Página principal

 Especies nativas e introducidas al país, presentadas por:

          

 

Ir a lista general de especies

1   2  3  4  5  6  7  8  9  10  11  12  13  14  15  16  17  18  19  20  21  22 

 

El gallinazo

Nombre científico: Schizolobium parahyba

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Faboideae

Es muy probable que el gallinazo tenga el récord de ser el árbol de más rápido crecimiento en Costa Rica, llegando casi a alcanzar los 3 metros de altura en un año. Este increíble árbol nativo desde México hasta Brasil, se encuentra en Costa Rica en la vertiente Pacífica y Valle Central entre los 50 y 1000 m de altitud, aunque puede adaptarse a los 1200 m, en donde se le ha plantado en parques y jardines grandes. Le gustan los suelos con buen drenaje y resiste muy bien las sequías inclusive desde muy pequeños, gracias a las adaptaciones que ha desarrollado como una especie heliófita o amate del sol, por lo que se afecta negativamente cuando se encuentra bajo sombra. Es una de las especies comunes a orillas de los ríos, potreros, charrales o bosques secundarios, en donde puede llegar a formar pequeños bosquetes, pero es escaso en bosques más viejos, debido a que es una especie de vida no muy larga.

Algunos individuos pueden sobrepasar los 30 o 40 metros de altura y llegar a tener de diámetro unos 50 cm en promedio pero puede alcanzar el metro, su tronco es cilíndrico y muy recto, cubierto por una corteza grisácea llena de protuberantes lenticelas y conforme la edad e va tornando fisurada, pero a pesar de ser tan lisa en los primeros años algunas bromelias pueden crecer en ella al igual que muchos líquenes que forman manchas blancas por todo el tronco y ramas, lo que de largo puede confundir a muchos. El tronco presenta gran cantidad de cicatrices dejadas por las ramas al caer, gracias a la capacidad que tiene de auto podarse, lo que permite tener un tronco muy limpio y una copa no muy amplia que inicia muy arriba. Las raíces son profundas y en la base del árbol es común observar unas pequeñas gambas que le ayudan a resistir los fuertes vientos. La copa está formada por ramas gruesas, largas y cilíndricas que tienden a crecer en forma casi vertical, muy evidentes cuando el árbol se encuentra totalmente sin hojas, y es sencillo reconocerlo.

Los árboles jóvenes de 3 a 5 metros de altura poseen un tronco verde y un crecimiento muy rápido gracias a sus enormes hojas bipinnadas que a veces sobrepasan los 2 metros de largo, y como se agrupan en la parte alta del tronco mucha gente cree que este árbol es más bien una especie de helecho o de palmera. Estas enormes hojas alternas, con pinnas opuestas y peciolulo engrosado, están formadas por cientos de pequeños foliolos verdes de forma ovalada y son realmente legítimos paneles solares, que se reducen fuertemente cuando el árbol ha llegado a una altura considerable en donde no debe competir por la luz.

Cuando el árbol bota las hojas (caducifolio) quedan solo los largos raquis o palitos centrales pegados en las ramitas, pero al caer son llamativos juguetes para los niños que disfrutan sus fantasías, utilizándolos como espadas, como cañas de pescar o simplemente para escribir en el polvo. El observar la copa de un árbol joven de cierta altura desde la base del tronco es interesante ya que la disposición de sus hojas y pinnas es tal que da la impresión de estar viendo una tela araña. Las pequeñas flores amarillas que aparecen entre enero y marzo, cuando el árbol está sin hojas, crecen en largos racimos terminales de entre 30 y 40 cm de largo, y por su delicado aroma atraen a gran cantidad de abejas y otros insectos melíferos los cuales a su vez atraen a muchos pájaros insectívoros. El peciolo está cubierto por una sustancia pegajosa al igual que el raquis y el peciolo de las hojas, lo que es otra característica que ayuda a identificar al árbol, así como la gran cantidad de florcitas que cubren totalmente el suelo bajo el árbol. Inmediatamente después de la floración se produce un fuerte brote de hojitas tiernas de un hermoso color verde claro muy contrastante.

