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Descripción de la especie
Remolachita
Nombre científico: Drymonia turrialvae
Familia: Gesneriaceae
La remolachita es una especie nativa, que está presente desde Nicaragua hasta Perú y en Costa Rica se le puede encontrar en ambas vertientes, desde los 200 m de altitud hasta los 1700 a 1800 m, en sitios con alta humedad y mucha vegetación, la cual le permite además mantenerse en condiciones de semisombra, como orillas de ríos, nacientes y paredones. Y aunque puede crecer en el suelo como planta terrestre prefiere mantenerse como epífita, desarrollándose en el tronco de los árboles, y no es raro encontrarla creciendo entre piedras (epilítica) o entre troncos caídos.
Es una planta de porte pequeño que puede crecer entre 10 y poco más de 50 cm de alto, sus tallos principales son gruesos y cuadrados, los cuales son más evidentes cuando la planta es alta. Los tallitos jóvenes tienden a ser carnosos y de color morado.
Las hojas de la remolachita son simples opuestas, gruesas, de unos 20 cm de largo, de color verde brillante por encima y moradas por detrás, de forma redondeada con el borde ligeramente crenado y las nervaduras muy prominentes y con tendencia a curvearse hacia el ápice. La superficie presenta una fina pubescencia y a veces unas manchitas blancas entre las venas. El peciolo es largo, carnoso y de color morado.
Las flores, presentes gran parte del año, son muy llamativas por su forma acampanada y su fuerte color blanco, que resalta fuertemente entre los abundantes sépalos morados y las hojas verdes, por lo que posee un alto potencial como ornamental. Cada flor está formada por 5 pétalos, uno central más grande y los otros 4 se encuentran más fusionados entre sí su extremo se encorva ligeramente hacia atrás; todos ellos presentan el borde con pequeños apéndices como una especie de fleco, lo que hace que se asemejen a pequeñas orquídeas. Por lo general las flores son blancas con el centro amarillo, pero se pueden encontrar flores con más amarillo en gran parte de los pétalos.
El cáliz es de un intenso color morado y cada sépalo posee una forma triangular con el borde con pequeñas protuberancias como dientes redondeados.
Estas flores nacen en las axilas de las hojas en pequeños racimos de unos pocos individuos cada uno y son muy llamativos, cuando la planta es muy pequeña, no solo por el intenso color morado del cáliz, sino, porque las hojas están muy cerca, lo que hace que las flores se junten mucho, como si fueran un solo ramo, muy evidente desde cierta distancia, lo que ayuda a que los polinizadores, como los colibríes y las abejas, las ubiquen fácilmente, así como algunas mariposas y aunque no son sus polinizadores es frecuente encontrar pequeñas hormigas entre ellas.
Al caer las flores de la remolachita, los sépalos se mantienen en la planta y dan la impresión de que son flores, y en su centro se forman los frutos, los cuales son bayas globosas de 1 cm de diámetro, carnosas, de cáscara lisa y de color morado claro brillante. Y cada fruto posee muchas semillas muy pequeñas de color café y con estrías por el costado.
Se puede reproducir por medio de semillas o por secciones de tallo, especialmente buscando aquellos que ya han desarrollado algunas raíces en los nudos de las hojas, las cuales les ayudan a amarrarse más a los troncos donde están creciendo.
Al ser una especie muy silvestre son muy pocos los usos que se le han dado, especialmente por la falta de conocimiento y curiosidad, por lo que se le debe potenciar su uso ornamental y su alta capacidad para atraer colibríes y abejas. En Panamá se le emplea en la medicina tradicional para atender algunas dolencias.
Etimológicamente el género Drymonia proviene del griego “drymos” bosque o robledal, en alusión a que se desarrolla en los árboles y turrialvae en referencia al Parque Nacional Volcán Turrialba donde se identificó por primera vez.




