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El icaco
Nombre científico: Chrysobalanus icaco
Familia botánica: Crisobalanaceae.
Otro peculiar arbolito para muchos desconocido y para otros, especialmente
vecinos de las zonas costeras, portador de grandes recuerdos. El icaco o
como se le conoce en inglés coco-plun, es un pequeño árbol presente no
solo en América, especialmente desde Florida hasta el sur de Brasil
y Las Antillas, sino que también se le ubica en África desde Guinea hasta
Angola, característica que poseen muy pocas plantas, de crecer
naturalmente en dos continentes diferentes. En Costa Rica se le
puede ver en ambas vertientes, en la isla del Caño y del Coco, a orillas de las costas desde
el nivel del mar hasta por lo general a unos 10 m de altitud, así como en
charrales y bordes de ríos cercanos a las playas. Aunque se desarrolla
bien en sitios más altos, como en Esparza en donde se encuentra el árbol
de la foto. Por su sencillez y nobleza es una especie nada exigente en
cuanto a condiciones para desarrollarse, adaptándose muy bien a sitios
marginales con suelos secos, arenosos o rocosos, inclusive es una de las
especies más resistentes a la salinidad de los suelos.
De porte mediano que puede alcanzar unos 6 m de alto, de tronco delgado y muy torcido cubierto
por una corteza oscura y con ramas desde lo bajo, que le dan una
copa densa y con forma arbustiva, un tanto enmarañada. Sus ramitas llaman la atención porque se
tornan rojizas cuando viejas lo que
ayuda a reconocer a esta especie. Las hojas son simples y de forma redondeada,
de un color verde muy brillante y con un pecíolo (palito que une la
hoja a la ramita) muy corto, las cuales no se caen en la época seca, lo
que le permite al árbol ofrecer una sensación de frescura a los lugares
donde se encuentra. Las flores son de color blancuzco a verdoso, sin
pétalos y con un poco más de 10 estambres y nacen en pequeños racimos
terminales de unos 3 cm de largo y aunque no son llamativas se
presentan casi todo el año en forma esporádica atrayendo gran cantidad de
mariposas, abejas e insectos. Los frutos son carnosos y muy astringentes,
de forma redondeada que pueden medir entre 2 y 4 cm de largo, los cuales
al madurar se tornan de color casi negro, pero primero han pasado por
tonos rosados y púrpuras; por dentro poseen una pulpa blanca comestible
muy nutritiva y apetecida por los conocedores de su dulce y jugoso sabor,
el cual también es buscado por muchos pájaros que luego se encargarán de
diseminar sus semillas. Cada fruto posee una única semilla de forma
aristada, dura y muy rica en aceites que se emplean en
la elaboración de candelas y para prender los fuegos, siendo también un
deleite para grandes y chicos consumirlas crudas o tostadas.
Entre sus otros usos están formación de cercas vivas, la preparación de refrescos y bebidas
fermentadas, mermeladas y postres con los frutos o con las semillas
tostadas, sus ramas y troncos sirven como leña o para muebles rústicos,
sus semillas también se usan para hacer collares, pulseras y aretes, con
sus hojas y frutos se obtiene un colorante negro. La medicina tradicional
lo ha utilizado en el tratamiento de diversos padecimientos. Por su forma
y la belleza del follaje es una especie con alto potencial como ornamental
y por sus características de adaptación se puede utilizar para estabilizar
suelos en sitios marginales. Se reproduce por medio de semillas las que
han de requerir un periodo de germinación entre 2 y 3 meses, o bien por
medio de estacas pero se debe tener presente que esta especie inicialmente
crece bastante lento pero a partir de los 3 años puede empezar a
producir frutos. Como dato curioso en otros países se le llama "fat pork"
por la similitud de su pulpa blanca con la grasa de los cerdos.
El igualo o loro
Nombre científico: Dilodendron costaricense
Familia botánica: Sapindaceae.
He aquí otra especie forestal muy característica y representativa de la vegetación
natural del Valle Central Occidental de Costa Rica. Es un árbol de tamaño
mediano y de copa esférica, inconfundible no sólo por sus grandes hojas encrespadas
de idéntica apariencia a ciertos helechos ornamentales, sino también por su
curiosa corteza de color gris oscuro cubierta por grandes manchas de líquenes
de color blanco. Sus flores son pequeñas y se forman agrupadas en grandes
inflorescencias semejantes a las del mango (Mangifera indica).
Las semillas son pequeñas, duras, negras y brillantes como piedrillas, y son
un verdadero manjar para las loras y los pericos que las comen con avidez.
Es otra de las pocas especies de árboles capaces de adaptarse y desarrollarse
de manera óptima en aquellos terrenos deteriorados en donde hubo una intensa
actividad ganadera, y es 100% resistente a los efectos de la estación seca.
Los excelentes atributos ornamentales hasta el momento no han sido aprovechados
al menos en Costa Rica.
El ilán-ilán
Nombre científico: Cananga odorata
Familia botánica: Anonaceae
A solicitud de: Ignacio Cabrerizo, Costa Rica.
Originario de las islas Java, Sumatra, Reunión, Madagascar y Comoras, es
probablemente el árbol más común y abundantemente plantado en todas las
islas de los océanos Índico y Pacífico, gracias a sus múltiples virtudes y
beneficios, extendidas a todas las regiones tropicales del mundo. Es un
árbol de crecimiento recto y vertical que puede alcanzar hasta 40 metros
de altura con troncos de más de 1 metro de diámetro en su porción basal.