Los frutos presentes entre abril y junio son legumbres con forma de espátula o de raqueta de nieve, de color café oscuro y de apariencia membranosa, que se abre totalmente en dos partes al madurar y liberar la única semilla, la cual está cubierta por una delgada membrana de color pardo que recuerda a un fino papel. En la base del árbol o cerca de él se pueden encontrar restos de los frutos y las semillas, que a pesar de ser aladas son pesadas por lo que si no hay corrientes fuertes de viento no lograrán desplazarse lejos de su árbol padre. Las aplanadas semillas son de forma semicircular con la base perfectamente redondeada y su otro extremo terminando en una pequeña punta, de color café grisáceo, de unos 3 cm de largo, lisas y muy duras, por lo que requieren de algún tratamiento pregerminativo para germinar, ya sea lijándolas o cortándoles un pequeño extremo con un cortaúñas para que el agua pueda penetrar hasta el embrión o bien echándoles agua hirviendo a borbollones y dejándolas reposar en ella por unas 24 horas para que se ensuavice su testa.

Al igual que todos los árboles de gran tamaño, el gallinazo también es una de las principales víctimas de la motosierra por el gran volumen de madera para la construcción que produce un solo árbol. Su madera es amarillenta, muy pesada y resistente, de textura gruesa y grano entrecruzado, lo que hace difícil darle un buen acabado. Por lo general se ha utilizado para botes rústicos, construcciones de interior, ranchos temporales, juguetes, artesanías, horcones y vigas interiores, leña, marcos de puertas y ventanas, cajas, muebles económicos, fósforos, relleno de contrachapados, pulpa de papel, talla y por supuesto como ornamental . Se deteriora muy rápido en el exterior por insectos y hongos por lo que con tratamientos preservantes puede utilizarse como durmientes de ferrocarril, postes de cerca.

Otros usos que se le han dado a esta especie son la recuperación de suelos por la gran cantidad de materia orgánica que aporta y por la fijación de nitrógeno de sus raíces, como especie melífera, en medicina tradicional, como tutores vivos de vainilla y pimienta, sus semillas para la elaboración de artesanías y en la elaboración de collares y aretes; de la corteza se obtienen taninos para curtir pieles. Pero uno de los más llamativos usos es como ornamental tanto por sus flores como por su hermosa arquitectura evidente desde muy joven. Como datos interesantes está que en Chiapas (México) le llaman guanacaste y es el Árbol emblemático de la ciudad de Florianópolis en Santa Catarina de Brasil, así mismo es una especie forestales ATRAPA-CARBONO. Vea más fotos en https://www.facebook.com/media/set/?set=a.546816195359966.1073741841.194845613890361&type=3

 

El gandul

Nombre científico: Cajanus cajan

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Faboideae

El gandul, guandú o frijol de palo como también se le conoce es un hermoso y noble arbolito que aparentemente se viene cultivando en el viejo mundo desde hace más de 3.000 años, especialmente en África y la India, por lo que no se ha podido determinar su origen. Puede llegar a crecer unos 3 m de altura y desarrollar una copa tupida al ser podado. Posee hojas trifolioladas, es decir compuestas por tres foliolos u hojitas de unos  6 cm  de largo con forma de lanza, las flores son amarillas con manchas cafés o púrpuras y se encuentran unidas en racimos  al final de las ramitas. Los frutos son vainas de unos 5 cm  de largo, similares a las de las arverjas y en su interior hay de 2 a 6 semillas redondas de color verdes cuando tiernas y blancas  o manchadas al madurar. Se adapta bien a muchos lugares, inclusive en aquellos que se encuentran por encima de su rango normal de crecimiento, que va de los 0 a los  1200 m de elevación, así como en los que se presentan periodos de sequía, aunque necesita de buena humedad en los primeros meses de plantado. 

Es muy fácil de reproducir por semilla y una vez plantado inicia su cosecha entre los 3 y los 5 meses, continuándola por varias semanas. Básicamente no tiene plagas ni enfermedades, fuera de los nemátodos y los hongos que pueden estar presente en el suelo. Se puede podar para fomentar una  abundante nueva cosecha. Aunque la definición de la palabra "gandul" según la Real Academia Española significa vago, se le debería cambiar el nombre a esta especie, ya que de vaga no tiene nada, empezando porque es  una excelente trabajadora  en lo que se refiere a la recuperación de suelos pobres y compactos, porque en muy poco tiempo les incorpora mucha materia orgánica, les fija grandes cantidades de nitrógeno y sobre todo los descompacta por la acción de su gran cepa de raíces, mejorando la estructura, la aireación y el drenaje. También ayuda a protegerlos contra la erosión y  puede ser incorporado directamente como abono verde. Otros usos que se le han dado son como barrera viva, producción de forraje de muy alta calidad, sombra de almácigos, tapavientos, leña, medicinal, repelente de animales e insectos que viven en el suelo porque sus raíces son venenosas y posee un alto potencial como ornamental.

