Semana del 01 al 07 de septiembre del 2002 2. El ron-rón Astronium graveolens Familia botánica: ANACARDIACEAE Hay situaciones que se pueden considerar verdaderos ejemplos de cómo la sociedad "civilizada" en ocasiones comete grandes injusticias con sus recursos naturales. La especie forestal que hoy vamos a conocer, es uno de esos casos en los que un día repentinamente el nombre de un árbol corre en boca de miles de personas debido al valor y demanda de su madera en el extranjero, y una vez que ésta ha sido prácticamente arrasada, el árbol cae en el más completo de los olvidos. Desde Costa Rica para todo el mundo, con mucho orgullo presentamos en esta segunda entrega de la Misión los Árboles del Corazón, al ron-rón. |
| . ¿DÓNDE HAY ÁRBOLES DE RON-RÓN? El ron-rón es una especie forestal de muy amplia distribución en el continente americano, desde el istmo de Tehuantepec en México, hasta la porción sur de la cuenca del Amazonas, pasando por todos los países de América Central. En Costa Rica propiamente, el ron-rón crece naturalmente sobre todo en las regiones en donde el clima posee una estación seca de varios meses, como la provincia de Guanacaste, el extremo suroeste del Valle Central y la porción central y norte de la provincia de Puntarenas, desde el nivel del mar hasta unos 800 metros de elevación y probablemente más, aunque también se le encuentra ocasionalmente en zonas mucho más húmedas del país. Lamentablemente, en la actualidad el ron-rón ya no es un árbol muy abundante debido a la severa explotación comercial a la que fue sometido durante los últimos 40 años, y al hecho de que su regeneración natural no es tan efectiva ni tan abundante como otras especies de árboles. Pero por fortuna, hay grandes poblaciones de individuos de esta especie, protegidas y a salvo dentro de los límites de una gran cantidad de parques nacionales y otras áreas silvestres Estatales y privadas. |
APRENDAMOS
A RECONOCER AL RON-RÓN.
Si los árboles de ron-rón tuvieran un rótulo indicando su nombre con
grandes letras rojas, no sería tan fácilmente reconocible tanto desde larga
como corta distancia. Veamos...
El árbol como tal puede llegar a ser de tamaño mediano, y no son raros
los individuos de 20 metros de altura con troncos rollizos de más de 1 metros
de diámetro. Su tronco por lo general es cilíndrico, estilizado y de
copa esférica, densa y de follaje muy brillante.
Desde que los árboles están muy jóvenes, en la base del tronco se observa la
presencia de unas pequeñas gambas o contrafuertes, que son estructuras de
apoyo con forma de aletas, que le sirven al árbol para aumentar su
estabilidad.
Como
dato curioso, los árboles más grandes y más viejos
casi siempre presentan
profundas heridas, grietas y "cavernas" en la base del tronco y ramas más
gruesas, ocasionadas por severos ataques de termitas.
La corteza es lo más
llamativo de este bello árbol. Es de color gris oscuro con grandes y
llamativas manchas blancas o gris claro de forma rectangular, las cuales son
producto del desprendimiento o exfoliación gradual de segmentos de la corteza
(foto izquierda).
Las
hojas del ron-rón
son muy llamativas y fáciles de reconocer. Son compuestas imparipinadas y alternas.
Con 8 a 15 folíolos en forma de punta de lanza con los bordes irregulares como
una sierra.
Al estrujar las hojas con la mano, liberan un aroma muy fresco y
agradable aroma que nos recuerda mucho al fruto del mango (Mangifera
indica) en estado verde o "cele". Este "olor
a mango" se debe a un aceite esencial contenido en los tejidos de de casi todas las
especies de plantas de la misma familia Anacardiácea a la que también
pertenecen otros árboles como el jocote (Spondias
purpurea),
el yuplón (Spondias dulcis), el
jobo (Spondias mombin),
el cirrí (Mauria heterophylla) y
muchos más.
El ron-rón es eminentemente caducifolio o sea, que todo su follaje se desprende y
se cae
durante los meses de la estación seca. Sin embargo, el árbol permanece desnudo
no más de 8 semanas y las hojas nuevas aparecen mucho antes de que caigan las
primeras lluvias del nuevo invierno.
Las flores
se producen en pequeños y densos racimos llamados panículas. Cada flor
individual es pequeña, de unos 2 cm de diámetro, con 5 pétalos amarillentos
iguales que forman una especie de hélice perfecta.