Posee una copa perfectamente cónica que de lejos le hace parecer una
conífera. Inconfundible por sus ramas extraordinariamente largas y
delgadas, curvadas hacia arriba y con hojas a todo lo largo. Las flores de
3 sépalos y 3 pétalos largos y amarillo-verdosos son muy atractivas y
exóticas y liberan un aroma que se percibe a mucha distancia.
El nombre ilán-ilán es nativo y significa algo así como "la flor de las flores".
Desde siempre esta especie ha sido aprovechada por los pueblos de su lugar
de origen como una fuente de sustancias aromáticas para cultos y rituales
de la más diversa índole. Finísimos perfumes y cosméticos de famosas
marcas se elaboran a base de los aceites aromáticas de estas flores.
Además, sus troncos gruesos y largos se han utilizado en la construcción
de templos, viviendas y embarcaciones pues su madera blanca y liviana es
de muy buena calidad. A Costa Rica este árbol se introdujo como ornamental
en parques públicos en la década de los años 60, pero rápidamente perdió
popularidad debido a que en los árboles grandes, las ramas se secan y caen
enteras y pesadamente, constituyendo una amenaza a los transeúntes. Se
reproduce por medio de semillas las cuales muestran ciertas dificultades
para germinar y desarrollarse normalmente en condiciones de vivero. Los
árboles jóvenes pueden crecer hasta 2 metros de altura por año. No se
recomienda plantar estos árboles cerca de las viviendas ni oficinas, no
solamente por las grandes dimensiones que alcanzan en pocos años sino
también porque cuando florece, su penetrante aroma puede causar molestias
dolores de cabeza e irritaciones nasales a las personas luego de una
prolongada exposición.
El indio desnudo
Nombre científico: Bursera simaruba
Familia botánica: Simarubaceae
El indio desnudo, jiñote o jiñocuabe como también se le conoce es una de las
especies de árboles más popular en las fincas ubicadas en las bajuras y
hasta los 1200 m aproximadamente de elevación; presente desde el sur de
Florida hasta Brasil. En condiciones naturales puede llegar a alcanzar
unos 20 m de alto y desarrollar un tronco grueso, aunque en la mayoría de
los casos éste se ramifica desde muy abajo, debido a las constantes podas
que se le realizan para obtener postes de pega para reforzar o hacer
nuevas cercas, de ahí su abundante presencia en las orillas de los
caminos, combinándose muchas veces con el madero negro (Gliricidia
sepium). Lo más llamativo de esta especie es la corteza que cubre el o
los troncos y las ramas, la cual es muy delgada y de un fuerte color café
con tonalidades cobrizas recordando el color de la piel de los indígenas,
y constantemente está desprendiéndose en láminas, lo que le da una
apariencia similar a la piel cuando se empieza a caer después de un largo
día bajo el sol en la playa sin bloqueador por lo que en varios lugares lo
han bautizado como el "árbol turista". Bajo las láminas de corteza que se
caen queda una nueva corteza de color verde brillante, por lo que el árbol
será muy fácil de reconocer por las tonalidades verdes y cobrizas y por
otro lado en las épocas secas, que es cuando bota las hojas, mantendrá su
proceso de fotosíntesis a través del tronco y las ramas.
La copa está formada por hojas compuestas con 5 foliolos de color verde brillante y es una de
las especie que tiene flores masculinas y femeninas por separado, ambas se
presentan en racimos, aunque el de las femeninas es más corto y son
polinizadas por abejas y otros insectos. Los frutos secos muy evidentes en
las ramitas desprovistas de hojas son de forma ovalada y al madurar se
tornan rojizos y se abren para liberar tres pequeñas semillas con dos
lados planos cubiertas por un arilo rojo, muy buscadas por los monos, las
ardillas y otros pequeños mamíferos. Es una especie de muy rápido
crecimiento y poco exigente en cuanto a condiciones ambientales, por lo
que se le encuentra en sitios muy áridos, con suelos malos, rocosos,
calcáreos o salinos y muy resistente a los fuertes vientos, de ahí que sea
una especie ideal para la recuperación de suelos y terrenos devastados,
especialmente en condiciones de pendiente. En la medicina tradicional en
varios de los países donde se le conoce se emplea para el tratamiento de
muchas dolencias y padecimientos.
El jabillo o javillo
Nombre científico: Hura crepitans
Familia botánica: Euphorbiaceae
A solicitud de: Manuel Baccaro, Guatemala.
A orillas o muy cerca de cualquier río o quebrada en cualquier parte del país
desde el nivel del mar hasta los 1000 metros de elevación, hay grandes probabilidades
de encontrar un árbol de jabillo, inconfundible por su tronco grueso y columnar,
con una corteza de color gris claro repleta de agujones negros y cortos curvados
hacia arriba como espolones. Uno de los detalles más llamativos de esta especie,
son sus frutos en forma de mandarinas, que al madurar y secarse explotan violenta
y ruidosamente como granadas de mano, lanzando a las semillas duras y circulares
a grandes distancias, lo cual es una estrategia evolutiva muy avanzada que
se conoce como dispersión mecánica. Los individuos crecen muy rápidamente
y llegan a alcanzar dimensiones asombrosas, lo cual ha sido su perdición ya
que esto los convierte en presas fáciles de los madereros que de un solo tronco
obtienen miles de pulgadas cúbicas de una madera suave de enorme demanda en
el sector de la construcción para elaborar formaletas o encofrados. La especie
se reproduce fácil y rápidamente tanto por semillas como por medio de estacas
y postes vivos. Pertenece al selecto grupo de las especies forestales
ATRAPA-CARBONO.
El jaboncillo o chumico.