Pero indiscutiblemente el mayor beneficio que el gandul nos ofrece son sus semillas comestibles, las cuales son libres de colesterol, muy ricas en proteínas, fibras, carbohidratos, vitaminas y minerales, inclusive la FAO considera que puede llegar a sustituir parcialmente al trigo en la elaboración de harina para pastas. Se pueden consumir verdes como arverjas o bien enlatadas, secas o congeladas y no solo existe una gran demanda internacional sino que en países del Caribe y Centroamérica hay una extensa lista de recetas a base de este grano, sobresaliendo el famoso sancocho de guandú con carne salá que es el plato del Carnaval de Barranquilla en Colombia,  el arroz con guandú caribeño de Panamá o los guandules guisados de República Dominicana que son comidas nacionales.

El gavilán

Nombre científico: Pentaclethra macroloba

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Mimosoideae

A solicitud de: Jorge Sánchez Camacho, Costa Rica.

Un hermoso árbol del bosque húmedo de las bajuras de la zona Atlántica y Zona Norte, especialmente de las Llanuras de Guatuso, San Carlos, Sarapiquí, Tortuguero así como Baja Talamanca, en donde crece hasta alrededor de los 600 ó 700 m de elevación, a orillas de ríos, en sitios pantanosos, planicies y en especial en lugares con suelos arcillosos, de ahí que se le ha asociado como un indicador de suelos pobres. Es una especie originaria de Nicaragua hasta Brasil. En su ambiente natural puede alcanzar los 35 ó 40 m de altura, desarrollando un tronco grueso de hasta poco más de un metro de diámetro de color oscuro con gambas poco desarrolladas y ramas gruesas las cuales sostienen a una copa bastante densa, formada por cientos de hojas compuestas por diminutos foliolos los cuales se cierran en la noche, característica que se denomina "nictinastía". 

A campo abierto desarrolla una hermosa y extendida copa ramificada desde muy abajo, lo cual le brinda un aspecto muy llamativo y ornamental, especialmente cuando se llena de hermosos y contrastantes racimos de pequeñas flores blancas repletas de largos estambres al final de las ramitas, las cuales son grandes atrayentes de abejas, mariposas y otros insectos. Durante todo el año se pueden apreciar los largos y leñosos frutos en forma de vaina, los cuales permanecen en el árbol aún después de que explosivamente se han abierto de par en par lanzando a las semillas a larga distancia, quedando  ambas partes del fruto unidas entre sí, lo cual ha dado origen a su nombre común, por la similitud de éstos con las alas extendidas del gavilán, pero no es raro que hayan personas que lo conozcan más como quebracho. Las semillas son de forma romboide, de color café oscuro, aplastadas y de 2 a 3 cm  de diámetro, las cuales contienen sustancias tóxicas que las protegen de los depredadores, lo cual le permite a la especie tener una alta regeneración y unido a la capacidad que poseen las pequeñas plántulas de desarrollarse en sitios sombríos a gran velocidad logra  colonizar grandes extensiones.

Comercialmente el gavilán se ha utilizado como madera de construcción gracias a que es una madera de alta calidad, de grano recto, textura media, moderadamente pesada  y no da problemas para trabajarla, logrando un buen acabado, de ahí que se emplee en vigas, pisos, muebles, chapas, pulpa para papel, puertas y marcos de ventanas, cerchas, andamios e inclusive como durmientes de ferrocarril, debido a que es muy resistente a la pudrición. Posee además propiedades medicinales, taninos en su corteza y de sus semillas se extrae un aceite para cocinar y para elaborar jabones y lubricantes, pero aún esta especie ofrece más beneficios como es la obtención de leña, carbón, propiedades raticidas (semillas), sombra gracias  a su gran copa y sobre todo la capacidad de recuperar suelos degradados gracias a la fijación de nitrógeno que realizan las bacterias Rhizobium que viven en sus raíces.

El granado real o granadero.

Nombre científico: Punica granatum

Familia botánica: Lythraceae subfamilia Punicoideae

A solicitud de: Patricia Cuadra, Costa Rica.

Aunque es originario de la porción sur del continente asiático, la reproducción y cultivo de este hermoso arbolito se realiza desde las primeras páginas de la historia de la Humanidad, y ya desde los inicios de la colonización europea fue introducido rápidamente a todas las regiones tropicales y subtropicales del mundo. La razón de esta rápida distribución se debió principalmente a que los muy atractivos y apetecibles frutos de color rojo brillante de este árbol, conocidos como granados, poseen una gran cantidad de semillas cubiertas de una pulpa carnosa de color rojo translúcido, comestible, dulce y de sabor muy refrescante y agradable, que desde hace mucho siglos se ha utilizado para elaborar licores muy finos y muy costosos. En la actualidad los frutos del granado real son la materia prima de una muy dinámica y creciente industria que elabora toda clase de dulces, postres, tintes, esencias, colorantes comestibles, saborizantes, licores, refrescos, helados y hasta gaseosas. Por su forma compacta, follaje denso, hojas pequeñas y brillantes, y por sus hermosas flores de color rojo, el granado real es uno de los árboles emblemáticos para cultivar en parques y jardines conceptuales, y una de las especies favoritas de los grandes maestros del Bonsai en todo el mundo.

