5. El ciprecillo
Escallonia myrtilloides
Familia botánica: GROSSULARIACEAE o SAXIFRAGACEAE
 
 
 
En esta época navideña, nada más apropiado que hablar de un árbol que crece en las zonas más altas y montañosas de Costa Rica, en parajes húmedos y helados, con paisajes pletóricos de plantas y animales que evocan a los ya tradicionales portales navideños, con su humedad, musgos, helechos, líquenes, plantas epífitas, flores y follajes multicolores e inolvidables aromas a montaña y aire puro.
 
 
Nuestra Misión se fue varios días a recorrer una de las zonas más altas, más frías y más hermosas de América Central, a más de 3000 metros de altura en busca del Árbol del Corazón menos conocido de Costa Rica.
 
Desde el imponente y mágico Cerro de La Muerte, con mucho orgullo para Costa Rica y el mundo entero, el misterioso ciprecillo.
 
 
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¿DÓNDE HAY ÁRBOLES DE CIPRECILLO?
 
El ciprecillo es una especie forestal eminente y orgullosamente andina, de muy amplia distribución natural desde la porción sur de Costa Rica hasta Argentina y Chile desplazándose a todo lo largo de la Cordillera de Los Andes, desde los 1800 hasta los 4000 metros de elevación más o menos. En las diferentes regiones recibe gran cantidad de nombres vernáculos, siendo el de chachacomo el más popular.
 
En Costa Rica propiamente, como se muestra en el mapa de la izquierda, encontramos árboles de ciprecillo en las cordilleras Volcánica Central y de Talamanca, desde los 2500 hasta los 3200 metros de elevación más o menos, una zona que ecológicamente se puede decir que corresponde al extremo norte o "colita" de la gran Cordillera de Los Andes.
 
Aquí hacemos un alto para recordar que nuestro país es muy  privilegiado ya que al igual que el ciprecillo, hasta nuestras tierras llegan cientos de especies de plantas y de animales que son propias de la gran masa continental sudamericana, y que se mezclan con otras tantas procedentes de América del Norte.
 
A pesar de tratarse de un área sumamente reducida, los bosques en donde crece el ciprecillo en Costa Rica afortunadamente hoy día se encuentran 100% protegidos dentro de varios Parques Nacionales y Reservas Forestales.
 
En aquellas áreas con bosque natural ubicadas siempre en la franja de los 2500 a los 3200 metros, el ciprecillo se presenta por lo general muy aislado y alcanza grandes tamaños (fotografía izquierda), y sólo en aquellos sitios en donde el bosque ha sido eliminado, como en los potreros u orillas de las carreteras, forma poblaciones densas.
 
En las sabanas de las cumbres montañosas, también conocidas como páramos, el ciprecillo es una de las plantas leñosas más abundantes, aunque su altura no sobrepasa los 3 metros de altura.
 
Cualquier persona que desee conocer directamente a los árboles de ciprecillo, los podrá encontrar fácilmente a todo lo largo de la Carretera Interamericana Sur desde el Kilómetro 64 hasta la localidad conocida como División, pasando por la cumbre del Cerro de La Muerte, probablemente uno de los paseos más interesantes que se pueden realizar en Costa Rica.
 
 
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APRENDAMOS A RECONOCER AL CIPRECILLO.
 
Es casi imposible no reconocer rápidamente a los árboles de ciprecillo cuando nos encontramos en su ambiente natural anteriormente descrito.
 
Por su forma, tamaño y comportamiento, el ciprecillo es más bien un arbusto grande, pero muy corpulento y macizo, que no excede los 10 metros de altura. La copa es muy particular ya que es muy ramificada y está compuesta por una gran cantidad de "estratos" o "frondas", que son unas estructuras horizontales y aplanadas muy particulares a las que nos referiremos más adelante. Además, en la gran mayoría de los individuos la copa llega hasta el suelo y cubre completamente a todo el árbol en una impenetrable masa de ramas y hojas.
 
 
Casi todos los individuos poseen 2 ó 3 troncos debido al comportamiento más bien arbustivo de esta especie y aún así, en los árboles más grandes y viejos cada tronco es muy recto, macizo y puede llegar a tener hasta 30 cm y más de diámetro.
 