Nombre científico: Sapindus saponaria
Familia botánica: Sapindaceae
Desde tiempos muy remotos, las mujeres indígenas de Costa Rica y de otros países
tropicales de América, lavaban su ropa y sus tejidos a la orilla de los ríos
y quebradas, y utilizaban jabón muchos siglos antes de que éste
se inventara y se comercializara por primera vez. ¿Cómo? Gracias a que precisamente
en las orillas de los ríos en donde las mujeres lavaban, también crecían y
vivían unos árboles no muy altos pero de tronco muy grueso y de apariencia
muy irregular, y que constantemente producían frutos redondos que al caer
al agua, se suavizaban y comenzaban a soltar una sustancia resbalosa que nuestros
indígenas descubrieron que tenía la capacidad de eliminar la suciedad y el
mal olor de los tejidos de algodón. Esta sustancia resbalosa es un tipo de
grasa que se conoce como saponina, y también está presente en muchas
otras plantas y animales, y es la base para la fabricación de muchos tipos
de jabón doméstico e industrial. Por tal motivo nuestro árbol se conoce popularmente
como jaboncillo, y además posee la insólita particularidad de que sus frutos
redondos son translúcidos y a través de su cáscara y pulpa se puede ver la
semilla negra y redonda que tiene adentro. Excelente opción forestal para
reforestar ríos y quebradas desnudas.
El jaboticaba.
Nombre científico: Myrciaria cauciflora
Familia botánica: Myrtaceae
A solicitud de: Alex Carmiol, Costa Rica.
La jaboticaba o árbol brasileño de la uva es uno de esos arbolitos curiosos
que llaman la atención de quien tiene la suerte de verlo en plena
floración y sobre todo cuando está cargado de frutos. Porque a
diferencia de la gran mayoría de las especies, éstos aparecen cubriendo
casi totalmente todos los troncos y ramas, inclusive en las secciones
expuestas de la base de las raíces, de ahí el origen de su nombre
científico, el cual en latín significa "cauli" tronco y "flora" flores.
Se encuentra creciendo mayormente en sitios frescos con buenos suelos en
Brasil, Bolivia y Paraguay. En Costa Rica fue introducido como frutal y
son pocos los lugares en donde se puede ver entre algún patio o solar. De
unos 12 m de altura, con múltiples y delgados troncos, cubiertos por
una fina y lisa corteza, que se desprende en placas muy similar a la de la
guayaba (Psidium guajaba), presenta una densa y simétrica
copa, con hojas simples, opuestas y de un brillante color verde, aunque
cuando son jóvenes son rojizas. Sus pequeños racimos de flores blancas que
crecen unidos al tronco atraen muchos insectos por su delicado aroma. De
igual manera sus carnosos y jugosos frutos, de sabor agridulce, muy
buscados por sus principales dispersadores las aves, así como por pequeños
animales, niños y adultos, son uno de sus mayores atractivos, no
solo para consumirlos directamente sino para preparar refrescos, vinos,
vinagres y mermeladas. Estos frutos del grupo de las
bayas son redondos, de 3 a 4 cm de diámetro con la cáscara lisa, delgada,
astringente y de color morado a negro al madurar; por dentro poseen una
pulpa de color muy claro que fermenta en muy pocos días. Dentro de
sus propiedades nutricionales estos frutos son muy ricos en fósforo,
hierro, vitaminas del complejo B, vitamina C y niacina.
Se puede reproducir por medio de semillas, las que
se presentan en número de 1 a 2 por fruto, aunque no es raro encontrar 3 ó
4, pero se presenta el problema de que requieren casi un mes para que
germinen unas cuantas y su desarrollo es bastante lento, de hecho
para alcanzar el metro y medio necesita entre 3 y 5 años, de ahí que se
prefiera reproducirlo por medio de acodos, estacas de raíz e injertos,
aunque siempre su desarrollo será lento pero no tanto. Los árboles en los
primeros años se deben mantener en sitios semi sombreados y con buen
riego. Sus primeras cosechas se dan entre los 7 y 14 años. Además de sus
frutos, se utiliza en la medicina tradicional para el tratamiento de
múltiples afecciones, inclusive se han aislado componentes
anticancerígenos, antiinflamatorios y antioxidantes muy potentes. Como
ornamental posee mucho potencial y precisamente por su lento crecimiento
es una de las especies más buscadas para bonsai.
La jaca, jaquero o jackfruit
Nombre científico: Artocarpus heterophyllus
Familia botánica: Artocarpaceae
NOTA. No confundir a este árbol con el fruta de pan o castaño
(Artocarpus altilis). El jaquero o jaca es un prodigioso árbol originario
de la India en donde se le cultiva desde los albores de la civilización
por todos los bienes y servicios que ofrece. Es un árbol muy corpulento
que puede alcanzar hasta los 25 metros de altura, de tronco grueso, recto
y cilíndrico y una copa tan densa y compacta que ni siquiera permite el
paso de un rayito de sol, ideal para sombra permanente y para establecer
cortinas tapavientos. Sus hojas son de tamaño mediano y con la textura y
grosor del cuero, de color verde oscuro muy brillante y de color rojo
intenso antes de marchitarse y caer al suelo. Su característica más
sobresaliente es que produce los frutos más grandes del Reino Vegetal en
condiciones naturales, que pueden tener hasta 1 metro de largo y 40
kilogramos de peso. Cada uno de estos frutos es en realidad un conjunto de
cientos de frutos verdaderos mucho más pequeños que durante un prolongado
proceso evolutivo se agruparon en una sola estructura compacta conocida
como fruto compuesto o sincarpo. Estos enormes frutos compuestos
nacen directamente del tronco y de las ramas más gruesas, y resulta todo
un espectáculo observar árboles con troncos de 10 centímetros de diámetro
sosteniendo varios frutos de hasta 3 veces ese grosor.
