede llegar a crecer hasta unos 15 m, pero no hay que confundirse con la tradicional schefflera (Schefflera arboricola) de hojitas más pequeñas y en ocasiones manchada de amarillo, la cual no crece tanto.  Del que hablamos es común verlo en parques y jardines, porque fue traído desde Australia e introducido al país para ese fin. De troncos múltiples y delgados cubiertos por una delgada corteza blancuzca, al final de los cuales se agrupan las hojas compuestas por largos pecíolos que unen unos 7 a 16 foliolos de color verde muy brillante y en conjunto arman una copa con forma de paraguas, de ahí que se le conozca como árbol paraguas o árbol pulpo.  Los foliolos tienden a caer por el peso, por lo que las hojas adquieren la apariencia de estar caídas y en las hojas adultas se presentan en mayor número que en las jóvenes.  

En la época de floración sobresalen fuertemente de la copa los largos racimos de pequeñas flores rojizas, los cuales pueden llegar a ser muy largos, hasta más de un metro y pueden tener cientos de pequeñas flores.  Los igualmente pequeños frutos son carnosos, de color rojo fuerte a vino oscuro y dentro mantienen muchas pequeñísimas semillas.  Las flores poseen gran cantidad de néctar por lo que son muy buscadas por aves e insectos e igualmente sus frutos atraen diversos tipos de fauna, de ahí que no es extraño llegar a ver uno de estos árboles creciendo como epífita sobre algún árbol, producto de las semillas depositadas por los pájaros sobre ellos. 

Su reproducción es muy sencilla ya sea por medio de las pequeñas semillas, las que se recomiendan remojarlas un poco antes de plantarlas, o bien por medio de estacas o acodos, los cuales son métodos muy usados en los viveros para su producción como plantas ornamentales, las que soportan bien las condiciones de interior y las podas.  No es exigente en cuanto a condiciones para desarrollarse, aunque le gustan los lugares bien drenados y por sus fuertes raíces no es conveniente plantarlo en lugares con tuberías o infraestructuras cerca, porque pueden ocasionar daños.  Puede ver más fotos en http://www.facebook.com/ElMundoForestal#!/media/set/?set=a.414976365210617.88060.194845613890361&type=3

 

La soncoya

Nombre científico: Annona purpurea

Familia botánica: Anonaceae

A solicitud de: Esther Castillo, Costa Rica.

Lindo árbol pequeño nativo de las tierras más bajas y calientes a lo largo de toda la Costa Pacífica de nuestro país. Es muy notable por su copa extendida, ramas largas oblicuas y hojas muy grandes que se forman a todo lo largo de las ramas. Sus frutos son grandes y pesados, de cáscara gris cubierta de unas proyecciones carnosas que parecen espinas. La pulpa es carnosa, de color anaranjado, de aroma muy dulce y penetrante y de sabor verdaderamente exquisito. Estos frutos son una importante fuente de alimento para la vida silvestre pues aparecen y maduran durante la estación seca cuando el alimento es muy escaso. Algunos científicos aseguran que la soncoya es la especie silvestre que nuestros indígenas mesoamericanos aprendieron a cultivar dando origen a la conocida guanábana (Annona muricata), pero sinceramente la soncoya es mucho más sabrosa.

 

El sonzapote

Nombre científico: Licania platypus

Familia botánica: Chrysobalanaceae

El sonzapote o zapote mechudo es un árbol nativo de América específicamente desde México hasta Colombia y  se le puede ubicar en ambas vertientes, desde el nivel del mar hasta los 900 m de altitud, aunque si logra encontrar condiciones adecuadas puede desarrollarse adecuadamente en sitios más elevados.  En Costa Rica en la vertiente Atlántica no es tan común como en la Pacífica. No es exigente en cuanto a suelos y le gustan los sitios cercanos a los ríos por lo que se puede considerar riparia, incluso puede soportar inundaciones periódicas de corta duración.  Dependiendo de donde esté creciendo puede ser un árbol pequeño de unos 10 m o menos o bien llegar a ser tan alto que supera los 30 m y desarrollar un fuste recto y cilíndrico de unos 80 a 100 cm. de diámetro, cubierto por una corteza clara casi amarillenta llena de lenticelas muy claras, además según sus necesidades de anclaje a suelos inundados y poco firmes puede tener o no gambas no muy grandes.  Su copa es ancha y redondeada, muy densa con ramas gruesas que por su peso cuelgan al final.

Sus verdes hojas dispuestas en un mismo plano en las rojizas ramitas, son simples,  alternas y pueden llegar a medir 40 cm. de largo por unos 10 cm. de ancho, de textura coriácea o duras y se distinguen porque por detrás cerca de la base poseen dos pequeñas glándulas y por la fuerte marca de sus nervaduras, además de que por detrás son brillantes. Las hojas nuevas llaman la atención porque caen como si estuvieran colgando y son de un tono  rojizo, el que conforme pasan los días se va tornando amarillento hasta llegar al típico verde oscuro.    Las flores que pueden ser de tonos amarillentos, blancuzcos o verdosas con largos estambres se agrupan en racimos terminales tipo panícula que se ven muy bien encima de la copa y pueden tener unos 35 cm. de largo y a pesar de que los mismos tienen muchas flores únicamente unas pocas lograrán producir fruto.