La corteza del ciprecillo es muy característica por ser muy gruesa y áspera y por desprenderse en largas tiras de consistencia como el papel (foto superior derecha). En los árboles más viejos la corteza puede tener hasta 3 centímetros de grosor, y su extrema irregularidad hace que en el tronco y en las ramas se fije y desarrolle una amplia variedad de plantas epífitas como bromélias, orquídeas y otras.
 
Las hojas son simples y alternas, y se encuentran solamente en los extremos de las ramitas terminales, y son de verdad muy pequeñas, con una longitud de 1 a 2 centímetros y tienen la forma de una raqueta.
 
Por el haz son muy lustrosas y de color verde oscuro, y por el envés son de color verde muy claro con la nervadura de color verde oscuro, muy particular esta última porque los nervios nunca tocan el borde de la lámina sino que se devuelven y se unen a otros nervios, como se observa en la fotografía de la izquierda. Las hojas viejas y muy prontas a caerse se vuelven de color amarillo.
 
 
¡SU ATENCIÓN POR FAVOR! En las zonas en donde crece el ciprecillo, también hay otras especies de árboles y de arbustos que se parecen mucho y que pueden confundir fácilmente a los menos expertos. En caso de duda, las ramitas terminales del ciprecillo siempre se elevan verticalmente una tras otra formando curvas pronunciadas con respecto a una rama secundaria. Este fenómeno se conoce como ramificación simpodial.
 
 
El ciprecillo presenta una característica anatómica que no conocemos en ninguna otra especie de árbol. Se trata de unas estructuras muy complejas que vamos a llamar "frondas", las cuales se forman por un complejo arreglo geométrico de las ramas más gruesas, las ramas intermedias, las ramitas terminales y las hojas.
 
El resultado final es una especie de hojas gigantes, dispuestas como paneles solares que sólo Dios sabe cuánta radiación ultravioleta absorben en los días despejados sobre estas altas montañas en donde la atmósfera es muy rala y el sol quema más que en ningún otro sitio.
 
 
Desde la primera vez que conocimos a este árbol allá por el año 1978, siempre nos llamó la atención el sorprendente parecido de su copa amplia de largas frondas levantadas hacia arriba, con la arquitectura de una pagoga oriental. Tal vez Uds. estarán de acuerdo con nosotros al observar las siguientes fotografías:
 
 
Las flores son muy pequeñas pero muy hermosas de verdad. Nacen solitarias una en la punta de cada ramita terminal y cuelgan graciosamente hacia abajo.
 
Están compuestas por 5 pétalos de color verde muy claro formando una corola en forma de cono con las puntas arrolladas hacia afuera. El cáliz es muy amplio y de color verde o a veces rosáceo con los sépalos fusionados en su parte inferior. Cada flor es perfecta o sea, que posee ambos sexos (pistilo y estambres) los cuales apenas sobresalen de la corola.
 
Las flores aparecen más o menos en julio y desaparecen antes de finalizar el año, y son polinizadas por una gran variedad de insectos voladores del grupo de las abejas, que a pesar del frío también son muy abundantes a estas alturas.
 
 
Una vez polinizada la flor, aparecen los frutos de noviembre hasta abril, los cuales son secos y se clasifican como cápsulas dehiscentes. El cáliz en forma de corona real y el pistilo de la antigua flor permanecen adheridos todo el tiempo al fruto.
 
Al madurar, el fruto se abre para dejar salir una enorme cantidad de semillas tan pequeñas que son impercetibles a simple vista, y que se distribuyen enormes distancias arrastradas por el viento.
 
Las semillas del ciprecillo son tan diminutas que es difícil apreciarlas aún con una lente de aumento, y cada fruto posee cientos de ellas en su interior.
 
En la foto de la izquierda vemos la sección transversal de un fruto aún inmaduro con el largo pistilo de la flor aún adherido, en donde se aprecia la ubicación de las semillas, muy semejantes a minúsculos huevecillos de hormiga.
 
 
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EL CORAZÓN DEL CIPRECILLO.
 
Aunque parezca extraño, nos atrevemos a decir que el ciprecillo es una de las maderas más finas y preciosas que existen en Costa Rica, y a pesar de ello, en nuestro país es prácticamente desconocida.
 
Posee un muy característico color café rosáceo con abundantes bandas anchas de tonalidad más oscura. No posee olor ni sabor característicos, ni resinas ni otro tipo de elementos adicionales. No hay ninguna diferencia en el color de la albura y el duramen.
 