El principal valor de esta especie forestal es que sus frutos gigantes son comestibles y muy
nutritivos, y actualmente existen muchas variedades a escoger, desde los
que se comen crudos por su sabor que recuerda a una mezcla de banano y
piña, hasta las que son especiales para preparar hojuelas tostadas tanto o
más sabrosas que las mejores papas fritas. Otras variedades se consumen en
guisos y sopas como la yuca o camote, y algunas producen semillas
especiales para tostar y comer salteadas con un sabor idéntico a la
macadamia. La madera del jaquero es muy dura, fuerte y de hermosa
apariencia, tan fina como la teca (Tectona grandis) y muy
apreciada en el mundo entero para la confección de piezas para armas y
artículos deportivos de lujo. En Costa Rica los primeros árboles de esta
especie tienen que haber sido introducidos y plantados en la zona caribeña
hará más de cien años, y muy de vez en cuando se le encuentra en parques y
jardines como un ornamental que sólo llama la atención cuando comienzan a
aparecer los frutos en el tronco, los cuales la gente arranca sin dejarlos
desarrollarse a plenitud.
La jacaranda.
Nombre científico: Jacaranda mimosaefolia
Familia botánica: Bignoniaceae
Hermoso árbol floral originario de las regiones húmedas y cálidas de la cuenca del
Amazonas, que hoy en día se ha introducido, plantado y naturalizado en prácticamente
cualquier región del mundo en donde este árbol puede sobrevivir tanto al aire
libre como en interior de invernaderos con clima controlado, desde el sur
de Australia hasta los países escandinavos. Este árbol ejerce una extraordinaria
fascinación en la mayoría de las personas debido a sus famosas propiedades
ornamentales como la forma redondeada de su copa, el aspecto suave y mullido
de su follaje, sus hojas idénticas a las de los helechos y sus abundantes
flores campanuladas de un llamativo color lavanda
poco común en la naturaleza. Es una especie de muy fácil reproducción y cultivo,
y crece tan velozmente que en tan sólo 4 ó 5 años ya se puede lograr un árbol
de buen tamaño capaz de producir abundantes ramos de flores.
¡ATENCIÓN!
Este árbol es sumamente exigente en cuanto a luz solar se refiere, pues si se planta en espacios estrechos
o con algo de sombra, comienza a crecer verticalmente y a desarrollar larguísimas
ramas que le dan un aspecto no muy agradable.
El jamaica, bayrum, all-spice o pimiento de Jamaica.
Nombre científico: Pimenta dioica
Familia botánica: Myrtaceae
Pocos árboles tropicales son tan conocidos y reconocidos en el mundo gracias a la
gran cantidad de servicios y beneficios que ofrece al ambiente y a la sociedad.
Las hojas, los frutos, las flores y la corteza poseen un aceite esencial muy
aromático y resinoso llamado bayrum con el cual se elaboran delicados
perfumes, lociones, colonias, licores, jabones, cosméticos, condimentos, tabacos,
cremas, dulces y desodorantes de gran demanda en el mundo entero. Los frutos
en grano, conocidos como pimienta de Jamaica, son pequeños y redondos
de color café o negro cuando maduran, y al molerlos se obtiene el all-spice
(todas-las-especias) que es un exquisito condimento muy apreciado
en la alta cocina pues los expertos aseguran que su sabor es una mezcla con
sabor a canela, clavo de olor y nuez moscada juntas.
En mucho viveros comerciales venden bayrum, all-spice y
jamaica como si fueran tres especies diferentes cuando la realidad es
que es una sola. Además, los árboles son muy ornamentales no sólo por su denso follaje y grandes
hojas de textura dura, sino por su corteza perfectamente lisa y de color
gris que recuerda mucho al árbol de cas (Psidium
friedrichsthalianum). Los amantes de las aves encontrarán en este
árbol un excelente colaborador pues sus frutos atraen a una gran cantidad
y variedad de ellas. Durante las primeras horas de la mañana, sobre todo
durante la estación lluviosa, el follaje de estos árboles despide un
exquisito y muy característico olor a especias o condimento que se percibe
a mucha distancia, y hay quienes aseguran que este aroma es muy bueno
porque limpia el sistema respiratorio.
El jaúl.
Nombre científico: Alnus acuminata
Familia botánica: Betulaceae
A solicitud de: Marco Alvarado.
El jaúl podríamos decir que es nuestro "aliso", ya que es de la misma familia
de los alisos de Europa y de Norte América y es una de las especies más
conocidas de las zonas medias y altas del país, especialmente por su
tradicional uso para cajas de muerto y por ser una de las que más se ve en
las orillas de los caminos. Naturalmente se le encuentra en México,
Guatemala, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Bolivia, Perú y Argentina, en
zonas que oscilan entre los 1300 a 3200 m de elevación, en donde las
condiciones de humedad son más constantes, de hecho esta especie crece
bien en sitios con suelos no muy buenos pero donde siempre haya buena
humedad.
Es común encontrarlos cerca de ríos, en laderas y como
mencionamos anteriormente en las orillas de los caminos, y en la mayoría
de los casos formando rodales o grupos. No es de extrañar que cuando se
encuentra creciendo en sitios con algún período de sequía bote sus hojas
como las especies caducifolias. Su sistema radical es fuerte y superficial
lo que le permite adaptarse mejor, aunque ello sea una desventaja en
lugares muy expuestos a fuertes vientos, porque los puede botar, más
si están en laderas. Puede alcanzar
entre 20 y 40 m de alto, troncos rectos cubiertos por una delgada corteza
de color grisácea con lenticelas grandes y con un diámetro entre 30 y 50
cm., copa redondeada y poco abierta, formada por ramas gruesas, cabe
señalar que en sitios abiertos los árboles aislados tienden a mantener
ramas bajas pero naturalmente poseen la capacidad de autopodarse, por lo
que sus troncos serán muy limpios.
