9. El cristóbal
Platysmiscium pinnatum
Familia botánica: LEGUMINOSAE (Papilionideae)
 
 
 
El presente Capítulo lo dedicamos a uno de los árboles cuya madera actualmente se encuentra de "gran moda" y alta demanda entre los constructores, ebanistas y decoradores en Costa Rica, a pesar de que es una especie "vedada" y su aprovechamiento está "prohibido".
 
Además, aprovecharemos para tratar aquí un tema muy áspero y realizar una serie de denuncias que la sociedad civil tiene el derecho y el deber de conocer.
 
Desde San José, Costa Rica, con el mayor de los orgullos, el árbol cuyo noble corazón vibra y canta, el cristóbal.
 
 
 
 
 
¿DÓNDE HAY ÁRBOLES DE CRISTÓBAL?
Nativo desde México hasta la porción norte de América del Sur, pasando por todos los países de América Central. Ausente en Las Antillas.
 
En Costa Rica, este árbol fue muy abundante a lo largo y ancho de las regiones húmedas del Norte, Caribe y Pacífico Sur, pero hoy día, gracias a la fuerte depredación que ha sufrido durante muchas décadas, la población natural remanente se encuentra confinada sobre las laderas bajas orientales de la Cordillera de Guanacaste, y en las llanuras del Valle del Río Grande de Térraba, en la Zona Sur del país.
 
Curiosamente, una relativamente gran población de árboles adultos de cristóbal, se localiza dispersa dentro y alrededores de la comunidad de Pejibaye de Pérez Zeledón, un verdadero reducto genético en donde jamás nos imaginamos que podíamos llegar a decir que éste es "un árbol muy común" en ese sitio.
 
 
 
 
 
APRENDAMOS A RECONOCER AL CRISTÓBAL.
 
De primera intención, el árbol de cristóbal es un poco difícil de identificar y reconocer pues se puede confundir muy fácilmente con muchas otras especies muy similares, así es que pongamos mucha atención para no cometer errores.
 
Se trata de un árbol que puede llegar a tener un tamaño considerable de hasta 40 y más metros de altura, con troncos gruesos y robustos que pueden exceder los 100 centímetros de diámetro.
 
Aún en sitios abiertos y con abundante luz, en donde otros árboles desarrollarían una copa amplia y un tronco corto, el cristóbal es muy notable por su marcada tendencia a desarrollar un tronco alto, recto, esbelto, cilíndrico y libre de ramas en buena parte de su longitud, con una copa perfectamente redonda y pequeña con relación a la altura total del árbol.
 
Aún en los árboles pequeños, la base del tronco siempre presenta gambas pequeñas que no sobrepasan el metro de altura, pero muy bien definidas.
 
La corteza tal vez es uno de los caracteres que más ayudan a la identificación de la especie. Observemos con mucho cuidado la fotografía de la extrema izquierda.
 
La corteza es muy gruesa, de color gris claro y con una apariencia y textura que pareciera estar hecha de cemento.
 
Presenta largas y profundas fisuras o grietas verticales todas del mismo ancho, entre las cuales se forman lomos o verdugones igualmente largos y del mismo grosor, los cuales corren ininterrumpidamente a lo largo del tronco como si hubieran sido hechos con una rasqueta de albañil. Entre más altura en el tronco, los lomos se juntan entre sí formando unas figuras semejantes a letras "X" y "Y".
 
Las hojas son compuestas e imparipinadas, algunas opuestas y algunas alternas, de 15 a 20 cm de largo y de 10 a 15 cm de ancho, con 5 ó 7 folíolos grandes y ovoides.
 
De color verde muy oscuro, lustrosas, tiesas y de textura semejante a la de un papel grueso, y cuando se estrujan con la mano liberan un fuerte y penetrante olor a frijol.
 
Todos los folíolos del mismo tamaño y forma, excepto el central que es algo más grande y redondeado, y todos con un ápice pequeño y puntiagudo y el nervio central de color notablemente amarillento. Los folíolos individuales nos recuerdan mucho a las hojas de los cítricos.
 