Los grandes frutos carnosos que son peleados por las dantas, los saínos y  otros animales son de forma ovalada y pueden fácilmente llegar a medir entre 15 y 20 cm. de largo por unos 10 a 15 cm. de ancho, al madurar son de color café claro y su superficie es muy rugosa, lo que  los hace poco apetecibles, pero en realidad ofrecen una dulce y fibrosa pulpa con textura arenosa, la que envuelve a una gran semilla de fácil germinación aunque la misma no es homogénea, por lo que en un grupo de semillas habrán unas que nacerán a los pocos días y otras se llevarán hasta dos meses en germinar.  Por ser una pulpa tan fibrosa es difícil utilizar el fruto para elaborar refrescos u otro tipo de preparaciones, lo más común es consumirlo directamente.  La parduzca madera  es considerada una madera dura, fuerte y pesada, de textura gruesa, sin lustre y grano entrecruzado se utiliza  poco porque posee mucho sílice lo que la hace difícil de trabajar con herramientas manuales y a las mecánicas les quita rápidamente el filo. Pero a pesar se le ha empleado en ebanistería, carpintería, mangos de herramientas, pisos de cajones para camiones y aunque no posee durabilidad natural contra hongos e insectos terrestres si la posee contra insectos marinos  por lo que se emplea en pilones marinos y si se tratada químicamente puede servir como traviesas de ferrocarril.  Otros usos menores que se le dan a esta especie son leña, ornamental, como sombra y como medicinal.   Como datos interesantes se puede mencionar que el nombre  sonzapote proviene del término náhuatl "tzontzapot" y aunque el árbol crece rápido durará unos 12 años o más para empezar a producir frutos, los cuales a su vez requerirán mucho tiempo para madurar.  Vea más fotos en http://www.facebook.com/media/set/?set=a.216951071679815.52286.194845613890361&type=3

 

El sotacaballo

Nombre científico: Zygia longifolia

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Mimosoideae

A solicitud de: Carlos Paniagua, Costa Rica.

El sotacaballo  es uno de esos nobles y valientes árboles que se presenta básicamente solo y no hay que ser muy experto para reconocerlo, únicamente ver uno que otro detalle para corroborar…  Es una especie nativa desde Honduras hasta Colombia, en donde se encuentra en los bosques de galerías a orillas de los ríos y quebradas, desde casi el nivel del mar hasta los 1000 m de altitud, inclusive más arriba dependiendo de las condiciones propias del lugar. En Costa Rica está presente en ambas vertientes y actualmente es una de las especies que se ha plantado mucho en parques, aceras o jardines, por lo que se le puede ver en lugares altos como Oreamuno de Cartago a más de 1400 m.  Le gusta el sol, los suelos pedregosos  y es un árbol estrictamente ripario, lo cual significa que a través de millones de años de evolución, se ha adaptado a sobrevivir justo en las orillas de las quebradas y de los ríos más caudalosos de las llanuras; en donde por su poderoso sistema radical puede soportar perfectamente la erosión causada por los flujos del agua  convirtiéndose en una verdadera barrera de las paredes del cauce, siendo común ver  a los árboles con las raíces por fuera de la superficie del suelo, evidenciando el fuerte proceso de lavado. En otros países, se ven en la obligación de invertir millones de dólares para cubrir la orilla de los ríos con una especie de pesados "tapetes" de material sintético para proteger las orillas de los ríos de la erosión durante las inundaciones, pero en Costa Rica esta misma labor la realizan gratuita y naturalmente los nobles árboles de sotacaballo.

Un árbol siempre verde de unos 5 a 20 m de alto, con un tronco delgado de corteza agrietada y de color gris oscuro, con presencia de largas y gruesas ramas que nacen desde muy abajo, por lo que el árbol no logra desarrollar un fuste recto, sino que es bastante irregular, motivo por el cual no se aprovecha como maderable, a pesar de que su madera es bastante dura. Su compacta copa es redondeada y sus hojas son bipinnadas (dos pinnas) alternas, formadas cada pinna por tres foliolos casi sin peciolo, dos grandes con el ápice alargado ubicados en la punta del raquis y uno pequeño en la unión de las dos pinnas, dando la impresión de que se trata de hojas simples opuestas. En este mismo punto de unión se localiza una pequeña glándula redondeada y un par de estípulas triangulares, que se caen rápidamente. Los foliolos tienen borde entero, son de color verde oscuro brillante, pero lo que más llama la atención son sus hojitas nuevas las cuales son muy grandes a relación a las demás y de un fuerte color rojo, que conforme van madurando pasan a un tono rosado fuerte, a amarillo verdoso para terminar en el mismo color verde del resto de los foliolos.  

