Platysmiscium pinnatum Familia botánica: LEGUMINOSAE (Papilionideae) El presente Capítulo lo dedicamos a uno de los árboles cuya madera actualmente se encuentra de "gran moda" y alta demanda entre los constructores, ebanistas y decoradores en Costa Rica, a pesar de que es una especie "vedada" y su aprovechamiento está "prohibido". Además, aprovecharemos para tratar aquí un tema muy áspero y realizar una serie de denuncias que la sociedad civil tiene el derecho y el deber de conocer. Desde San José, Costa Rica, con el mayor de los orgullos, el árbol cuyo noble corazón vibra y canta, el cristóbal. |
¿DÓNDE
HAY ÁRBOLES DE CRISTÓBAL?
Nativo desde México hasta la porción norte de América del Sur, pasando por todos
los países de América Central. Ausente en Las Antillas.
En
Costa Rica, este árbol fue muy abundante a lo largo y ancho de las regiones
húmedas del Norte, Caribe y Pacífico Sur, pero hoy día, gracias a la fuerte
depredación que ha sufrido durante muchas décadas, la población natural
remanente se encuentra confinada sobre las laderas bajas orientales de la
Cordillera de Guanacaste, y en las llanuras del Valle del Río Grande de Térraba,
en la Zona Sur del país.
Curiosamente, una relativamente gran población de árboles adultos de cristóbal, se localiza dispersa dentro y alrededores de la
comunidad de Pejibaye
de Pérez Zeledón, un verdadero reducto genético en donde jamás nos imaginamos que podíamos llegar a decir que
éste es "un árbol muy común" en ese sitio.
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APRENDAMOS A RECONOCER AL CRISTÓBAL.
De primera intención, el árbol de cristóbal es un poco difícil de identificar
y reconocer pues se puede confundir muy fácilmente con muchas otras especies
muy similares, así es que pongamos mucha atención para no cometer errores.
![]() Se
trata de un árbol que puede llegar a tener un tamaño considerable de
hasta 40 y más metros de altura, con troncos gruesos y robustos que pueden
exceder los 100 centímetros de diámetro.
Aún en sitios abiertos
y con abundante luz, en donde otros árboles desarrollarían una copa
amplia y un tronco corto, el cristóbal es muy notable por su marcada tendencia
a desarrollar un tronco alto, recto, esbelto, cilíndrico y libre de ramas en
buena parte de su longitud, con una copa perfectamente redonda y pequeña con
relación a la altura total del árbol.
![]() Aún
en los árboles pequeños, la base del tronco siempre presenta gambas pequeñas
que no sobrepasan el metro de altura, pero muy bien definidas.
La corteza tal
vez es uno de los caracteres que más ayudan a la identificación de la especie.
Observemos con mucho cuidado la fotografía de la extrema izquierda.
La corteza es muy
gruesa, de color gris claro y con una apariencia y textura que pareciera estar
hecha de cemento.
Presenta largas y
profundas fisuras o grietas verticales todas del mismo ancho, entre las cuales
se forman lomos o verdugones igualmente largos y del mismo grosor, los cuales
corren ininterrumpidamente a lo largo del tronco como si hubieran sido hechos
con una rasqueta de albañil. Entre más altura en el tronco, los lomos se
juntan entre sí formando unas figuras semejantes a letras "X" y "Y".
Las hojas son compuestas
e imparipinadas, algunas opuestas y algunas alternas, de 15 a 20 cm
de largo y de 10 a 15 cm de ancho, con 5 ó 7 folíolos grandes y ovoides.
De
color verde muy oscuro, lustrosas, tiesas y de textura semejante a la de un papel grueso,
y cuando se estrujan con la mano liberan un fuerte y penetrante olor a frijol.
Todos
los folíolos del mismo tamaño y forma, excepto el central que es algo más grande y
redondeado, y todos con un ápice pequeño y puntiagudo y el nervio central de
color notablemente amarillento. Los folíolos individuales nos recuerdan mucho a
las hojas de los cítricos.