 

El grano de oro.

Nombre científico: Duranta erecta (sinónimo Duranta repens)

Familia botánica: Verbenaceae

Contrario a lo que comúnmente se cree, el grano de oro es un arbusto grande totalmente nativo de nuestro país, y con un amplio rango de distribución desde el sur de los Estados Unidos hasta la cuenca del Amazonas. Es muy fácil de reconocer e identificar gracias a sus hojas pequeñas que nacen en grupos compactos a lo largo de sus ramas largas, delgadas y arqueadas. También produce atractivas flores de color lavanda y con olor a violeta, agrupadas en ramos alargados que se forman en la punta de las ramas. Al ser polinizadas por las abejas y las mariposas, las flores producen racimos de frutos amarillos, carnosos y redondos, los cuales no son comestibles para las personas pero atraen y alimentan a más cantidad y variedad de aves silvestres que ninguna otra especie de arbusto. El denso y compacto follaje permanece lozano aún durante la estación más seca y caliente, y las flores y frutos se producen sin interrupción durante todo el año. Es una planta sumamente fácil de reproducir por medio de semillas, estacas y ramas; su cultivo y mantenimiento no requiere de mayores cuidados y no se le conocen plagas ni enfermedades de importancia. Por todas las anteriores características, el grano de oro es uno de los arbustos ornamentales más gustados y populares del país y muy probablemente de los trópicos de todo el mundo.

 

La gravilia

Nombre científico: Grevillea robusta

Familia botánica: Proteaceae

A solicitud de: Guido Soto Cortés, Costa Rica.

La gravilia es otra de las muchas especies forestales originarias del continente australiano que han sido introducidas y propagadas a lo largo y ancho del planeta, tanto a la intemperie como en ambientes artificialmente controlados. Se caracteriza por ser un árbol muy corpulento que puede alcanzar hasta 40 metros de altura, de tronco cilíndrico y muy recto, y de copa verticalmente extendida. Su follaje posee una textura visual muy atractiva gracias a sus hojas parecidas a las frondas de un helecho, y durante todo el año produce flores alargadas de color amarillo o naranja que se agrupan en ramos alargados con la apariencia de un coral u otro extraño ser marino. Estas flores producen abundantes cantidades de néctar dulce y aromático que atraen y alimentan a muchas especies de aves así como a las ardillas, monos y murciélagos. Produce una madera de excelentes propiedades y con una figura que recuerda mucho a los robles (Quercus), motivo por el cual es una de las maderas favoritas para la confección de artesanías ornamentales.

¡ATENCIÓN! Algunas personas pueden sufrir de muy severas alergias en la piel al contacto con las flores, hojas y aserrín de la madera de la gravilia. En Costa Rica la gravilia se comenzó a plantar muy probablemente a finales del Siglo XIX, a juzgar por las más antiguas fotografías de la ciudad de San José en donde se pueden observar claramente árboles de cierto tamaño plantados abundantemente en las aceras y parques de la capital. En otras fotografías de la misma época también se pueden observar postes vivos de gravilia plantados en las antiguas aceras, lo cual revela por un lado la capacidad de esta especie de reproducirse fácilmente por este medio, y por otro lado el desconocimiento de las personas de la época acerca de los enormes tamaños que alcanza esta especie en pocos años, de ningún modo compatible para zonas residenciales. Durante muchos años las gravilias se utilizaron exitosamente como árboles de sombra en los cafetales ubicados al sureste de la provincia de San José y parte media de la provincia de Cartago, pero fueron eliminadas con la introducción de la variedades de cafeto tolerantes al sol. De esas gravilias que una vez adornaron las calles y avenidas de nuestra otrora hermosa ciudad capital, no quedó nada más que sus fotografías.