Las hojas son de color verde grisáceas,
simples y alternas, con el borde dentado y el ápice acuminado (punta
alargada), las flores puede ser masculinas o femeninas, ambas presentes en
el mismo árbol, aunque las pequeñas flores masculinas de color verdosas se
presentarán en racimos colgantes de hasta 14 cm. de largo y son por
lo general las que se ubican como las flores. Los pequeños conos leñosos
son en realidad infrutescencias, ya que dentro de si poseen hasta más de
100 pequeños frutos alados tipo sámara y al madurar se tornan de color
café, abriéndose para liberarlos, los que con ayuda del viento y el agua
se diseminarán. Estos conos pueden tener de 1 a 3 cm. de largo
y se agrupan en pequeños racimos, los que son muy llamativos para elaborar
adornos de navidad como si fueran pequeñas bellotas, utilizándolos al
natural o pintados.
La madera es moderadamente liviana y de color crema, no encontrándose mayor diferencia
entre la albura y el duramen, de textura fina, lustre medio y grano
recto, que le permite una fácil trabajabilidad y un buen acabado, se
seca fácil y sin problemas de torceduras ni quebraduras y aunque
naturalmente no resiste el ataque de insectos es una madera fuerte por lo
que con una adecuada preservación puede utilizarse en usos externos, para
ello puede utilizarse una mezcla caliente de diesel con pentaclorofenol al
5%, cuidando que la temperatura no sobrepase los 80° para evitar que se
incendie, las piezas se dejan sumergidas 24 horas, luego se dejan secar
antes de utilizarlas. Se utiliza en labores de carpintería,
construcción, ebanistería, puertas y marcos de ventanas, gabinetes, tacones de zapato, puentes, pilotes, instrumentos
musicales, artesanías, pulpa de papel, taninos, cajas, utensilios de
cocina, ataúdes, palos de escoba, lápices, fósforos,
embalajes, muebles económicos, encofrados, etc. Además como medicina tradicional,
forraje cuando no hay que darle a los animales, como rompevientos,
cercas vivas, refugio de aves y otros animales, como abono verde ya
que produce mucha hojarazca que genera un humus muy alto en nitrógeno, por
lo que es ideal para recuperar suelos degradados y en Costa Rica fue una
de las primeras especies en ser utilizadas en sistemas agroforestales.
Produce una excelente leña inclusive estando en verde pero el carbón
vegetal que se obtiene de ella no es de buena calidad.Una característica
importante de esta especie es que posee en sus raíces Actinomicetes que
son bacterias con ciertas similitudes con los hongos, las cuales forman
nódulos y se encuentran en grandes cantidades dentro de los jaulares, de
ahí que hay que tener presente que cuando se desee reproducir esta especie
ya sea por semilla, por estaca o por trasplante directo, es
conveniente inocular el sustrato con suelo tomado de la base de estos
árboles, para ofrecerle a los arbolitos estos microorganismos,
fundamentales en su desarrollo. Muchas veces los árboles plantados
en distintos lugares no crecen y es precisamente por la falta de
estas bacterias. Las semillas no requieren tratamientos pregerminativos y
no es conveniente almacenarlas ya que rápidamente pierden su capacidad de
germinación. Un dato curioso es
que ocasionalmente en los troncos aparecen como pelotitas de una especie
de goma o resina de curiosas formas redondeadas o como gotas, las cuales
pueden arrancarse con cuidado y lijarlas un poco con una lija fija, para
luego barnizarlas y elaborar collares, pulseras o aretes.
El jazmín africano o ciruelo de Natal.
Nombre científico: Carissa grandiflora
Familia botánica: Myrtaceae
A solicitud de: Annette Rosenow, Costa Rica.
Uno de los árboles más emblemáticos de la porción sur del continente africano, en
donde ha sido de enorme utilidad para sus habitantes desde tiempos
prehistóricos. En realidad se trata de un árbol pequeño, a veces
arbustivo, muy notable por su follaje compuesto de ramas largas y
delgadas, hojas con la textura del cartón, y unas formidables y afiladas
espinas de 4 puntas únicas en el Reino Vegetal. Una vez al año durante la
estación más seca y caliente del año, aparecen las flores en abundante
cantidad, con 5 pétalos de color blanco y un fuerte y agradable aroma a
jazmín, que atrae a gran cantidad de mariposas. Una vez polinizadas las
flores, aparecen los frutos que son unas bayas carnosas y de color magenta
brillante cuando están maduras. Estos frutos son comestibles, y aunque no
tienen mucho sabor si se comen crudos, son exquisitos cocinados y
preparados en dulces y mermeladas. A las raíces de esta planta se le
atribuyen muchas propiedades medicinales, principalmente para aliviar
infecciones de los órganos internos. Desde la prehistoria, esta planta ha
sido ampliamente utilizada por las tribus sudafricanas para construir
densas cercas o setos espinosos alrededor de las aldeas para impedir el
paso de los leones y hienas, y además para aprovechar sus frutos carnosos
durante las sequías así como las propiedades curativas de sus raíces. Es una
planta muy tolerante a la aridez e incluso se desarrolla sin ningún
problema en los suelos arenosos de las playas y dunas. Ideal para plantar
y cultivar en macetas en espacios reducidos gracias a su extraordinaria
tolerancia a la sombra y poca humedad en el suelo.
