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 Especies nativas e introducidas al país, presentadas por:

          

 

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El tamarindo

Nombre científico: Tamarindus indica

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Caesalpinoideae

A solicitud de: Jorge Noguera.

¿Quién no ha disfrutado de un refrescante fresco de tamarindo en una calurosa tarde de verano? Y es que esta especie de árbol originario de África y que aparentemente fue traído a América entre 1700 y 1800 por los esclavos, ha sabido ganarse su lugar como uno de los frutos más buscados para hacer refrescos, a tal punto que la gran mayoría de las personas lo han aceptado como una especie propia de las familias campesinas, inclusive en México forma parte de las tres aguas frescas más populares, junto con la jamaica y la horchata.

Es un árbol de raíces profundas que le gusta el pleno sol y no tiene problemas en desarrollarse en suelos salinos, arenosos o pedregosos, aunque su mejor rendimiento se logra en suelos buenos y profundos, eso sí siempre debe contar con muy buen drenaje, además no es raro encontrarlo cerca de ríos y quebradas. En Costa Rica se le puede encontrar en ambas vertientes casi desde el nivel del mar hasta poco más de los 1000 m de elevación. Puede llegar a crecer entre 20 y 30 m de altura y desarrollar un grueso y corto tronco de alrededor de 1 m o 1,5 m si es un árbol muy viejo, el que además presentará una corteza oscura y profundamente fisurada; su densa copa es amplia y redondeada, formada por largas y flexibles ramas que nacen desde muy abajo así como por miles de hojas alternas y compuestas, las cuales son de un color verde claro que contrastan con las pubescentes ramitas tiernas, las cuales tienen la capacidad de cerrarse por la noche como un mecanismo de ahorro de energía y de defensa ante el ataque de insectos

Las hermosas flores presentes de mayo a setiembre están compuestas de tres pétalos encrespados de color amarillo claro con rayitas rojizas y nacen en pequeños racimos en el que van reventando de abajo hacia arriba, dejando los llamativos botones de fuerte color rosado en la punta; las mismas poseen tres estambres y 4 sépalos amarillentos, y por su delicado aroma atraen muchos insectos y en especial abejas, siendo todos ellos responsables de la polinización. Los frutos evidentes en mayo y de setiembre a noviembre son unas legumbres de color café y cáscara delgada muy quebradiza cuando ha madurado y pueden permanecer muchos meses en el árbol inclusive casi hasta la siguiente cosecha. Ellos se caracterizan por su forma en la que sobresalen como cinturas, evidenciando la posición de las semillas; adentro tienen una pulpa de color pardo oscura, fibrosa y de sabor agridulce muy buscada para elaborar diversos platillos gastronómicos como el pollo al tamarindo o el de res con salsa de tamarindo.

En cada fruto pueden haber desde 1 hasta 12 brillantes semillas de forma ovaladas, de color café oscuro, textura muy lisa y de aproximadamente 1,5 cm de largo, las cuales además de no poseer endospermo tienen una testa (cáscara) muy dura por lo que no germinan fácilmente pero tienen la ventaja de que se pueden almacenar por mucho tiempo. Las mismas en forma natural se liberan de los frutos cuando éstos se pudren o algún animal los rompe para comerse la pulpa. La dura y pesada madera es muy resistente y presenta un peso específico de casi 0.90 g/cm3, la albura es de color amarillenta con algunas vetas rojizas mientras que el duramen posee un tono más pardo oscuro con vetas casi negras, especialmente en árboles viejos. Al ser muy fibrosa es difícil trabajarla pero se le logra dar muy buenos acabados por lo que se emplea en muebles, duelas, pilares, vigas, postes, durmientes, botes, traviesas, marcos, pilones para granos, trapiches, madera de construcción rural y mangos de herramienta. Es susceptible a las termitas y su secado debe ser muy bien controlado porque tiende a rajarse.