Es un árbol de follaje violentamente caducifolio, pues al iniciarse la estación seca del año, todas las hojas se caen al mismo tiempo y en 2 ó 3 días el árbol queda totalmente desnudo.
 
Las flores aparecen durante los primeros meses del año cuando el árbol se encuentra completamente desnudo. Son una flores pequeñas y amarillas que nos recuerdan mucho a las del guachipelín, con 4 pétalos formando una especie de envoltura y un quinto pétalo superior más grande y sobresaliente, llamado velamen o vexilo, con manchas rojizas en el centro.
 
Las flores se agrupan en inflorescencias o ramos verticales de 10 a 15 centímetros de largo, y a veces son tan abundantes que cubren por completo la copa del árbol haciéndolo muy notable desde largas distancias.
 
Los frutos son muy curiosos. Se trata de unas legumbres largas y de forma ovalada de 5 a 8 centímetros de largo por 2 ó 3 cm de ancho, y tan delgadas y membranosas como una hoja, con una sola semilla en su interior
 
Las semillas son grandes, aplanadas y con la forma de habas, como de 15 mm de largo. Cuando están verdes o inmaduras, son tan pegajosas como una cinta adhesiva.
 
Los frutos emergen en las puntas de las ramas en racimos compactos de muchas unidades, intercalados con muchas hojas.
 
Los frutos son verdes al inicio y tardan 1 año completo en madurar adheridos a las ramas, luego se tornan negros y de textura quebradiza, y por ser tan delgados se desplazan lejos del árbol a grandes distancias si el viento es favorable.
 
Cuando caen al suelo, estos frutos se confunden muy fácilmente con hojas secas, lo cual explica por qué muchas personas que conocen al árbol aseguran nunca haber visto sus frutos.
 
 
 
 
 
EL CORAZÓN DEL CRISTÓBAL.
 
De las maderas del mundo, una de las más nobles y preciosas.
 
Dura, pesada y fuerte, posee una albura de color amarillento pajizo, mientras que el duramen o corazón es de un magnífico color caramelo intenso, adornado con amplias y distanciadas bandas de tonalidad más oscura, dando como resultado una sinigual apariencia.
 
A pesar de su peso y dureza, esta madera ofrece excelente propiedades para ser trabajada con todo tipo de herramientas manuales y eléctricas, y por ser tan densa y compacta permite ser torneada y pulida hasta obtener piezas que parecieran ser hechas de materiales acrílicos.
 
Otra de las prodigiosas características que posee la madera del cristóbal, es su inconfundible y exquisito aroma dulce y acaramelado que impregna el ambiente en donde hay piezas de esta madera que no hayan sido pintadas ni barnizadas.
 
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Además de su hermosa y atractiva apariencia, esta madera posee una sonoridad única.
 
Al golpear una pieza de cristóbal con un objeto duro, emite un sonido que más bien parece una nota musical, característica que fue aprovechada desde hace muchos, muchos años para confeccionar las teclas de las mejores y más famosas marimbas de Costa Rica...
 
...esas que de verdad lloran y ríen,
que oran, sollozan y murmuran,
y que entre acordes y compases
dejan escapar suspiros de mujer.
 
 
 
Desde hace muchos años, nuestros orgullosos campesinos también supieron sacar provecho de esta "madera sonora", y algunos de ellos construyeron las ruedas de sus carretas de trabajo en "puritico" cristóbal para convertirlas en un inusual pero efectivo instrumento musical de percusión, y sinceramente no hay nada más agradable al oído que el dulce sonido de una carreta tirada por una yunta de bueyes, pasando lentamente por un camino empedrado. ¡Todo un concierto!
 
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Para finalizar esta sección, queremos aprovechar la oportunidad para instar a los investigadores y escritores costarricenses, para que publiquen por Internet materiales y documentos acerca de nuestras amadas carretas de bueyes y de nuestras marimbas, pues sinceramente hay mucha información, pero sólo de otros países...

 
 
 
 
 
PLANTEMOS MUCHOS, MUCHOS ÁRBOLES DE CRISTÓBAL.
 