Es un árbol de follaje violentamente caducifolio, pues al iniciarse la estación seca del
año, todas las hojas se caen al mismo tiempo y en 2 ó 3 días el árbol queda
totalmente desnudo.
Las flores aparecen durante los primeros meses del año cuando el árbol se
encuentra completamente desnudo. Son una flores pequeñas y amarillas que nos
recuerdan mucho a las del guachipelín,
con 4 pétalos formando una especie de envoltura y un quinto pétalo superior más
grande y sobresaliente, llamado velamen o vexilo, con manchas rojizas en el
centro.
Las flores se agrupan en inflorescencias o ramos verticales de 10 a 15
centímetros de largo, y a veces son tan abundantes que cubren por completo la
copa del árbol haciéndolo muy notable desde largas distancias.
Los
frutos son muy curiosos. Se trata de unas legumbres largas y
de forma ovalada de 5 a 8 centímetros de largo por 2 ó 3 cm de ancho, y tan
delgadas y membranosas como una hoja, con una sola semilla en su interior
Las semillas son grandes, aplanadas y con la forma de habas, como de 15 mm de
largo. Cuando están verdes o inmaduras, son tan pegajosas como una cinta
adhesiva.
Los
frutos emergen en las puntas de las ramas en racimos compactos de muchas
unidades, intercalados con muchas hojas.
Los frutos son verdes al inicio y tardan 1 año completo en madurar adheridos
a las ramas, luego se tornan
negros y de textura quebradiza, y por ser tan delgados se desplazan lejos del
árbol a grandes distancias si el viento es favorable.
Cuando caen al suelo, estos frutos se confunden muy fácilmente con hojas secas,
lo cual explica por qué muchas personas que conocen al árbol aseguran nunca
haber visto sus frutos.
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EL CORAZÓN DEL CRISTÓBAL.
De las maderas del mundo, una de las más nobles y preciosas.
Dura,
pesada y fuerte, posee una albura de color amarillento pajizo, mientras que el
duramen o corazón es de un magnífico color caramelo intenso, adornado con
amplias y distanciadas bandas de tonalidad más oscura, dando como resultado una
sinigual apariencia.
A
pesar de su peso y dureza, esta madera ofrece excelente propiedades para ser
trabajada con todo tipo de herramientas manuales y eléctricas, y por ser tan
densa y compacta permite ser torneada y pulida hasta obtener piezas que
parecieran ser hechas de materiales acrílicos.
Otra de las prodigiosas características que posee la madera del cristóbal, es su
inconfundible y exquisito aroma dulce y acaramelado que impregna el
ambiente en donde hay piezas de esta madera que no hayan sido pintadas ni
barnizadas.
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Además de su hermosa y atractiva apariencia, esta madera posee una
sonoridad única.
Al golpear una pieza de cristóbal con un objeto duro, emite un
sonido que más bien parece una nota musical, característica que fue
aprovechada desde hace muchos, muchos años para confeccionar las teclas de las
mejores y más famosas marimbas de Costa Rica...
...esas que de verdad
lloran y ríen,que oran, sollozan y murmuran, y que entre acordes y compases dejan escapar suspiros de mujer. Desde
hace muchos años, nuestros orgullosos campesinos también supieron sacar provecho
de esta "madera sonora", y algunos de ellos construyeron las ruedas de sus
carretas de trabajo en "puritico" cristóbal para convertirlas en un inusual pero
efectivo instrumento musical de percusión, y sinceramente no hay nada más
agradable al oído que el dulce sonido de una carreta tirada por una yunta de
bueyes, pasando lentamente por un camino empedrado. ¡Todo un concierto!
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PLANTEMOS MUCHOS, MUCHOS ÁRBOLES
DE CRISTÓBAL.
Aunque no nos gusta hablar de asuntos políticos, en esta oportunidad sentimos la obligación moral de
hacerlo.
