guayacán real  

Guaiacum sanctum

Sin lugar a dudas el rey de los árboles de los bosques secos de Costa Rica.

Hace algunas décadas, la población natural de esta especie en suelo costarricense, fue brutalmente diezmada por empresas extranjeras que buscaban su madera preciosa de color verde y dura como el mármol. Un verdadero holocausto del que se salvaron sólo algunos cuantos árboles ubicados en sitios verdaderamente inaccesibles de la Penísula de Nicoya, lo cual convirtió a este árbol en un verdadero símbolo de la lucha por la sobrevivencia de la especie.

Motivos de sobra para justificar cualquier intento, por pequeño que sea, para rescatar a esta especie de las garras de la extinción.

 

 

LOGROS

Gracias al gentil
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Luego de una década de observaciones y experimentos, ya por fin logramos documentar todo el proceso necesario para reproducir exitosamente árboles de esta especie, ya sea por medio de semillas o por medio de diversas técnicas de reproducción vegetativa (foto superior).