El jicarito o jácaro
Nombre científico: Crescentia alata
Familia botánica: Bignoniaceae
A solicitud de: Juan Matías López Morel, Paraguay.
De los árboles nobles y útiles, uno de los mayores. Se trata de un árbol más
bien pequeño que muy raramente sobrepasa los 10 metros de altura, pero capaz
de desarrollar una amplia copa formada por una gran cantidad de ramas largas
y delgadas cubiertas de hojas en toda su longitud. Las flores son grandes
y nacen directamente del tronco y de la parte más gruesa de las ramas, y poco
tiempo después aparecen los frutos, duros, lisos y de color verde, redondos
o ligeramente ovalados, del tamaño de una naranja grande. En todos los países
de Mesoamérica estos frutos se dejan secar y se utilizan artesanalmente para
hacer grabados en su superficie o como recipientes para agua u otros menesteres.
Aunque esto pareciera algo muy ordinario, lo cierto es que miles de familias
campesinas e indígenas viven de la artesanía de estos frutos. En Nicaragua
es uno de los árboles más importantes desde el punto de vista alimentario
ya que de sus semillas molidas se elabora una gran variedad de cereales, refrescos
y alimentos de alto consumo tradicional y popular. Sus hojas tienen la forma
de una cruz por lo que muchas personas aseguran que es un árbol santo o sagrado
que no se debe cortar bajo ninguna circunstancia. Existe otra especie de
jícaro (Crescentia cujete), y en ambos casos los árboles son
casi idénticos y se pueden confundir muy fácilmente, pero en este último las
hojas son simples y alargadas y los frutos son mucho más grandes y pesados.
El jícaro guacal, guacal o cujete
Nombre científico: Crescentia cujete
Familia botánica: Bignoniaceae
A solicitud de: Ana Ossenbach, Costa Rica.
Otro de esos árboles conocidos más por los aspectos culturales que por su forma
u hojas, ya que sus famosos frutos llamados jícaros o calabaceros
históricamente han sido parte de los hogares más humildes. Un arbolito
común en aquellos sitios en donde el clima es tan seco y caliente, y los
suelos son tan duros y compactos que no permiten que crezca ninguna otra
especie de planta, ellos nacen y viven en grandes poblaciones, desafiando
las leyes de la naturaleza, pero también se encuentra en las zonas
húmedas, aunque prefiere suelos con buen drenaje. Una característica
importante es que tolera muy bien el fuego y que sus semillas estimulan la
germinación. Nativo desde México hasta Brasil, así como en las Antillas y
específicamente en Costa Rica crece desde el nivel del mar hasta los 1000
m, con excepciones en algunos sitios en los 1200 m. De unos 5 m de alto en
promedio aunque algunos pueden superar los 10 m, de tronco delgado y
torcido que puede bifurcar desde muy abajo, cubierto por una corteza clara
y agrietada que fácilmente atrapa pequeñas semillas de bromelias y
epífitas que trae el viento; de ahí que los campesinos más viejos de Costa
Rica contaban que antes eran muy comunes los árboles de jícaro guacal de
copa tan amplia como un corral o picadero, cuyos gruesos troncos y largas
ramas estaban totalmente recubiertos de abajo hasta arriba por cientos de
guarias moradas (Guarianthe skinneri) y de otras orquídeas de la zona,
formando verdaderos jardines colgantes.
Su abierta copa está formada por gruesas y largas ramas que se enmarañan fácilmente en donde se
observan ramitas delgadas cubiertas en toda su longitud por hojas simples
y alargadas con forma como de espada que nacen erectas en grupitos
conocidos como fascículos de hasta 10 hojas en un mismo punto, siendo algo
insólito en el mundo de los árboles. Las onduladas hojas casi sin peciolos
son duras y resistentes, de un color verde oscuro por encima y más claras
por debajo que contrastan con el verde tierno de las hojitas nuevas. Las
llamativas flores nacen directamente en el tronco y ramas distribuidas a
todo su largo, con forma de campana irregular y por lo general de color
crema aunque también se pueden ver con tonos vinos, se presentan casi
durante todo el año, abren en la noche y duran varios días durante los
cuales son visitadas por murciélagos que buscan su néctar y son atraídos
por un olor particular como a alcanfor encargándose a su vez de
polinizarlas. Los redondos y leñosos frutos de livianas cáscaras son duros
y resistentes, siempre de color verde aunque ya hayan madurado; son
similares a melones en tamaño, rellenos de una pulpa muy carnosa
amarillenta y de cientos de pequeñas semillas que pueden estar entre 300 a
900 por fruto. Su maduración puede tardar unos 6 meses, por lo que en el
árbol siempre habrán frutos en distintos estados de madurez. Éstos son más
grandes que los frutos de la otra especie de jícaro (Crescentia lata).
Como dato muy interesante, si a uno de estos frutos se le abre un agujero
grande y se echan semillas de cualquier planta en su interior, estas
germinarán fácilmente y las plantitas vivirán muchos meses alimentándose
de la pulpa carnosa.
Las acorazonadas semillas son de tamaño mediano, de
color oscuro, delgadas y duras con una textura áspera que se encuentran
totalmente envueltas en la pulpa, la cual debe eliminarse antes de
sembrarlas, para ello se dejan en agua de un día para otro, y luego
manualmente se van lavando, este tiempo en el agua también estimula la
germinación. Cuando las semillas están frescas se puede alcanzar más o
menos un 50% de germinación pero conforme pasa el tiempo este porcentaje
baja rápidamente. El desarrollo de los arbolitos es lento de ahí que se
prefiera reproducirlo por medio de estacas leñosas con algunas hojitas. Es
un árbol con una formidable capacidad de nacer, crecer y desarrollarse
bajo las más adversas condiciones imaginables, siendo una de las especies
preferidas para plantar en lugares con suelos de tipo zonzocuites. La
madera es moderadamente dura y pesada de color café claro, utilizada
mayormente para elaborar yugos, sillas de montar, mangos de herramientas o
carrocerías, así como en leña. Cultivado por los nativos antes de la
colonia por sus grandes frutos para fabricar recipientes, juguetes,
instrumentos musicales, huacales, coladores o pascones, cucharas o las
tradiciones y conocidas artesanías que son verdaderas obras de arte.