Se le emplea como árbol de sombra, como forraje, en apicultura, sus ramas y hojas se usan en ceremonias religiosas de algunos grupos indígenas y las semillas molidas se hierven junto con goma arábiga para preparar un excelente pegamento incluso para pegar madera. En la medicina tradicional se han aprovechado sus propiedades febrífugas, laxantes, astringentes, antiinflamatorias, antireumáticas y carminativas entre otras, muchas de ellas conocidas desde la Edad Media. De sus hojas se obtiene un tinte amarillo utilizado para teñir textiles luego de que han sido tratados con añil y de sus semillas se obtiene un aceite para lámparas, pinturas o barnices, de igual manera de su madera se logra una leña y un carbón de muy alta calidad, siendo este último utilizado antiguamente en la elaboración de pólvora. Se le puede encontrar formando parte de las cercas de las fincas en donde da alimento y refugio a la fauna, especialmente a los monos, se usa en la estabilización de bancos de arena, en el control de la erosión, como recuperadora de suelos y por su resistencia al viento como rompevientos así como ornamental. Las semillas molidas sirven como forraje de animales y para estabilizar alimentos preparados como jaleas de frutas, pero previamente se les debe quitar la cáscara tostándolas para luego cocinarlas y pelarlas. La pulpa mezclada con sal marina sirve para pulir objetos de plata, bronce o cobre.

Se reproduce por medio acodos, injertos y por semillas las cuales deben tratarse previamente porque al ser su testa tan dura tardan mucho germinando o no germinan del todo, por lo que se recomienda remojarlas en agua por 48 horas o tratarlas con agua hirviendo, o bien lijarlas un poco para romper la testa. Es una especie de lento crecimiento que requiere de 7 a10 años para empezar a cosechar y se debe tener presente que puede desarrollar alelopatía que impedirá que otras especies crezcan bajo él. El género Tamarindus posee una sola especie y el nombre tamarindo proviene del árabe tamare o dátil en alusión a que se le consideraba se le relacionó con estos frutos y como curiosidad en África no se afectan por los hormigueros que se encuentran a su lado. Más fotos en https://www.facebook.com/media/set/?set=a.586905641351021.1073741850.194845613890361&type=1&l=3c8ff1c19e

 

El targuá sangregao, sangre de dragón o sangredrago

Nombre científico: Croton gossypiifolius (sinónimo Croton draco)

Familia botánica: Euphorbiaceae

A solicitud de: Miguel Castro Hernández, Costa Rica.

En los charrales, orillas de potreros y abandonos a lo largo y ancho de todo el país, frecuentemente podemos encontrar al targuá sangregao, un árbol pequeño relativamente, con un tronco de poca altura y una amplia copa semejante a una sombrilla. Muy fácil de reconocer por sus hojas grandes en forma de un corazón perfecto, que al envejecer se vuelven amarillentas y rojizas antes de caer. Al igual que todas las demás 40 especies del género Croton en Costa Rica, este árbol produce sus pequeñas flores amarillentas a lo largo de ramos muy largos y curvados que brotan en grandes cantidades justo por encima de la superficie del follaje, dándole al árbol una apariencia muy curiosa y muy llamativa desde largas distancias. El targuá sangregao debe su nombre al hecho de que su savia es idéntica en color y apariencia a la sangre, y cuando la corteza sufre una herida o corte, esta "sangre de dragón" fluye abundantemente (foto). Desde tiempos muy remotos, esta savia de sabor amargo y astringente, era utilizada por nuestros indígenas como un remedio muy eficaz para aliviar los dolores de dientes y muelas, así como las infecciones de las encías. Esta costumbre fue adoptada y mantenida fielmente por nuestros abuelos campesinos, e inclusive hoy día muchos países fabrican enjuagues bucales y dentífricos a base de la savia roja de este magnífico árbol.

 

El tempate o coquito

Nombre científico: Jatropha curcas

Familia botánica: Euphorbiaceae

A solicitud de: Rubén Varela, México.