El nombre de ciprecillo se debe probablemente a que esta madera guarda un muy notable parecido con la madera de ciprés (Cupressus lusitanica) tan popular en nuestro medio, sobre todo en el color y en la textura.
 
El ciprecillo no es una madera muy pesada ni muy dura, pero posee una extraordinaria fortaleza física a los golpes y tensiones, y se seca rápidamente sin presentar ningún problema de deformaciones o de rajaduras en los extremos de las piezas.
 
Además, posee la reputación de poseer una increíble resistencia natural a la humedad ambiental y a los agentes naturales que atacan y pudren a la madera, por lo que es muy utilizada para la elaboración de postes muertos para cercas y otros usos rurales. Aún más, los campesinos aseguran que la madera se vuelve mucho más dura y pesada entre más tiempo se deje expuesta a la humedad ambiental.
 
A pesar de que en Costa Rica es una madera prácticamente desconocida, no lo es en otras partes del mundo en donde se elaboran finas y excelentes artesanías y manufacturas, principalmente en Europa. Veamos una muestra muy pequeña:
 

 
Personalmente hemos tenido la oportunidad de trabajar trozos de esta madera con herramientas eléctricas y manuales, y los resultados han sido sorprendentes por cuanto posee una excelente trabajabilidad para elaborar principalmente pequeñas artesanías debido al reducido tamaño de sus troncos y ramas.
 
Lo más notable de esta madera, es que al pulirla con las más finas lijas, brinda un magnífico y sorprendente acabado y una textura lustrosa muy semejante al marfil, difícil de hallar en otras maderas de poca densidad y no muy alta dureza como el ciprecillo.
 
Muchos de ustedes se deberán de estar preguntando qué tan diferentes son las maderas de ciprés y de ciprecillo, las cuales ya mencionamos que poseen ciertas semejanzas, y esperamos que en la siguiente tabla comparativa podamos responder a esta inquietud:
 

ciprecillo

(Escallonia myrtilloides)

 

Mejor trabajabilidad.

Textura mucho más fina.

Mucho más lustrosa.

Mucho mejor acabado.

Sin olor ni sabor.

ciprés

(Cupressus lusitanica)

 

Color más claro y rosáceo.

Penetrante y muy agradable olor.

Más dura y más pesada.

Figura mucho más acentuada.

 
 
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PLANTEMOS MUCHOS, MUCHOS ÁRBOLES DE CIPRECILLO.
 
Aunque se trata de una especie de árbol muy abundante, que se encuentra en sitios protegidos y que no está en peligro de extinción, es indispensable conocer las diferentes formas de reproducción y cultivo de esta importante especie.
 
Así está la situación hoy. Dentro de 100 años o menos no sabemos qué sucesos políticos, socioeconómicos y/o ambientales podrán suceder que hagan cambiar radicalmente la situación presente y que se haga necesario llevar a cabo labores culturales para lograr el rescate de la población de esta especie.
 
 
MANOS A LA OBRA...
 
Siempre y cuando se lleve a cabo en la zona en donde crece naturalmente, la reproducción y cultivo del ciprecillo no presenta absolutamente ninguna dificultad.
 
POR SEMILLA. El nacimiento y desarrollo de los árboles de ciprecillo en el campo abierto es tan agresivo, que nuestros campesinos de las zonas altas aseguran que "nacen solos" como si fueran hongos. Esta aseveración se debe a que es muy poca la gente que ha reparado en el fruto del ciprecillo debido a que es muy pequeño y se confunde con el follaje, y por supuesto que nadie podrá ver jamás las semillas germinando en el suelo a causa de su microscópico tamaño.
 
Las semillas tan pequeñas tienen la gran ventaja de que el viento las transporta a cualquier sitio imaginable en donde germinan si el ambiente es favorable, como si fueran un virus. Lo cierto es que todos los años el ambiente se llena con millones de semillas de ciprecillo, y muchas logran germinar y desarrollarse rápidamente si las condiciones son óptimas.
 
Entonces, para hacer un buen vivero de ciprecillo, basta con recolectar los frutos maduros (de color café oscuro) directamente de las ramas del árbol. Estos se colocan directamente al sol y protegidos del viento sobre una manta para que se abran, y unos 2 ó 3 días después se esparcen al voleo sobre la cama de germinación o bancal, se cubren con una capa delgada de materia orgánica que debe mantenerse húmeda y listo.
 