Además se han aprovechado sus comestibles semillas molidas mezcladas con
arroz para elaborar una horchata o pinol como la tradicional bebida
Nicaragüense, o bien para hacer una harina muy nutritiva tanto para niños
como para mujeres en periodo de lactancia, ya que fomenta la producción de
leche materna. Su pulpa se ha utilizado en la medicina tradicional en el
tratamiento de problemas de piel como cicatrización de heridas, combate de
hongos u otros padecimientos, y recientemente se le ha comprobado
propiedades antibióticas, inclusive para el tratamiento del mal de chagas
y contra el cáncer. Así mismo la pulpa se empleaba como forraje para los
animales o bien se fermenta para destilar una bebida alcohólica similar al
brandy. Otros usos que se le han dado a esta especie son para preparar
dulces con su pulpa, como árbol de sombra, como ornamental de jardines,
parques y aceras, para fabricar con sus cáscaras un carbón fino que no
produce humo, o bien para la obtención de un aceite de sus semillas que se
emplea en la fabricación de una especie de barniz para proteger muebles y
madera.
Es un árbol que tarda como 10 a 12 años para florear y se estima
que puede vivir entre 100 y 200 años, de ahí que se haya honrado al que
está en la Plaza de la Villa de Pacaca, en Ciudad Colón (www.aderhac.org/areas_historia_aj.html)
como “Árbol excepcional”, premio dado por el INBio en el 2004, ya que el
mismo ronda más de los 400 años. Un verdadero árbol histórico que ha
acompañado no solo el desarrollo de un cantón sino de toda una población,
de ahí que también haya sido incluido en el escudo del cantón. En otros
países se le conoce como jícaro, japt, leua, guiro, pog, poque,
cuautecomate, mimbre, totumo, tzima, boch, gua, guirototumo, árbol de las
calabazas, cirián, morro, tecomate, palo de huacal, xagucta-guia, xica-gueta-nazas,
guitoxiga, zacual.
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.446666072041646.96607.194845613890361&type=3
El jobo
Nombre científico: Spondias mombin
Familia botánica: Anacardiaceae
Árbol muy común a lo largo y ancho de las bajuras calientes, húmedas o secas, en
ambas vertientes del territorio nacional. El jobo es un elegante árbol de
tronco recto y esbelto, con una copa no muy amplia formada por unas pocas
ramas muy largas. Se le puede confundir muy fácilmente con el cedro amargo
pero lo jobos son muy fáciles de reconocer gracias a su corteza gruesa y áspera
cubierta de gruesos verdugones verticales que parecen cicatrices. Sus frutos
son amarillos al madurar, carnosos, jugosos, de sabor agridulce y las personas
los pueden comer, pero hay quienes experimentan fuertes reacciones alérgicas
en la boca y garganta. Sin embargo, cuando los árboles están de cosecha, sus
copas son visitadas por gran cantidad de aves, murciélagos, monos y otros
mamíferos arborícolas que buscan alimentarse de estos suculentos frutos. Los
cerdos, tanto los domésticos como los silvestres, muestran una predilección
casi obsesiva con estos frutos y son capaces de olfatearlos y encontrarlos
en el suelo a cientos de metros de distancia. La especie se reproduce muy
fácilmente por medio de postes vivos con los cuales se pueden establecer arboledas
o cercas vivas rápida y fácilmente. La corteza del jobo es muy gruesa y corchosa,
y en todo el mundo se le utiliza como materia prima para elaborar artesanías,
esculturas y piezas talladas de gran belleza. Es uno de los árboles favoritos
de los baquianos e indígenas ya que sus raíces contienen gran cantidad de
agua pura y un trozo pequeño basta para calmar la sed. Nuestros abuelos y
campesinos mezclaban la ceniza de la madera del jobo con sebo de res, y calentaban
esta mezcla a fuego lento para obtener un jabón de excelente calidad. El
nombre jobo es un derivado de los vocablos obo u hobo
de la lengua créole de Haití.
El jocote
Nombre científico: Spondias purpurea
Familia botánica: Anacardiaceae
Un hermoso e imponente árbol mesoamericano nativo desde México hasta
Brasil, muy común en las cercas y potreros de las fincas y casas de
la bajura hasta aproximadamente los 1500 m de elevación. Llega a crecer
hasta más o menos unos 10 m de alto, combinando su grueso tronco de
unos 60 a 80 cm de diámetro con una hermosa y densa copa, formada por
gruesas y torcidas ramas que nacen desde muy abajo del tronco y por miles
de hojas compuestas por pequeños foliolos de color verde intenso. El
tronco está cubierto por una corteza oscura, muy rugosa y es
común encontrarla llena de protuberancias de curiosas formas que llenan de
fantasía la imaginación de quien se toma el tiempo de observarla.