Aunque no nos gusta hablar de asuntos políticos, en esta oportunidad sentimos la obligación moral de hacerlo.
 
Como mencionamos al inicio, el cristóbal es la madera preciosa del momento, y los árboles actualmente caen como moscas para llevar su madera a las diferentes industrias, con una tasa de reposición igual a cero.
 
Lo anterior a pesar de la existencia de un Decreto legal que se publicó aquí en Costa Rica a mediados de los años 90's, prohibiendo el aprovechamiento del cristóbal y de unas 15 o más especies forestales.
 
A lo largo de varios años y de mucho andar por el país, hemos podido comprobar que nadie conoce este Decreto, y lo único que provocó fue la creación de un activo y dinámico mercado negro en nuestro país, en donde el valor de la madera de estas especies "prohibidas" se disparó hacia las nubes, y en donde surgieron toda clase de nuevas formas para disfrazar la madera y burlar los controles legales establecidos.
 
En un país como Costa Rica, la información y la educación son los mejores medios para evitar la destrucción de cualquier especie de árbol o planta, pues las personas primero deben conocer el valor e importancia de las especies que se desea perpetuar, segundo, deben conocer e idear las diferentes formas en las que estas especies podrían satisfacer sus necesidades personales, y tercero, conocer, idear y poner en práctica las diferentes formas para reproducir, cultivar y manejar estas especies a perpetuidad.
 
En el caso concreto del cristóbal, gracias al famoso Decreto al que hicimos referencia, lo único que se logró fue:
 
- Que el valor de esta madera se disparara hacia las nubes para beneplácito de los mercados clandestinos que nunca faltan.
 
- Que se cortaran un montón de árboles adultos que había por aquí y por allá, cerca de los centros de población, y que estaban al alcance de la sociedad para el conocimiento de la juventud, para la investigación y para el aprovechamiento de sus semillas.
 
- Que para encontrar árboles adultos de cristóbal, cada vez habrá que viajar más largo, y contar con mucha ayuda profesional, como le sucedió a nuestra Misión.
 
- Que por la prohibición, nunca más se construirán marimbas ni carretas de las que emiten los tonos y sonidos dulces que sólo el cristóbal es capaz de lograr, en perjuicio de una actividad tradicional de muy alto interés cultural y patrimonial.
 
- Y lo peor de todo, la creación de un argumento que ya manejan las personas y empresas potencialmente interesadas en reforestar y que a estas alturas ya resulta muy difícil de discutir:
 

- Para qué voy a sembrar árboles de cristóbal, si de todos modos las leyes me prohíben aprovechar la madera... ???

 
 
 
Todo lo anterior es nuestra opinión muy personal, y aunque en Costa Rica sobran las personas que reaccionan de manera iracunda con mucho verbo y mucha propiedad en defensa de las prohibiciones, las vedas y los castigos, lo cierto es que nunca antes se habían tumbado ni llevado a los aserraderos tantos árboles de cristóbal como después de la publicación del famoso Decreto...
 
 
 
 
MANOS A LA OBRA...
 
Como lo nuestro es desarrollar técnicas y no redactar leyes prohibitivas, vamos a compartir con ustedes algunas experiencias sencillas pero interesantes que hemos tenido la oportunidad de llevar a cabo para reproducir al cristóbal:
 
 
 
REPRODUCCIÓN POR SEMILLA. Siempre y cuando la semilla esté muy fresca y recién colectada, la germinación será rápida y abundante. En este sentido es muy importante saber que de acuerdo con el Ingeniero Forestal Luis Salazar Salazar, lo árboles de cristóbal producen semillas fértiles unos años y otros años no.
 
Almacenar semillas de cristóbal es un gasto inútil de tiempo ya que en pocas semanas pierden viabilidad, y además presentan el gran inconveniente de que son muy susceptibles a ser atacadas por hongos, y se pudren muy rápidamente al estar en contacto con la tierra y la humedad.
 