Las semillas germinan en un alto porcentaje en unos 7 días, pero las plantulitas son tan pequeñas que comienzan a notarse a simple vista a las 4 ó 6 semanas. Aún pequeños, los arbolitos son muy vigorosos y resistentes a la manipulación de los viveros, como si fueran de plástico.
 
Los arbolitos se pueden repicar sin problema a bolsas plásticas cuando alcancen unos 3 a 5 centímetros de altura o más, o se pueden dejar en los bancales para que se desarrollen y luego transplantarlos a raíz desnuda a su sitio definitivo.
 
 
POR TRANSPLANTE. En el campo y bajo la copa de los árboles de ciprecillo adultos, siempre encontraremos una abundante población de arbolitos pequeños esperando a que los árboles más grandes "se vayan" para poder desarrollarse a plena luz del sol y ocupar ese espacio.
 
La gran mayoría de estos arbolitos morirá bajo la sombra de sus padres sin que llegue nunca la ansiada claridad, así es que es perfectamente posible transplantar algunos con todo y raíces a otro sitio cercano en donde haya más luz y espacio.
 
Son plantas de verdad muy resistentes y si las raíces no se maltratan y la estación es lluviosa, a los arbolitos transplantados desde el campo o desde los bancales no se les marchitará ni una sola hoja.
 
 
Por favor,
no lo haga.
Cualquier arbolito de ciprecillo que sea arrancado del suelo y llevado fuera de su ambiente natural, con la intención de plantarlo en macetas o jardines ubicados en zonas alejadas más bajas y calientes, se secará y morirá irremediablemente en pocos días como consecuencia de los cambios de temperatura y humedad.
 
No convirtamos el aprecio y fascinación que podamos sentir por una especie de árbol o arbusto en su propia sepultura.
 
 
POR POSTES VIVOS. De la poda cuidadosa de un árbol sano y vigoroso, se puede obtener una buena provisión de ramas para sacar postes vivos para construir cercas, setos, tapavientos, o simplemente producir árboles de manera mucho más rápida y segura. El ciprecillo es un árbol tan "pegador" por este método, que el tamaño de los postes vivos puede ser de 2 varas de largo y 2 pulgadas de grosor.
 
Una vez plantados, los postes comenzarán a producir nuevas ramas y follaje a una velocidad y con un vigor asombrosos.
 
 
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UN ÁRBOL PRODIGIOSO: EL CIPRECILLO.
 
Ahora que ya sabemos cómo reproducir y cultivar al ciprecillo, invitamos por este medio a todas aquellas personas visionarias y responsables, a invertir recursos para desarrollar proyectos para la producción y el cultivo de árboles de ciprecillo en las zonas altas de Costa Rica, con cualesquiera de los siguientes objetivos:
 
 
SETOS VIVOS. Si hay algo atractivo y agradable para los sentidos en este mundo, son los setos vivos de ciprecillo.
 
La especie se comporta de manera ideal para este fin ya que es altamente tolerante a las podas, produce nuevas ramas y hojas rápidamente, y el follaje es tan denso y compacto que se le puede dar cualquier forma que se desee. La fotografía superior izquierda muestra el seto vivo de ciprecillo que se encuentra al frente del Restaurante La Georgina cerca del Cerro de La Muerte, y la fotografía de la derecha los brotes rojizos de 20 centímetros de largo a los 15 días después de la última poda de este seto.
 
 
TAPAVIENTOS. En las zonas altas, en donde los efectos perjudiciales del frío se duplican cuando sopla viento, el ciprecillo con su denso follaje es un excelente candidato para establecer barreras tapavientos para la protección de los cultivos, del ganado y de las viviendas.
 
Observen la fotografía de la izquierda. Corresponde a la cima de uno de los puntos más altos en el Cerro de La Muerte, a más de 3000 metros de elevación, sujeto todos los días a vientos fuertes y fríos como cuchillos, y sin embargo los árboles de ciprecillo ubicados sobre esta cima ni siquiera tienen las ramas dobladas.
 