Sus hermosas y perfumadas flores se forman en pequeños y compactos racimos fasciculados y cauliformes (a lo largo de las ramas y ramitas); en donde los redondeados botones de color crema con una mancha rosada se entremezclan entre llamativas flores de múltiples y largos estambres de color blanco o rosado pálido, presentes entre setiembre a febrero, periodo en que el árbol puede cambiar sus hojas, atraen con su delicado perfume a muchos insectos, mariposas y sobre todo abejas. Ocasionalmente algún arbolito con poco desarrollo pero mucha edad puede llenarse completamente de flores  desde abajo hasta arriba,  las mismas con estambres blancos desde la base hasta la mitad y el resto de un intenso color rosado, que en conjunto con las hojitas nuevas da la apariencia de un arbolito de navidad. 

Entre enero y julio se presentan los frutos, los que por su parte son una legumbre delgada y larga que puede medir entre 15 y 30 cm, de forma plana y se pueden encontrar rectos, con la punta ligeramente curva o muy curva. En estado inmaduro son de color verde y al ir madurando se tornan amarillos y café oscuro, por lo que en un mismo árbol se puede encontrar una bonita mezcla de colores, inclusive el fruto al abrirse puede mantener sus partes llamadas valvas unidas a la ramita por un tiempo.  Por cada fruto se pueden desarrollar unas 8 a 10 semillas, de forma elíptica, un poco aplastada y de color café de unos 2 cm de largo, envueltas en una pulpa blanca comestible tanto por humanos como por pequeños animales y peces que la buscan ansiosos.  Se reproduce por medio y al encontrarse junto a los ríos aprovecha las corrientes de agua para que las mismas puedan llegar a muchos otros lugares; además es una especie de fácil rebrote por lo que es común ver árboles llenos de brotes en la base y en las ramas.  

Además de su capacidad como dique natural  protector de las orillas de ríos, quebradas y nacientes, es una especie que ofrece buena sombra y un gran atractivo como  ornamental por lo que se le ha plantado en muchos parques y aceras, así como en jardines grandes. En algunos lugares se le ha utilizado  como leña, postes, para rellenar  cercas como postes vivos y como medicinal para hacer jabones contra la caspa y aparentemente  se prepara una  bebida afrodisíaca  la que no debe ser  tomada por mujeres  embarazadas porque es abortiva. Es  una especie hospedera de las larvas de la mariposa Urania  fulgens y de  las chicharras en  el momento  de eclosionar.   Inicialmente se creía que era una especie de guaba (Inga) pero después se reclasificó  en otros  géneros hasta llegar a Zygia y etimológicamente la especie longifolia hace referencia a las hojas largas. Más fotos en https://www.facebook.com/media/set/?set=a.571227322918853.1073741848.194845613890361&type=3

 

El supara o guayabón supara

Nombre científico: Hauya elegans subsp. cornuta

Familia botánica: Onagracea

A solicitud de: Luis Alonso Mora, Costa Rica.

Este bellísimo y notable árbol sólo se encuentra en el Valle Central de Costa Rica y en ningún otro sitio del planeta. Probablemente fue una de las especies más abundantes de los bosques que hace siglos cubrieron los sitios en donde hoy se levantan las más grandes ciudades en el centro del país. Hoy día los pocos árboles sobrevivientes se ocultan en los bosquetes más inaccesibles ubicados en los cañones de los ríos o en empinados barrancos. El árbol está lleno de detalles muy sobresalientes y es casi imposible pasarlo desapercibido, comenzando por su tronco completamente liso y de color gris, que se desprende de la corteza vieja y muerta en láminas delgadas de color gris más oscuro, que recuerda mucho al guayabo. En los árboles más jóvenes y pequeños, el follaje es muy atractivo por su color verde muy claro con tonalidades rojizas, y su textura visual muy suave. Las flores del supara son notables y muy atractivas, de 7 a 8 centímetros de largo, perfumadas, y con 4 grandes pétalos blancos con la base rojiza y 8 largos estambres cargados de polen blanco. Es una flor especialmente adaptada para ser polinizada por diversos tipos de aves. La madera de este árbol es sumamente dura y pesada y algunas personas la conocen como "cabo-de-hacha". El significado de la palabra supara es un misterio, pero probablemente sea de origen sudamericano. En el extremo de las ramitas, las hojas nuevas forman rosetas de color rojo y verde muy brillante, dentro de las cuales se ocultan unos pequeños escarabajos metálicos que poseen estos mismos colores. Resulta fascinante comprobar que en cualquier lugar en donde se plante un arbolito de supara, a los pocos días llegan estos escarabajos quien sabe de dónde a habitar entre su follaje. Definitivamente es un árbol muy ornamental que debe plantarse con mayor frecuencia en los parques y jardines de nuestro Valle Central.

 

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