Los pequeños racimos de diminutas flores rosadas o rojizas,
sobresalen entre las ramitas desprovistas de hojas y aunque las flores son
tan pequeñas son muy evidentes para las abejas e insectos que las
visitan en los meses de febrero a mayo. Los exquisitos y carnosos
frutos son los responsables de que esta especie sea tan conocida y
deseada, ya que nadie puede resistirse a llevarse a la boca un delicioso
jocote de atractivo color amarillo, de los llamados “tronadores” que son
los más grandes y jugosos. Las especies silvestres tienen frutos más
pequeños y menos carnosos, inclusive hay unos muy pequeños, redonditos
llamados criollos o sismoyos que al madurar son rojos y su amarilla pulpa
es casi líquida y por lo general se encuentran en las bajuras y producen
en el verano.
Los tronadores que son más de la estación lluviosa y
de zonas más altas se pueden disfrutar entre los meses de junio y julio,
pero eso si para los que no resisten la tentación de subirse al árbol a
tomarlos directamente de las ramas, deben tener cuidado ya que sus gruesas
ramas son muy quebradizas. Estos frutos son muy cotizados para comerlos
tiernos con sal o pintones, es decir casi maduros, ya sea solos o para
elaborar dulces, conservas, encurtidos, refrescos, chichas, vinagres,
salsas o atoles combinados con frijoles. Muchas de estas especialidades se
pueden ver y probar en la Uruca de Aserrí, comunidad que ha dedicado una
gran feria a este humilde pero invaluable servidor de las fincas. Es una
especie resistente al fuego y a la sequía, se desarrolla en lugares con
buena exposición al sol así como en suelos malos en donde
muchas otras especies no logran adaptarse, permitiendo que con el tiempo
los mismos puedan recuperarse por el aporte de materia orgánica y por la
actividad de las raíces, pero no le gustan los suelos salinos ni ácidos
además por su rápido crecimiento y facilidad de reproducción por medio de
estacones, los cuales es mejor cortarlos en la menguante, es ampliamente
utilizado para reforzar las cercas de las fincas y como beneficio
adicional sus frutos también son aprovechados por la fauna silvestre; y
como si fuera poco sus hojitas tiernas y brotes se pueden comer solas, con
sal y limón, en ensalada o como verdura.
Posee un alto potencial como árbol ornamental, como
recuperador de suelos, como melífera, protección de nacientes y ríos,
árbol de sombra, refugio para animales e insectos, forraje y pegar
orquídeas. Además en la medicina tradicional se le ha empleado como
febrífugo, antiinflamatorio, antidiarréico, para el tratamiento de heridas
en la piel y por quemaduras, entre muchos otros usos. Con las cenizas de
su madera se elabora una especie de jabón y con la resina que exuda
la corteza se hace una especie de goma para pegar papel y tela delgada.
El jorco
Nombre científico: Garcinia intermedia
Familia botánica: Clusiaceae
¡Deliciosísimo jorco! A todo lo largo del Pacífico Central de Costa Rica, y con muy
poco frecuencia en los alrededores del Valle Central Occidental, encontramos un árbol que se las trae
desde todo punto de vista, ya que no solamente posee un brillante follaje
denso de color verde muy oscuro, sino que produce una enorme cantidad de frutos
carnosos de color naranja muy llamativos cuya pulpa es comestible y posee una textura
al paladar que nos recuerda mucho a la de los frutos del pejibaye (Bactris
gasipaës), pero con sabor a plátano bien maduro. Durante la estación seca
mantiene todo su follaje verde y lozano, y produce una exagerada cantidad de frutos que literalmente
alfombra el suelo bajo la copa. Estos frutos tienen la particularidad de
que nacen a lo largo de todas las ramas las cuales se doblan hacia abajo
por el peso excesivo. Es una especie ideal como árbol frutal no tradicional,
de follaje ornamental, para sombra permanente, para establecer setos y cercas
vivas y excelentes cortinas tapavientos. Se desarrolla bien sobre suelos
poco fértiles y durante la estación lluviosa produce gran cantidad de
brotes foliares de color blanquecino en sus primeros estadíos de
desarrollo, que luego se van tornando rosados, amarillentos y verde claro,
hasta alcanzar su característico color verde muy oscuro que a veces lo
hace confundirse con un cítrico. Es un poquito difícil de reproducir
y de cultivar en viveros por medio de semillas ya que estas pueden durar
hasta 6 meses en germinar, pero bajo cualquier árbol
adulto siempre encontraremos cientos y cientos de arbolitos que se pueden
transplantar a otros sitios. ¡La cajeta o dulce
de pulpa de jorco es un manjar de dioses!
NOTA. En octubre de 2006, Correos de Costa Rica
publicó una estampilla o sello postal de esta especie forestal como parte
de la edición titulada Frutos
Indígenas Silvestres. Ver todos los detalles en
www.elmundoforestal.com/filatelia
El juche, flor blanca o frangipani
Nombre científico: Plumeria rubra
Familia botánica: Apocynaceae
Esta especie de árbol es una de las más conocidas en todo el mundo pues probablemente
no hay nadie que no haya visto sus flores con las que se elaboran los mundialmente
famosos collares hawaianos o leis. Es una especie nativa de Costa Rica,
y se le encuentra en estado silvestre creciendo sólo sobre los terrenos arenosos
y/o pedregosos de los acantilados, cañones y orillas de ríos y playas. Es
muy notable y fácil de reconocer ya que produce muy pocas ramas, las cuales
son muy largas y del mismo grosor en toda su longitud como si se tratara de
tubos. Durante la época de floración, del extremo de cada rama nace un gran
ramo de flores de exquisito aroma. Algunas personas consideran a este árbol
como la "especie de árbol ornamental perfecta", y aunque en Costa Rica no
es muy popular en este sentido, en muchos otros países tropicales y subtropicales
se producen, cultivan y aprovechan por millones.
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