Cuando la flor es
polinizada aparece el fruto, de no más de 1 centímetro de longitud, de
color negro o café oscuro y con la forma de un banano o plátano diminuto. Los
pétalos de la flor se secan y quedan permanentemente adheridos al fruto para
servirle a éste como una especie de hélice o paracaídas para desplazarse
largas distancias con la ayuda del viento.
Cuando los árboles
están en plena cosecha, el suelo bajo sus copas se cubre de una espesa
alfombra blanca formada por miles y miles de flores secas.
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EL CORAZÓN DEL RON-RÓN.
Probablemente no existe en todo el mundo madera con una figura
o librea tan hermosa como el
corazón o duramen del ron-rón, perteneciente al muy exclusivo y raro grupo de
las maderas preciosas conocidas como "atigradas" o "zebrinas", nombres que hacen
referencia a las abundantes rayas negras características del rón-rón y de unas
pocas especies de maderas preciosas extranjeras muy conocidas como el wenge
africano (Milletia laurentii) o la
zebrawood (Microberlinia brazzavillensis).
¡De verdad que el ron-rón es una bellísima madera!
En
el medio artesanal y maderero costarricense se menciona que existen 3 grandes tipos de corazón
de ron-rón
muy bien diferenciados.
El
ron-rón común o típico (fotografía izquierda y fondo de esta
página), de color
café miel con abundantes bandas o vetas paralelas de color café oscuro y en
ocasiones completamente negras.
En el ron-rón, estas bandas negras son mucho más densas, notables y
abundantes en la base del tronco y de las ramas, y en la madera de las
raíces gruesas que se encuentra bajo el suelo.
El
ron-rón negro (foto izquierda), muy notable por sus amplias bandas o
vetas de color negro ébano, predominante en más del 75% del área de la
pieza de la madera.
Sin embargo, no se trata de otra especie de madera ni mucho menos, sino
más bien de un efecto especial que se obtiene al cortar el tronco del
árbol de tal manera que las bandas negras quedan descubiertas a todo su
ancho como si se voltearan las páginas de un libro. Entre más grueso el
tronco del árbol, las bandas negras se vuelven más anchas y entonces es
más fácil obtener piezas de color negro predominante. Las bandas negras
son más abundantes en la base del tr
Por último,
está el
ron-rón blanco, así llamado porque casi no posee vetas oscuras o están
ausentes del todo, y cuando
aparecen son de color café muy claro.
Esta variedad o tipo de corazón de ron-rón pareciera que
es propio solamente de aquéllos árboles que se desarrollan sobre los suelos más fértiles y profundos
con climas menos secos,
lo que nos llevaría a especular que probablemente las bandas negras del ron-rón
se forman en respuesta a la ausencia o abundancia de algún elemento químico del
suelo. Tienen la palabra los científicos de la madera.
En
los mercados internacionales la madera del ron-rón tiene una enorme demanda y
reputación como una de las mejores maderas tropicales, y se le conoce con el
pintoresco nombre de gonzalo alvez.
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USOS DE LA MADERA DE RON-RÓN.
No obstante ser una madera pesada y relativamente dura, el ron-rón es una de las
favoritas de los artesanos, escultores y ebanistas, gracias a su magnífica e
incomparable trabajabilidad ya sea con herramientas manuales o eléctricas con
las cuales se obtienen formas y acabados muy difíciles de obtener con otras
maderas preciosas.
La
madera seca posee una consistencia "grasosa" al tacto, gracias a la cual se
puede tornear, pulir y moldurar fácil y uniformemente sin imperfecciones, como
si fuera mármol o porcelana.
De
hecho, los torneadores profesionales y artísticos en el ámbito mundial,
mencionan al ron-rón como la segunda de sus maderas favoritas para trabajar y
obtener las piezas torneadas de máxima calidad. Como dato muy curioso, la madera
del aguacate común (Persea americana)
posee la reputación de ser la mejor en todo el mundo para tornear.
Las fotografías de abajo muestran una pequeña colección de los artículos que se
elaboran internacionalmente con la bella y atractiva madera de ron-rón:
Esta demanda de ron-rón desató una verdadera "fiebre de madera" en la provincia
de Guanacaste que movilizó a cientos de personas, maquinaria y recursos en busca
de los mejores árboles, los cuales en muchos casos los propietarios de las
fincas los regalaban a cambio del "gran favor" de limpiar el terreno para
dedicarlo a la cría de ganado.
Era
una época en la que las leyes de Costa Rica fomentaban la eliminación de los
bosques o "montaña" en las fincas para dedicarlas a la cría extensiva de ganado
para la producción de carne para la exportación, y una finca con bosques era
considerada como "sin uso", "descuidada", "sucia" o "perdida" y además, casi
ninguno de nuestros Parques Nacionales y Reservas Forestales aún no
existía.