Se trata de un árbol pequeño que muy raramente alcanza los 5 metros de altura, nativo de la costa pacífica de Costa Rica y de otras regiones de los trópicos americanos. Se trata de una verdadera planta oleaginosa o sea, que sus semillas contienen aceites o grasas útiles para las personas y en efecto, el aceite de tempate se utiliza desde hace muchos siglos como un reconocido remedio muy eficaz para curar una increíble cantidad de enfermedades y padecimientos. ¡PELIGRO! Además del aceite, las semillas del tempate también poseen una sustancia química muy tóxica capaz de matar a cualquier persona que las coma.

Tradicionalmente se le ha utilizado en Costa Rica como una planta de pega para establecer cercas vivas en los linderos de as fincas debido a su fácil y rápida propagación por postes y estacas vivas. En muchos países tropicales del mundo se están comenzado a establecer de manera acelerada y muy poco planificada, enormes plantaciones de tempate debido a que el aceite de sus semillas posee extraordinarias cualidades energéticas para la elaboración de biocombustibles.

 

El tempisque

Nombre científico: Sideroxylon capiri

Familia botánica: Sapotaceae

Uno de los árboles más notables y famosos de Costa Rica. En la lengua nahuatl, el nombre de este árbol significa "el que cuida los ríos", y efectivamente casi siempre lo encontramos creciendo en la orilla de los ríos de las planicies cercanas a las costas. Los árboles adultos son notables y fáciles de reconocer en el campo gracias a su tronco muy recto y cilíndrico, cubierto de una corteza color gris muy claro que en ocasiones se observa casi blanca. La corteza vieja se desprende en trozos de tamaño mediano y de muy caprichosas formas orgánicas. Su madera es dura, pesada y de muy atractiva apariencia, principalmente por su notable color amarillo vivo, la cual ha sido explotada desde hace muchos años para la elaboración de pisos, muebles y artesonados para casa de lujo. Actualmente esta especie se encuentra en un alto riesgo de extinción no solo por la sobreexplotación de la que ha sido objeto en Costa Rica, sino también porque un gran porcentaje de las semillas que produce son estériles lo cual ocasiona que la reproducción natural sea muy baja.  Para mayor información acerca de esta especie,  visite Los Árboles del Corazón.

 

El terciopelo o pica pica

Nombre científico: Sloanea terniflora

Familia botánica: Elaeocarpaceae

A solicitud de: Anthony Ruiz, Costa Rica.

El terciopelo o pica pica es una de esas especies de árboles que por lo general pasan desapercibidas en la mayoría de los casos por lo que hay muy poca información sobre ella. Naturalmente se desarrolla desde México hasta Brasil y en Costa Rica se encuentra en el pacífico desde Guanacaste hasta el Rodeo a unos 1100 m de elevación  a orillas de ríos y quebradas.

Dependiendo del lugar en donde se desarrolle puede tener un tamaño alrededor de los 10 m o puede superar los 30 m, es muy variable, de igual manera pueden encontrarse árboles con troncos delgados pero otros con más de  80 cm de diámetro. Su tronco está cubierto por una corteza grisácea y escamosa, pero lo más llamativo de éste es su peculiar forma que le dan las  gambas de irregular forma, especialmente evidentes en los árboles muy viejos, dignos elementos de los cuentos de fantasía en donde mantenían sus casas los duendes y brujas. La densa, extendida y redondeada copa inicia desde muy abajo en el tronco y es muy similar a la de los encinos (Quercus oleoides), por lo que es fácil  confundirlos. La misma está formada por hojas simples y alternas, de fuerte y brillante color verde por encima y más pálido por detrás, las cuales igualmente que el tronco son de forma, tamaño y características variadas ya que entre otras pueden medir de 3 a más de 18 cm  de largo, de forma elíptica u ovadas, de borde entero o dentado, etc. Los árboles jóvenes tienen hojas pubescentes y más grandes en comparación con las de los árboles adultos.

