Los detalles del destino
Los detalles del destino
En nuestro diario vivir, nos topamos con diversas situaciones que nos llenan de alegría y emoción, de ansias e ilusiones, de solidaridad y empatía, pero al día siguiente podemos perder ese positivismo y sentirnos tristes, decepcionados y agobiados.
Y ante estas sensaciones nos preguntamos ¿qué pasó?… No entendemos cuál fue ese giro del destino ni el por qué se dio.
Solo nos queda un desconsuelo en el espíritu que, con cada giro del impredecible destino, se vuelve más y más vulnerable, a tal punto que en la mente solo resuena una voz que cuestiona ¿para qué estamos aquí? y ¿qué estoy haciendo mal?
Pero, basta con detener un minuto el agobiado carretón de nuestro día y observar todo aquello que nos rodea, en especial todos esos detalles que le dan forma a cada planta, a cada ramo de flores o de frutos, a cada insecto, a cada piedra o inclusive a cada muro y pared, a cada verja y a cada calle.
Y nos daremos cuenta que en todos ellos encontraremos belleza y fealdad, suavidad y dureza, colores brillantes y colores opacos, formas y tamaños diversos, algunos hasta perturbadores, y, también encontraremos el inicio de la vida, así como su propia muerte.
Y comprenderemos que cada uno de esos detalles son necesarios y son los que definen a cada elemento y su recorrido en el camino del destino de esta misteriosa vida.
Un hermoso ramo de flores de quinua, debe dejarlas marchitar y morir, para que los frutos se desarrollen y dentro de ellos se formen las semillas; para que ellas puedan estar listas para generar una nueva vida, ellos deben perder sus brillantes colores y tornarse oscuros y secos. Pero en ese proceso, podemos ver el paso del tiempo, marcado en los diversos colores y texturas, que en conjunto le dan sentido al destino de la especie misma.
Nuestra vida está formada por un complejo mundo de sensaciones positivas y negativa, que aunque no queramos deben estar allí para que seamos más humanos y valoremos aún más lo bueno que el destino nos da. Solo debemos respiar hondo y darle una oportunidad al espíritu de calmarse y empezar a comprender la vida, a través de la naturaleza misma.