 

Los guabos y cuajiniquiles

Nombre científico: Inga (varias especies)

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Mimosoideae

Todas las especies de guabos y cuajiniquiles son originarias de los trópicos americanos, desde México hasta la Patagonia, pasando por América Central y por todas las islas antillanas. Son árboles por lo general corpulentos, y hay especies de tronco bajo y copa amplia, y especies de troncos gruesos y cilíndricos pero de copa estrecha. Todas las especies del género Inga poseen hojas compuestas perfectamente paripinadas, con una curiosa glandulita sobre el raquis, justo donde se une cada par de folíolos. Esta glandulita es un nectario que produce un líquido dulce del cual se alimentan ciertos tipos de hormigas. Además, en ambos lados del raquis siempre encontramos tejido laminar formando como una especie de alas. Probablemente Costa Rica es el país en donde se encuentra la mayor cantidad de especies de guaba y de cuajiniquil en todo el continente americano, con más de 50 especies en todas las regiones del territorio nacional, desde el nivel del mar hasta los 2500 metros más o menos.

En Costa Rica a algunas especies de guabos también se les conoce como cuajiniquiles. La diferencia es que los guabos por lo general son árboles más grandes y corpulentos, de frutos grandes y comestibles, mientras que los cuajiniquiles son más pequeños y menudos, y de frutos no comestibles. Son los árboles perfectos y más serviciales que hay. Las diferentes especies de guabo se han utilizado en Costa Rica para una enorme diversidad de usos, incluyendo frutos comestibles, leña, madera, postes vivos para cercas, forraje para el ganado, plantaciones para cafetales y cacaotales, mejoramiento y protección para el suelo, barreras tapavientos, fijación de nitrógeno, atracción y alimentación de fauna silvestre, etc. Los guabos son mejor conocidos en Costa Rica por sus frutos, unas grandes legumbres en cuyo interior encontramos varias semillas cubiertas de un tejido blanco esponjoso y de sabor dulce y muy agradable al paladar para casi todas las personas. Durante la época de cosecha es común encontrar lugares o personas que venden estos frutos, especialmente la guaba machete (Inga spectabilis), la guaba peluda (Inga tonduzii, foto), la guaba caite (Inga sapindoides) y el guabo mecate (Inga edulis). Son muy fáciles de reproducir en almacigales por medio de semillas y algunas especies se reproducen muy fácilmente por medio de postes vivos. La mayoría de las especies crece de rápida a moderadamente. Algunos guabos poseen una magnífica forma de tronco bajo y copa extendida, y muchos cuajiniquiles son de tamaño pequeño con muy atractivo follaje y abundante floración blanca.

 

La guacamaya o boconia.

Nombre científico: Bocconia frutescens

Familia botánica: Papaveraceae

Una especie de arbusto grande nativo desde México hasta Suramérica, creciendo entre los 100 a 3200 m de altitud, principalmente en bosques secundarios, áreas en recuperación y orillas de caminos. Como buena especie heliófita es amante del sol, aunque no se resiente mucho si queda a media sombra pero con buena iluminación indirecta, no tiene problemas en crecer en suelos malos y prefiere los lugares con una alta humedad ambiental. En Costa Rica se le observa en ambas vertientes. Por lo general un pequeño árbol de no más de 8 m de altura y un delgado tronco de alrededor de 25 cm, pero existen casos de árboles muy viejos que superan los 10 o 12 m de altura y su tronco perfectamente puede rondar los 50 cm de diámetro o poco más. La corteza en árboles viejos es de color crema y muy corchosa similar a la del güitite (Acnistus arborescens). Posee una savia de color anaranjada y la mayoría presenta una delgada ramificación desde abajo lo que le permite tener una copa dispersa.

Una de sus mayores características son sus grandes hojas simples de unos 50 cm de largo por unos 30 cm de ancho; dispuestas en forma alterna con ascenso helicoidal, concentrándose al final de las ramas; pero lo más llamativo son sus muchos lobulados puntiagudos que penetran casi hasta la nervadura que permiten identificarla fácilmente desde lejos. Las hojas son de un color verde cenizo o grisáceo por encima y por debajo blancuzcas y con una ligera pubescencia, su borde es ligeramente dentado y su amarillenta nervadura central es muy prominente por el envés. Otra de sus mayores características son sus grandes y densos racimos de flores que en ocasiones pueden alcanzar el metro de largo, aunque la mayoría se queda en los 50 o 60 cm. Estos racimos con forma de pirámide invertida son pendulares y poseen gran cantidad pequeñas flores apétalos (sin pétalos) de color crema y son grandes atrayentes de abejas e insectos así como aves insectívoras. Estos grandes ramos de flores junto con las grandes hojas le dan al árbol una gran copa muy densa.