Como mencionamos al inicio, el cristóbal es la madera preciosa del momento, y
los árboles actualmente caen como moscas para llevar su madera a las
diferentes industrias, con una tasa de reposición igual a cero.
Lo anterior a pesar de la
existencia de un Decreto legal que se publicó aquí en Costa Rica a mediados de
los años 90's, prohibiendo el aprovechamiento del cristóbal y de unas 15 o más
especies forestales.
A lo largo de varios años y de
mucho andar por el país, hemos podido comprobar que nadie conoce este Decreto,
y lo único que provocó fue la creación de un activo y dinámico mercado negro
en nuestro país, en donde el valor de la madera de estas especies "prohibidas"
se disparó hacia las nubes, y en donde surgieron toda clase de nuevas formas
para disfrazar la madera y burlar los controles legales establecidos.
En un país como Costa Rica, la
información
y la educación
son los mejores medios para evitar la destrucción de cualquier especie de árbol
o planta, pues las personas
primero
deben conocer el valor e importancia de las especies que se desea perpetuar,
segundo,
deben conocer e idear las diferentes formas en las que estas especies podrían
satisfacer sus necesidades personales, y
tercero,
conocer, idear y poner en práctica las diferentes formas para reproducir,
cultivar y manejar estas especies a perpetuidad.
En el caso concreto del cristóbal,
gracias al famoso Decreto al que hicimos referencia, lo único que se logró
fue:
- Que el valor de esta madera se
disparara hacia las nubes para beneplácito de los mercados clandestinos que
nunca faltan.
- Que se cortaran un montón de
árboles adultos que había por aquí y por allá, cerca de los centros de
población, y que estaban al alcance de la sociedad para el conocimiento de la
juventud, para la investigación y para el aprovechamiento de sus semillas.
- Que para encontrar árboles
adultos de cristóbal, cada vez habrá que viajar más largo, y contar con mucha
ayuda profesional, como le sucedió a nuestra Misión.
- Que por la prohibición, nunca más se construirán
marimbas ni carretas de las que emiten los tonos y sonidos dulces que
sólo el cristóbal es capaz de lograr, en perjuicio de una actividad
tradicional de muy alto interés cultural y patrimonial.
- Y lo peor de todo, la creación
de un argumento
que ya manejan las personas y empresas potencialmente interesadas en reforestar y
que a estas alturas ya resulta muy difícil de discutir:
Sin
temor a equivocarnos, nos atrevemos a decir que el cristóbal es una de las
especies forestales del país con mayor potencial para la producción comercial
de madera preciosa a mediano plazo.
La fotografía de la izquierda se
tomó en diciembre del año 2002, y corresponde a una plantación no comercial de
árboles de cristóbal establecida a mediados de la década de los años 80.
Dentro del círculo se observa a una persona como punto de referencia.
TRANSPLANTE.
A pesar de que bajo los árboles adultos siempre se encuentra una abundante
cantidad de arbolitos pequeños, su transplante a otros sitios parece no dar
buenos resultados ya que las raíces son demasiado largas y al arrancarlos se
maltratan demasiado y mueren a los pocos días. Habría que ver qué pasa si las
plántulas se transplantan con una buena cantidad de tierra para no maltratar
las delicadas raicillas.
REPRODUCCIÓN ASEXUAL. El cristóbal definitivamente no posee la capacidad de
reproducirse por medio de postes o estacas vivas.
USOS NO MADERABLES. Por su hermosa y abundante floración de color
amarillo intenso, el cristóbal se podría utilizar como un árbol ornamental
para espacios de medianos a grandes, manejándolo adecuadamente a base de un
régimen de podas y de fertilización con fines estrictamente ornamentales.
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Ingeniero Forestal Luis Salazar Salazar a quien vemos muy orgullo junto a uno de los árboles de cristóbal plantados por él mismo a inicios de la década de los años 90 en el Arboretum del Colegio de Pejibaye de Pérez Zeledón. ¡Gracias! |