Entonces, se recomienda:
 
1. Con mucho cuidado, saque la semilla del fruto para mayor comodidad y control, y para ahorrar valioso espacio.
 
2. Desinfecte todas las semillas con algún producto fungicida comercial especialmente formulado para semillas y granos.
 
3. Prepare una cama de germinación utilizando piedra pómez quinta, previamente lavada, libre de arena y esterilizada con agua hirviendo o con una solución de cloro doméstico al 10%.
 
4. Siembre las semillas a distancias de 3 ó 4 centímetros unas de otras y mantenga una humedad apenas perceptible al tacto.
 
5. Si todo sale bien, las semillas comenzarán a germinar vigorosamente de 10 a 15 días después.
 
6. Una vez que aparecen las primeras hojas verdaderas, pase las plantulitas a las bolsas plásticas con tierra o a otro recipiente temporal.
 
 
¡IMPORTANTÍSIMO!
 
Transplante los arbolitos a bolsas o recipientes grandes, con una capacidad no menor a los dos kilogramos de tierra o sustrato, como los que se utilizan para los árboles frutales, ya que los jóvenes cristóbal deben desarrollar un abundante y vigoroso sistema de raíces antes de plantarse en su sitio definitivo.
 
 
 
PSEUDOESTACAS. Los arbolitos de más de 1 año de edad forman un tallo grueso, tienen mucho vigor y una notable capacidad de producir nuevos brotes cuando el tallo leñoso se corta, lo cual lo convierten en un candidato ideal para ser producido en almácigos y propagado en pseudoestacas.
 
 
 
PLANTACIÓN EN EL CAMPO. Los arbolitos de cristóbal con menos de 1 año de edad, son especialmente delicados y se mueren a las pocas semanas de plantados en el campo ya que sus raíces son escasas y muy débiles. Por tal motivo es importante mantener a los arbolitos al menos 1 año completo en una bolsa grande con tierra fértil y suelta para que desarrollen un vigoroso sistema radical con el que podrán adaptarse mejor al suelo donde se plantará.
 
 
 
DESARROLLO. En Costa Rica son muchos los casos registrados desde hace ya varios años, de experiencias negativas y frustrantes con la producción del cristóbal: poca sobrevivencia, lento crecimiento, mal desarrollo, etc.
 
Sin embargo, los árboles plantados utilizando las técnicas anteriormente descritas, muestran un desarrollo sorprendentemente muy rápido y muy satisfactorio.
 
Sin temor a equivocarnos, nos atrevemos a decir que el cristóbal es una de las especies forestales del país con mayor potencial para la producción comercial de madera preciosa a mediano plazo.
 
La fotografía de la izquierda se tomó en diciembre del año 2002, y corresponde a una plantación no comercial de árboles de cristóbal establecida a mediados de la década de los años 80. Dentro del círculo se observa a una persona como punto de referencia.
 
 
 
TRANSPLANTE. A pesar de que bajo los árboles adultos siempre se encuentra una abundante cantidad de arbolitos pequeños, su transplante a otros sitios parece no dar buenos resultados ya que las raíces son demasiado largas y al arrancarlos se maltratan demasiado y mueren a los pocos días. Habría que ver qué pasa si las plántulas se transplantan con una buena cantidad de tierra para no maltratar las delicadas raicillas.
 
 
 
REPRODUCCIÓN ASEXUAL. El cristóbal definitivamente no posee la capacidad de reproducirse por medio de postes o estacas vivas.
 
 
 
USOS NO MADERABLES. Por su hermosa y abundante floración de color amarillo intenso, el cristóbal se podría utilizar como un árbol ornamental para espacios de medianos a grandes, manejándolo adecuadamente a base de un régimen de podas y de fertilización con fines estrictamente ornamentales.
 
 
 
 
 

Queremos dejar patente en este espacio, nuestro más sincero agradecimiento por su valiosa colaboración al colega y buen amigo

Ingeniero Forestal Luis Salazar Salazar

a quien vemos muy orgullo junto a uno de los árboles de cristóbal plantados por él mismo a inicios de la década de los años 90 en el Arboretum del Colegio de Pejibaye de Pérez Zeledón.

¡Gracias!