Los frutos de alrededor 1 cm de largo se caracterizan por su forma ovalada con una larga punta y por tener un largo peciolo amarillento curvado hacia arriba, lo que permite que cada fruto este hacia arriba como si fuese un candelabro. Inicialmente son de un color gris verdoso y se tornan amarillentos con una apariencia como translucida al madurar momento en que se abren longitudinalmente por la mitad para dejar expuesta su única semilla ovalada y de un intenso color negro con un arilo rojo, que es muy buscado por las aves entre ellas los tucanes. Se reproduce fácilmente por semillas que no requieren de tratamientos pre-germinativos para germinar, así como por rebrotes y estacas, inclusive al cortar los árboles desde la base ellos pueden retoñar al poco tiempo. Entre los usos dados a esta especie sobresalen los muchos dados por la medicina tradicional especialmente en México para el tratamiento de gran variedad de dolencias y padecimientos, entre ellos los relacionados con problemas respiratorios, de la piel, digestivos, debilidades, etc. Muchas de sus propiedades medicinales han sido ampliamente estudiadas por científicos de universidades obteniendo muy buenos resultados que confirman su designación como planta medicinal.

Sus semillas son muy cáusticas pero el aceite obtenido de ellas y de las hojas se ha empleado para tratar la sarna y los piojos, así como los hongos siendo un buen extracto orgánico para uso agrícola el que además es insecticida. La savia anaranjada es usada como anestésico local cuando hay dolor de muelas y junto con la corteza se obtiene un tinte anaranjado que es empleado para teñir textiles y otras artesanías. Una especie silvestre con alto potencial como ornamental y atrayente de fauna, lo que le permite tener un lugar importante en jardines y parques. En México se utilizaba para decorar las ceremonias religiosas.

Etimológicamente el género Bocconia le fue dado en honor al monje y botánico Paolo Boccone de origen italiano mientras que frutescens viene del vocablo latino frutex que significa que llega a ser arbustivo o leñoso. Además de guacamaya se le conoce como cacho de venado, pavo, tabaquillo y gordolobo.

 

El guachipelín.

Nombre científico: Diphysa americana

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Faboideae

Uno de los árboles emblemáticos de la cultura costarricense por la gran cantidad de beneficios que ha ofrecido a nuestra sociedad desde hace siglos. Fue uno de los primeros árboles utilizados en nuestro país para establecer cercas vivas gracias a su notable capacidad para reproducirse rápida y eficazmente por medio de postes vivos o postes de pega. Su madera es dura, pesada y extraordinariamente resistente a la pudrición ocasionada por la humedad y los hongos del suelo. Es el primer árbol que florece justo unos días antes de iniciar la estación seca, y es cuando su copa se cubre de un espeso manto de flores color amarillo encendido. Uno de los árboles favoritos para desarrollar individuos ornamentales en áreas verdes gracias a su alta tolerancia y excelente respuesta a las podas de formación. En lengua maya, el nombre guachipelín significa algo así como el-árbol-de-los-siete-cascabeles, debido a que cuando el árbol bota todas sus hojas cuando produce sus frutos, y al soplar el viento estos producen un particular sonido cuando se rozan entre sí. Gracias a su corteza áspera y gruesa, el guachipelín es uno de los mejores árboles tutores para "pegar" y cultivar toda clase de plantas epífitas como las guarias moradas y otras orquídeas, helechos, bromélias o piñuelas, cactos aéreos, etc.

 

El guácimo

Nombre científico: Guazuma ulmifolia

Familia botánica: Malvaceae subfamilia Byttnerioideae

Lindo árbol muy común a lo largo y ancho de todo el territorio comprendido desde el Valle Central Occidental hasta el Pacífico Norte, desde el nivel del mar hasta los 1200 metros más o menos. En los potreros abandonados tiene la capacidad de reproducirse masivamente y formar "guacimales" o bosques casi puros de su misma especie. Su forma es muy variada pues así como hay individuos de tronco recto y copa redonda, también los hay de troncos múltiples y retorcidos con la copa amplia y muy irregular. Es fácil de reconocer gracias a sus característicos frutos negros, leñosos y ásperos (recuadro) que podemos encontrar en las ramas y/o en el suelo cualquier día del año. En nuestros países mesoamericanos los árboles son aprovechados intensivamente como fuente de excelente leña. Además, el follaje y los frutos son una abundante fuente de forraje muy nutritivo para el ganado. Recientemente se ha descubierto que su madera semidura no posee rival para elaborar piezas torneadas de excelente acabado. Su corteza áspera y gruesa, y sus ramas bajas y horizontales, lo convierten en un excelente árbol percha o tutor, ideal para "pegar" y cultivar toda suerte de plantas epífitas o trepadoras como bromélias, orquídeas, cactos arbóreos, pimienta, vainilla, filodendros, etc. La reproducción es muy fácil por medio de semillas, las cuales germinan masiva y vigorosamente en el suelo como una plaga sin necesidad siquiera de abrir el fruto.