Gracias a este concepto de "desarrollo" que se practicó en nuestro país hace
apenas 40 años, una gigantesca población de los mejores y más grandes árboles de
ron-rón se convirtió en pisos y paredes de casa de lujo en el extranjero, a
cambio de absolutamente nada.
Pero esperen, falta lo mejor de todo...
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ATENCIÓN
Si ya tomó la decisión definitiva de talar uno o varios árboles de ron-rón para aprovechar su madera, entonces
¡POR FAVOR!
No cometa el grave error de dejar las trozas botadas en el suelo durante muchos días, porque se pueden llenar de huecos y echar a perder como se muestra en la siguiente fotografía:
Este problema lo ocasiona el Brasilianus mexicanus, un insecto Coleóptero de la Familia de los Cerambícidos, insectos muy conocidos y temidos en el ámbito forestal mundial por la gran cantidad de daños y perjuicios que ocasiona a muchas especies de árboles en todos los países en donde hay bosques. Nuestro
insecto es muy semejante al individuo de la fotografía de la izquierda que pertenece a
otra especie, de color café oscuro, y con las antenas mucho más largas que el
cuerpo. Las hembras llegan volando hasta las trozas desde largas distancias,
atraídas por el dulce aroma de la corteza del ron-rón en descomposición. Una
vez allí, la hembra rompe la corteza con sus fuertes mandíbulas y pone sus
huevos en el interior.
De los huevos nacen unas larvas diminutas que crecen
alimentándose de los tejidos de la corteza, haciendo delgados túneles hacia
arriba y hacia abajo. Conforme las larvas crecen y se vuelven más vigorosas,
penetran cada vez más en el tronco barrenando túneles de forma ovalada cada
vez más anchos. Después
de varios días, las larvas alcanzan su tamaño máximo, y son muy
características por su cuerpo suave y rechoncho, de color blanco amarillento,
la ausencia total de patas, su diminuta cabeza negra con relación al exagerado
ensanchamiento de la parte delantera del cuerpo (foto izquierda).
En
este momento las larvas grandes ya se encuentran varios centímetros dentro del
tronco, y en un determinado momento construyen una especie de cámara o cueva en donde forma
un capullo con saliva y aserrín (foto izquierda),
dentro del cual la larva sufrirá la metamorfosis y se convertirá en el insecto
ya totalmente adulto.
Los
insectos ya adultos rompen el capullo y todos salen al exterior casi al mismo
tiempo, taladrando con sus mandíbulas un túnel diagonal que termina en un
agujero ovalado de 1 x 2
centímetros de diámetro.
La troza queda de esta manera totalmente
inservible para obtener madera aprovechable, y por experiencia nos atrevemos a
decir
que en Costa Rica más del 90% de
las trozas de ron-rón se malogra y desperdicia ya que se dejan muchos días
botadas en el suelo a la intemperie, cuando lo correcto es llevarlas de
inmediato a los aserraderos antes de que sean infestadas por esta formidable plaga.
La
fotografía de la izquierda muestra una pieza de madera totalmente inservible sacada de una troza de ron-rón que no se llevó a tiempo al aserradero.
En la parte superior se observa cómo la madera más próxima a la corteza está llena de
agujeros y túneles chicos hechos por las larvas más pequeñas. Los túneles y
agujeros aumentan de tamaño conforme las larvas crecen y penetran cada vez más
en la madera. Abajo a la derecha se observa una de las cámaras o cuevas en
donde una de las larvas hizo el capullo y se convirtió en insecto adulto para
luego salir a la superficie haciendo otro túnel de escape.
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NUESTROS ARTESANOS
OPINAN...
Presentamos un resumen de una entrevista concedida gentilmente por el Sr. Isidro Vargas Vargas, artesano y artista
costarricense especialista en trabajar todo tipo de maderas preciosas. Piedades de Santa Ana, Costa Rica. Tel.:
(506)282-5822.
(...)
Más que un artesano yo me considero un investigador de los materiales de la
Naturaleza que se puedan utilizar para elaborar nuevos tipos de artesanías. Por
ejemplo, ahora estoy investigando las propiedades de las maderas de varios tipos
de palmeras y estoy muy entusiasmado por los resultados que ya he obtenido.