 
CERCAS VIVAS. Los postes vivos rebrotan rápidamente una vez plantados y es una excelente forma de construir cercas de manera rápida, económica y permanente, y a la vez aumentar la población de estos valiosos árboles ya que de cada poste vivo se desarrollará un nuevo árbol hecho y derecho.
 
 
VARIEDADES NUEVAS. ¿Se imaginan qué lindos se verían los arbolitos de ciprecillo adornando parques y jardines de zonas más bajas y calientes? O bien, variedades enanas para cultivarse en interiores. Pareciera un buen momento para llevar a cabo investigaciones y labores de selección genética, hibridación, injertación, etc., para obtener nuevas variedades de ésta y muchas otras bellísimas especies de árboles y de arbustos ornamentales que crecen en las zonas altas del país.
 
 
REFUGIO Y SOSTÉN DE FLORA Y DE FAUNA SILVESTRE. Al inicio mencionamos que los árboles de ciprecillo son notables por su copa densa que en la mayoría de los casos forma una densa masa de ramas y de hojas, que ecológicamente actúa como una especie de "filtro de aire" natural que atrapa las semillas voladoras de la gran cantidad de plantas epífitas de la zona, principalmente bromélias, orquídeas y muchas otras. 
 
Recordemos que el viento es una especie de sustrato que transporta millones de semillas y de frutos de todos los tamaños, que necesitan superficies horizontales y verticales que las atrapen para poder germinar y producir nuevas plantas.
 
Por otro lado, estas marañas naturales sirven de refugio a muchas especies de aves que se esconden convenientemente en su interior.
 
En síntesis, es muy probable que al reforestar un área desnuda con árboles de ciprecillo por medio de transplantes o postes vivos, en pocos años tendremos un bosque denso lleno de muchas especies de atractivas plantas epífitas y animales.
 
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Además de los anteriores beneficios, los derivados más conocidos y aprovechados del ciprecillo lamentablemente son los que más perjudican a las poblaciones naturales de esta especie y al ambiente en general.
 
Los postes muertos, el forraje, la madera, la leña y el carbón del ciprecillo poseen propiedades excepcionales y han sido explotadas por cientos de años en las regiones andinas de América del Sur. En algunos de estos sitios la población de ésta y otras especies forestales ha sido diezmada ya a niveles muy peligrosos a causa de la explotación forestal no planificada.
 
A pesar de que en Costa Rica prácticamente el 100% de las áreas en donde crece naturalmente el ciprecillo se encuentran en Parques Nacionales y Reservas Forestales bajo la protección del Estado, la sociedad civil también tiene el deber y la obligación de investigar, conocer y comprender los valores reales y potenciales de todos nuestros árboles y las más adecuadas técnicas de aprovechamiento para garantizar su protección como reservas energéticas, genéticas, medicinales y alimentarias a perpetuidad.
 
 
Se calcula que en los últimos 500 años, el 5% de todas las especies de árboles en el mundo desapareció para siempre por la deforestación y por la explotación irracional sin haber sido siquiera descritas ni identificadas botánicamente.
 
 
¿Estaría en alguna de esas especies de árboles la cura contra el cáncer y las enfermedades del corazón y del sistema nervioso?
 
Jamás lo sabremos, pero no permitamos que lo mismo le suceda a todas las demás cientos de especies de árboles que están esperando a que usted y nosotros las conozcamos más y mejor.
 
 
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Un árbol misterioso...
 
 
Hay quienes dicen que el ciprecillo es un árbol muy extraño...
 
 
Aseguran que si uno de estos árboles se corta, al día siguiente su tocón amanece lleno de hojas nuevas...
 
 
Muchos juran que las ramas y copa de este árbol se mecen solas aún cuando no sopla el viento, y en las noches tranquilas se puede escuchar claramente el sonido de su follaje agitándose...
 
 
Otros dicen que sus ramas se doblan y retuercen frente a los ojos de las personas....
 
 
Aseguran que éste no es un árbol, no saben qué otra cosa podrá ser, pero no es algo de este mundo...
 
 
 
¡Buenas noches!
 
 

 

 
 
 
 
Agradecemos muy especialmente a todo el personal del Restaurante y Cabinas La Georgina, quienes brindaron a los miembros de nuestra Misión la más cálida y fina atención durante la búsqueda y documentación del ciprecillo en el Cerro de La Muerte y sus alrededores.