 

El guaitil, jagua, genipa o caruto

Nombre científico: Genipa americana

Familia botánica: Rubiaceae

Uno de los árboles más interesantes de América desde el punto de vista antropológico, cultural y etnobotánico. Como dato curioso, en las regiones húmedas los árboles de guaitil llegan a ser muy grandes y corpulentos, mientras que en las regiones en donde se presenta una estación seca de varios meses los árboles se desarrollan pequeños y a veces arbustivos. El árbol es especialmente llamativo e interesante por sus largas ramas simpodiales y verticiladas, por sus amplias y brillantes hojas opuestas y por sus grandes frutos parecidos a guayabas que nacen solamente en las puntas de todas las ramas. Los frutos son de color blanquecino en su interior y curiosamente contienen un jugo transparente que en contacto con el aire se convierte en un poderoso tinte azul oscuro, cualidad que ha sido aprovechada desde la antigüedad por los pueblos indígenas americanos para pintar y teñir el algodón, el cuero, la madera, la cerámica y hasta su propia piel en donde permanece indeleble más de una semana. Se necesitaría de mucho espacio para poder citar todas las aplicaciones, usos, ceremonias, remedios y supersticiones derivados de todas las partes del guaitil entre los pueblos de América. Los frutos maduros son comestibles para las personas y su pulpa agridulce se puede consumir al natural o en conservas y refrescos, aunque su sabor no es del agrado de todos. Por último, esta especie posee una enorme importancia ecológica pues los frutos atraen y alimentan a los peces de ríos, lagos y lagunas. La palabra guaitil es un vocablo azteca que significa precisamente árbol azul.

 

El guamacho o rosa del desierto

Nombre científico: Pereskia bleo

Familia botánica: Cactaceae

Junto con el mateares y el rosa del Brasil, el guamacho pertenece a un grupo de plantas muy primitivas, casi fósiles vivientes, que son el eslabón evolutivo entre los primeros árboles con flores con pétalos, y la enorme familia de los cactos. Hace millones de años, los primeros cactos que aparecieron sobre el planeta tenían la apariencia de árboles medianos, con tronco leñoso, ramas largas, hojas grandes y espinas muy largas y abundantes. El guamacho es un arbolito pequeño pero verdaderamente espectacular cuando produce sus flores, tan hermosas y llamativas como rosas rojas, gracias a lo cual se ha ganado el nombre de rosa del desierto ya que es capaz de producir abundantes flores en las puntas de cada rama aún en las condiciones más áridas y secas de las regiones tropicales. Los frutos son carnosos, en forma de cono perfecto invertido, y al madurar se vuelven de color amarillo y son comestibles, con un agradable sabor agridulce y textura mucilaginosa con la propiedad de aliviar muy rápida y efectivamente los trastornos digestivos. Gracias a su fácil reproducción, a sus abundantes espinas y a su veloz crecimiento, el guamacho es una excelente opción para establecer cercas vivas impenetrables en lugar del horrible y muy peligroso alambre de púas. Recientemente se descubrió que esta planta contiene un compuesto químico que actúa muy eficazmente en contra del desarrollo de ciertos tipos de cáncer que afectan a las mujeres principalmente.

 

El guanacaste

Nombre científico: Enterolobium cyclocarpum

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Mimosoideae

El Árbol Nacional de Costa Rica. Uno de los más bellos y nobles árboles de las regiones tropicales de América, notable e inconfundible por su majestuosa copa extendida de  diámetro hasta 4 veces la altura total del árbol. Fue bautizado por los antiguos indígenas mesoamericanos como cua-necaxtli, que traducido al español significa el árbol de las orejas a causa de que los frutos que produce este árbol son unas legumbres cuya forma efectivamente recuerda a una enorme oreja humana. A pesar de ser un símbolo patrio legalmente declarado, nunca hemos logrado comprender por qué en Costa Rica se permite la destrucción de estos magníficos árboles en proyectos urbanísticos y de explotación maderera. A pesar de ser un árbol de madera muy pesada y dura, los individuos crecen sorprendentemente rápido y comienzan a producir frutos y semillas a partir de los 8 años de edad. La especie posee una sorprendente capacidad para reproducirse masivamente a partir de unos pocos individuos adultos, y puede llegar a formar bosques casi puros en terrenos abandonados. Pertenece al selecto grupo de las especies forestales ATRAPA-CARBONO.