Durante los meses de diciembre a mayo se pueden observar al final de las ramitas donde se agrupan las hojas, pequeños racimos compuestos de flores  sin pétalos, de un leve color rojizo o pardo dado por los gruesos sépalos los cuales junto con sus amarillos estambres son los responsables de llamar  la atención de las abejas y otros insectos polinizadores. Los frutos son de color rojizo al madurar y de forma ovalada, cubiertos  por una fina vellosidad que es la responsable de que a esta especie se le llame pica pica, ya que al desprenderse, ya sea por vientos fuertes,  por golpes  o simplemente porque se abrieron los frutos para liberar las semillas, puede producir una fuerte reacción alérgica si llega a hacer contacto con la piel de algún curioso que este bajo el árbol o en sus cercanías. Dentro de cada fruto hay de 1 a 3 semillas cubiertas también por la misma irritante pubescencia y por un arilo de color amarillo o anaranjado el cual es buscado por algunos animales, los que se encargarán luego de diseminar las semillas más lejos de donde cayeron al ser expulsadas por los frutos. Básicamente se le utiliza como leña, postes de cercas y su madera para carpintería y ebanistería.

 

El tigüilote

Nombre científico: Cordia dentata

Familia botánica: Boraginaceae

De las regiones más secas del Pacífico Norte de Costa Rica, presentamos al tigüilote, un pariente muy cercano del laurel. Es un bellísimo y atractivo árbol que mantiene su follaje verde y lozano aún en la época de mayor sequía. Durante más de la mitad del año produce gran cantidad de enormes ramos de flores verde amarillentas y muy perfumadas. Cuenta una antigua y hermosa leyenda guanacasteca, que si las mujeres se casan portando un ramo de flores de tigüilote, nunca faltará el amor en su matrimonio. Los frutos son pequeños, redondos muy carnosos y de color blanco translúcido, y se agrupan en grandes y pesados racimos de hasta 200 unidades. Lo mejor de todo es que el tigüilote se reproduce muy fácilmente por medio de estacas y postes vivos, y los nuevos individuos así desarrollados producen flores y frutos el mismo año de plantados, algo de verdad extraordinario.  Los amantes de las aves, colibríes, murciélagos e iguanas se podrán dar gusto con este hermoso árbol pues sus flores y frutos atraen a toda esta fauna y muchas especies más.

 

El tirrá u olmo centroamericano

Nombre científico: Ulmus mexicana

Familia botánica: Ulmaceae

En la mitología Celta, los olmos representan a las deidades responsables de proteger los ríos, lagos y pozos. Efectivamente, son árboles muy comunes y abundantes en todo el Hemisferio Norte, los cuales son naturales o han sido introducidos intensivamente, y se caracterizan no sólo por su hermosa forma sino porque crecen abundantemente en las orillas de los ríos y quebradas de las zonas frías y/o montañosas. En Costa Rica tenemos la suerte de poseer una especie de olmo nativo que forma grandes poblaciones que protegen celosamente todos los cursos de agua de los Cerros de Escazú y Cordillera de Talamanca. Los arbolitos crecen velozmente y en 2 ó 3 años ya poseen una copa amplia y densa llena de ramas muy largas. Una vez al año se desprende de su follaje viejo para dar paso al nuevo follaje, el cual es de color amarillo muy pálido los primeros días, creando la ilusión de que cayó nieve sobre la copa.

 

El tomate de árbol

Nombre científico: Cyphomandra betacea

Familia botánica: Solanaceae

Para quienes poseen terrenos en las zonas más altas y frías de nuestro país y desean establecer algún tipo de cultivo interesante y de muy alto rendimiento, nada mejor que el tomate de árbol o tomate de palo. Aunque no es un árbol propiamente dicho, este miembro de la familia del tomate y del chile posee un tallo recto y semileñoso que alcanza hasta los 5 metros de altura, con ramas largas y una copa densa gracias a sus grandes hojas en forma de corazón. Esta planta todo el año produce gran cantidad de frutos semejantes a las granadillas comunes (Passiflora), de pulpa carnosa y agridulce que se puede comer al natural o preparada en exquisitas jaleas, refrescos o encurtidos. Esta planta se reproduce muy fácilmente a partir de brotes de raíz y así es capaz de producir abundantes frutos desde el primer año de plantada. Los frutos que se ponen malos o que no se desarrollan lo suficientemente bien, se pueden dejar en la planta pues servirán de alimento a las aves silvestres frugívoras que llegarán por docenas atraídas por el dulce olor y color amarillo encendido de estos frutos.