(...) Yo al menos solamente compro y utilizo árboles de maderas preciosas que ya
cumplieron su ciclo de vida y que cayeron al suelo o se murieron de pie, y que
ya dieron sus frutos y su progenie, porque es una barbaridad la cantidad de
bosques que se siguen destruyendo todos los días aquí en Costa Rica, y yo no veo
a nadie tomando medidas que de verdad sean eficaces.
(...) Si bien es cierto no
hay como el guayacán real, el cocobolo y el ron-rón para hacer artesanías, estas
maderas ya casi se han acabado, y hay una enorme cantidad de maderas muy finas y
muy atractivas que se pueden utilizar para hacer artesanías de excelente
calidad, como por ejemplo el guachipelín y el madero negro, que son árboles muy
abundantes que se han plantado mucho en las cercas de las fincas en todo el
país, y no habría que destruir los bosques naturales.
(...) En Costa Rica hay
sitios con suelos y clima en donde perfectamente se podrían plantar árboles de
maderas preciosas para obtener madera especial para la artesanía en menos de 40
años. ¡Qué raro que nadie se haya puesto a buscar seriamente estos sitios para
ponerlos a producir!
(...) Todas mis artesanías siempre tienen dos propósitos: tienen que ser
ornamentales y al mismo tiempo útiles para las personas. Así aumenta su valor y
se aprecian mejor las maderas finas de las que están hechas.
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PLANTEMOS
MUCHOS, MUCHOS ÁRBOLES DE RON-RÓN.
Dejando totalmente de lado el
valor de su madera, debemos reconocer que el ron-rón es un árbol
extraordinariamente hermoso y decorativo por su forma estilizada, su copa
redondeada de follaje brillante, y su corteza gris con manchas blancas.
Francamente es un árbol muy
agradable y refrescante para la vista, e ideal para ser plantado en cualquier
jardín grande, parque o proyecto turístico.
Su crecimiento es mucho más
rápido y vigoroso con relación a otros árboles de maderas preciosas, y tal vez lo más atractivo sea su desarrollo absolutamente recto y
vertical en sus primeros años de vida, como si fuera una palmera.
MANOS A LA OBRA...
Les prometemos que cuando alguna
de las especies de Árboles del Corazón de las que hablemos tenga serias
dificultades para poder reproducirse por semilla o en forma asexual, haremos todo
lo humanamente posible para investigar las técnicas y los métodos más apropiados
para su reproducción.
Pero éste no es el caso del
rón-rón, pues es tan fácil producir y cultivar estos árboles que hasta parece
mentira. Veamos...
POR SEMILLAS. Tomar un
puñado de semillas frescas de ron-rón, esparcir en tierra suelta y húmeda en
una cama de germinación o bancal, cubrir con una capa delgada de tierra, regar
con agua, esperar 10 días. ¡LISTO! Tenemos arbolitos de ron-rón.
Por más pequeñas que sean las
plántulas recién germinadas, son especialmente resistentes a la manipulación y desde que producen
sus primeras hojas ya se pueden transplantar a la bolsa plástica sin problemas.
Los arbolitos producidos en
bancales o almácigos, se pueden extraer y plantar en su sitio definitivo cuando
el tallo alcanza 1 ó 2 centímetros de grueso (1 ó 2 años de edad). Los
arbolitos de ron-rón son altamente
resistentes a la manipulación y se pueden plantar en su sitio definitivo ya sea a
raíz desnuda o en pseudoestaca o manquito, tal y como se
explicó en la anterior monografía del cocobolo.
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¡GRACIAS A DIOS AÚN HAY TIEMPO!
De nuevo invitamos a todas aquellas
personas visionarias con gran Fe y esperanza en el futuro y mucho amor por su
país y por
las generaciones venideras, para que planten árboles de ron-rón y de cualquier
otra especie en cualquier campito que tengan disponible.
Afortunadamente en Costa Rica hay muchos lugares en
donde se pueden adquirir semillas y arbolitos en bolsa de esta especie de
árbol.
Y
aunque no tengan espacio en sus casas de habitación, ¡NO HAY PROBLEMA! Pueden adquirir y criar arbolitos de ron-rón en maceta (*),
cuya forma es muy ornamental y se parecen mucho a helechos o palmeras
pequeñas.
Esta práctica es una excelente oportunidad
para convivir y aprender mucho acerca de ésta y de muchas especies de árboles,
y conocer sus más íntimos secretos, y una vez que ya han alcanzado cierto tamaño,
los arbolitos se sacan de la maceta y se plantan en algún sitio abierto para que se
desarrollen libre y normalmente.
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(*)
No tiene nada que ver con el milenario arte japonés del Bonsai.
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