 

El guanacaste blanco

Nombre científico: Albizia niopoides

Familia botánica: Fabaceae subfamilia Mimosoideae

Común es viajar por las llanuras de Guanacaste y de vez en cuando ver un hermoso árbol que de primera entrada se ve como un guanacaste (Enterolobium cyclocarpum) pero su tronco es muy diferente, por lo que siempre la gente se va con la duda. Por este parecido es que se le llama guanacaste blanco aunque en otros países se le llama frijolillo, perico, guábilo, vainillo, anchico blanco, fatinha seca o gallinazo. Nativo básicamente de toda Latinoamérica aunque en la mayoría de los países de Suramérica se reporta como una variedad siendo ella Albizzia niopoides var. niopoides. Le gusta desarrollarse en bosques secos y húmedos de zonas bajas, en donde los suelos tengan buen drenaje, soporta bien el fuego y las sequías.

Es un árbol de unos 30 m de altura, de tronco recto, grueso y cilíndrico, cubierto por una corteza muy clara que se desprende en placas concéntricas que le dan al tronco un aspecto como de cráteres muy particulares, además suelta un fino polvo de ahí que en Brasil lo llamen “fatinha seca” o harina seca. Sus ramas son largas, gruesas y ascendentes, que le otorgan una copa redondeada y extendida pero no tan amplia ni tan baja como el guanacaste y en su base se observan unas pequeñas gambas que le ayudan con la estabilidad; las que pueden unirse a las poderosas raíces que muchas veces sobresalen entre el terreno. Las ramitas presentan unas rayitas blancas a todo lo largo y las más tiernas junto con los peciolos están cubiertos por una muy fina pubescencia poco visible. Las hojas son alternas y bipinnadas con pinnas opuestas entre si, formadas por cientos de pequeñísimos y muy finos foliolos de color verde intenso brillante. El árbol es semideciduo y deja caer parcialmente sus hojas en la época seca.

Las pequeñas flores amarillentas o blancuzcas se forman en racimos o cabezuelas axilares evidentes entre febrero y marzo, y en algunos lugares pueden verse incluso hasta junio. Ellas en forma individual son poco llamativas ya que por su poco tamaño casi únicamente lo que se ve es un ramito de estambres unidos en su base. Los tallitos de los racimos y los pedúnculos de las flores son pubescentes. Los frutos presentes entre marzo a agosto o setiembre son legumbres aplanadas y delgadas de alrededor de 10 cm de largo y poco más de 1 cm de ancho, las que al madurar se tornan de color café claro o color paja, confundiéndose fácilmente con la hojarasca seca cuando caen al suelo. Las semillas en número de 8 a 10 por fruto son redondeadas, aplastadas y presentan como un pequeño hundimiento en el centro; son de color café y para liberarse el fruto se abre por un lado. Cuando el fruto está tierno se pueden ver las semillas dentro del mismo.

La madera es de color anaranjado claro, con un grano muy entrecruzado por lo que es difícil darle buen acabado, pero aún así es fácil de trabajar, presenta además una textura mediana y un lustre regular con reflejos dorados. Su secado natural debe cuidarse porque tiende a rajarse, y por ser muy pesada se empleada en construcciones internas como vigas, horcones, durmientes de ferrocarril, entablonadas, postes para minas, artesones, así como en acabados internos y .tratada se puede usar en exteriores como horcones, postes de cercas y estacas. Posee muy buenas propiedades para pulpa para papel y como ornamental, así como árbol de sombra, forraje, abonos verdes, melífera, recuperadora de suelos. Como leña a pesar de tener buenas características no se utiliza mucho porque posee un olor muy fuerte que se le pega a las comidas.

Entre las curiosidades de esta especie sobresale que su tronco es muy resbaladizo lo que lo hace difícil para subir y sostenerse, especialmente si se trata de momos u otros animales, por lo que en algunos lugares le llaman “aché” que significa temido por los monos. El género Albizzia está dedicado al italiano Filippo de Albizzi que fue un gran aficionado de las plantas y la especie niopoides hace referencia a la similitud con el género Niopa. Más fotos en https://www.facebook.com/media/set/?set=a.534384296603156.1073741829.194845613890361&type=3

 

Prohibida la reproducción, copia o traslado, total o parcial, del contenido del presente sitio para cualquier propósito.

 

Nos hemos visto en la obligación de marcar todas las fotografías propiedad de MundoForestal.com debido a que muchas personas inescrupulosas se encargan de reproducirlas y lucrar con ellas sin ninguna autorización.

 

mundoforestal@elmundoforestal.com