 

El trompito

Nombre científico: Coccoloba acapulcensis

Familia botánica: Polygonaceae

A solicitud de: Vivien Araya, Costa Rica.

Interesante árbol silvestre nativo de América Central en donde es virtualmente desconocido. En Costa Rica se le encuentra con cierta frecuencia en la vertiente del Pacífico, desde el nivel del mar hasta los 1000 metros de elevación. No es un árbol grande pero es muy notable por la forma irregular y muy sinuosa de su tronco, y además por sus hojas pequeñas de forma casi perfectamente redonda. Durante la estación seca el árbol deja caer todo su follaje, y a las pocas semanas aparecen los brotes de las nuevas hojas, de color rojo oscuro al principio, y conforme pasan los días se van tornando rosadas, blanquecinas, verde amarillento, verde claro (foto) hasta un verde oscuro normal, y entonces los árboles son muy fáciles de reconocer en el bosque cuando se encuentran en este proceso de formación del nuevo follaje por sus llamativos colores. Un dato interesante es que el follaje nuevo posee una tonalidad tan brillante que hay que tocarlo para convencerse de que no se trata de una planta artificial. Durante la estación seca los árboles producen gran cantidad de frutos con la apariencia de pequeñas manzanas, carnosos y de sabor muy agradable y refrescante con un enorme potencial para la elaboración de conservas y mermeladas y cualquier otro tipo de recetas similares. Estos frutos atraen y alimentan a una gran variedad de fauna silvestre, y el nombre de trompito se debe a que cada fruta posee una sola semilla en su interior, la cual una vez libre de pulpa y seca, se puede girar como un pequeño trompo. Aparte de sus beneficios como árbol frutal y ecológico, también posee un gran potencial como árbol de follaje ornamental por la variación de colores que produce todos los años.

 

El trueno, ligustro o aligustre

Nombre científico: Ligustrum lucidum

Familia botánica: Oleaceae

Sencillo pero muy atractivo árbol originario de China, el cual ha sido plantado en las regiones tropicales y subtropicales del mundo por su gran reputación como árbol resistente a la contaminación atmosférica de las ciudades. El árbol es muy característico por su follaje denso y por el color verde muy oscuro de sus hojas, las cuales poseen grandes cantidades de aceites esenciales, lo cual se puede comprobar rápidamente al estrujarlas con la mano. Las flores son pequeñas, blancas y muy aromáticas, pero se agrupan en grandes ramos de forma cónica que aparecen en los extremos de las ramas. Los frutos son pequeños, redondos  y muy carnosos, de color azul muy oscuro, a veces negro. En Costa Rica durante muchos años fue el árbol predilecto para establecer tapavientos y linderos naturales en las fincas cafetaleras y ganaderas del Valle Central, pero esta popularidad se fue perdiendo con el paso del tiempo por motivos desconocidos. Aún podemos encontrar grandes y viejos árboles de trueno plantados a todo lo largo del Paseo Colón en el centro de la ciudad capital, en donde durante muchos años han demostrado su excepcional resistencia a los rigores ambientales propios de una ciudad. Su reproducción es tan fácil que hasta parece mentira, pues bajo los árboles nacen cientos de arbolitos que no sufren de ningún trauma ni resentimiento si se transplantan a otro sitio, pero como en el universo no hay nada perfecto, durante sus primeros años de vida las raíces de los arbolitos de trueno son severamente atacadas por las larvas subterráneos de los escarabajos filófagos, conocidos en Costa Rica como jogotos (Phyllophaga).

 

El tubú

Nombre científico: Montanoa guatemalensis

Familia botánica: Asteraceae

Uno de los árboles más llamativos de las zonas altas es el hermoso tubú, tubús o tobú, el cual es una especie nativa muy utilizada como cortina rompevientos, especialmente en zonas como Monteverde, donde el frío y la humedad le permiten un buen desarrollo, pero no le gusta el exceso de humedad en el suelo. Desde México hasta Costa Rica se le puede encontrar en elevaciones entre los 1000 y 1500 m de altitud mayormente en la costa Pacífica, en donde  se puede observar creciendo naturalmente en bosques secundarios; de porte medio y puede llegar a crecer unos 10 a 15 m de altura desarrollando un tronco no muy grueso y en la mayoría de los casos ramificado lo que le permite tener su característica   y densa copa desde muy abajo, formada por cientos de hojas ligeramente pubescentes, muy delgadas y suaves, de un intenso color verde oscuro. En la época de floración es un verdadero placer recorrer las carreteras de Monteverde y contemplar los terrenos repletos de  este magnífico árbol cubierto totalmente por grandes flores blancas similares a margaritas (aunque en las zonas más bajas las mismas tienden a ser más pequeñas), las cuales atraen gran cantidad de abejas y otros insectos por lo que es utilizado en apicultura. Por sus características ecológicas crece muy rápidamente y puede llegar a formar rodales casi puros, los cuales cubren sitios degradados en poco tiempo. No es exigente en cuanto a condiciones de suelo, por lo que puede crecer hasta en la pura piedra. Se le emplea mayormente como poste, por su gran facilidad para reproducirse por medio de estacas y por su amplia capacidad para soportar las podas, lo que le favorece como tapavientos, logrando una amplia y densa cobertura, así mismo se le utiliza en la producción de carbón, leña, basas, forraje y como una excelente especie para ornamental.

 

El tucuico

Nombre científico: Ardisia compressa

Familia botánica: Primulaceae

A solicitud de: Iván Mora Carranza, Costa Rica.

Este árbol es probablemente una de las 5 ó 10 especies forestales ornamentales más completas de Costa Rica. A campo abierto y a plena exposición del sol, desarrolla una llamativa copa de forma cónica, formada por un follaje de grandes hojas gruesas y brillantes. Además produce miles de pequeñas flores blancas y fuertemente perfumadas, agrupadas en densos ramitos, las cuales a su vez producen infinidad de frutillos pequeños y carnosos de color rojo sangre, y durante cierta época del año el follaje, las flores y los frutos convergen al mismo tiempo creando algo así como un árbol de Navidad natural. A pesar de esto, en Costa Rica aún no se ha descubierto el enorme valor e importancia del tucuico como una de las mejores especies ornamentales de nueva generación. Los frutos carnosos son apetitosos sólo para algunas personas, pero para las aves son absolutamente irresistibles. ¿Necesita establecer un muro o seto vivo en su finca? Plante tucuico sin pensarlo dos veces.

 

El tuete

Nombre científico: Vernonia patens

Familia botánica: Asteracaceae

Al igual que muchas otras especies de arbustos nativos presentados en este álbum, el humilde tuete ocupa un espacio muy merecido. Se trata efectivamente de un arbusto muy silvestre y de porte no muy elegante y más bien desgarbado, compuesto de muchos tallos principales, infinidad de ramas largas y delgadas, y follaje ralo y extendido. Sus hojas son de tamaño mediano, de forma lanceolada y con la textura de una lija. Se le encuentra en ambas vertientes del país, principalmente en las zonas sin estación seca definida. Pasa completamente desapercibido durante todo el año hasta que llega el mes de febrero y produce sus grandes ramos de flores blancas y diminutas con un aroma idéntico a la miel. ¡Cómo alegran los campos y los potreros cuando cubren su follaje de flores! La cantidad de abejas que revolotea alrededor de esta floración, produce un zumbido que se escucha a muchos metros de distancia. Posee una enorme importancia ecológica pues es un atrayente y hospedero natural de muchos insectos que atacan y dañan a varias especies de árboles valiosas, principalmente gusanos barrenadores y cortadores de las ramas y troncos, y si en una plantación forestal se dejan crecer una abundante población de tuete, las plagas se concentrarán sobre ésta y no sobre los árboles. Sometido a un buen cuidado y a base de podas prescritas, el tuete puede responder como un arbusto ornamental muy atractivo para espacios pequeños en zonas verdes urbanas y residenciales.

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