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Descripción de la especie
El jabillo o javillo
Nombre científico: Hura crepitans
Familia botánica: Euphorbiaceae
A orillas o muy cerca de cualquier río o quebrada en cualquier parte del país desde el nivel del mar hasta los 1000 m de elevación, hay grandes probabilidades de encontrar un árbol de jabillo, inconfundible por su tronco grueso y columnar, con una corteza de color gris claro repleta de aguijones negros y cortos curvados hacia arriba como espolones.
En América se encuentra desde Nicaragua hasta Perú y Bolivia, así como en el Caribe, y en el otro lado del mundo crece naturalmente en Tanzania y Madagascar.
Se le puede ver creciendo a pleno sol, en suelos inundados, en las orillas de los caminos y en las cercas,
El jabillo es un árbol de tamaño mediano, aunque puede llegar a alcanzar los 40 m de altura, posee un grueso tronco totalmente cubierto por aguijones lo mismo que todas sus ramas, lo que es producto de una estrategia de protección, para evitar que los animales defoliadores puedan subir y comerse sus hojas, flores y frutos.
Todo el árbol presenta una savia lechosa muy tóxica, que puede causar irritaciones en la piel o los ojos, por lo que debe tenerse mucho cuidado a la hora de manipularlo. Inclusive, si la madera se usa como leña, el humo puede causar molestias. Esta savia se ha utilizado desde la época precolombina para pescar en los ríos, vaciándola corteza machacada en las aguas produciendo que los peces salgan intoxicados.
Las hojas son simples y ligeramente acorazonadas, de borde dentado y llaman la atención sus peciolos de muy distintos tamaños, variando desde 5 hasta unos 20 cm.
Uno de los detalles más llamativos de esta especie, son sus frutos que al madurar se asemejan a una mandarina pelada y al secarse explotan violenta y ruidosamente como granadas de mano, lanzando a las duras y circulares semillas a grandes distancias, alcanzando casi los 40 m, lo cual es una estrategia evolutiva muy avanzada que se conoce como dispersión mecánica.
Al pie de los árboles de jabillo es común ver los restos leñosos de los frutos que son muy gustados para artesanías e incluso aretes. Las semillas por su parte son buscadas por monos y algunas especies de lapas.
Los jabillos crecen muy rápidamente y llegan a alcanzar dimensiones asombrosas, lo cual ha sido su perdición, ya que esto los convierte en presas fáciles de los madereros que de un solo tronco obtienen miles de pulgadas cúbicas. La madera es suave de enorme demanda en el sector de la construcción para elaborar formaletas o encofrados, así como muebles de bajo costo, construcción liviana, canoas y flotadores.
En la época en que se escribía con pluma y tinta, con los frutos secos, se confeccionaban elegantes salvaderas o sandboxes y actualmente se fabrican artesanías con los restos de ellos.
La especie se reproduce fácil y rápidamente tanto por semillas como por medio de estacas y postes vivos. Pertenece al selecto grupo de las especies forestales ATRAPA-CARBONO.
El javillo se conoce en otros lugares como achohó, acuapar arenillo, árbol del diablo, arbre du diable, arceira, árvore-do-diabo, assacu, bois du diable, catahua, catauá; ceiba amarilla, ceiba blanca, ceiba bruja, ceiba de leche, ceiba tronadora, ceibo tronador, ceibo, haba, habillo, havilla, havillo, javilla, molinillo, monkey pistol, monkey’s dinner bell, monkey-no-climb-tree, nuno, ochoo, posentri, possum wood, sablier blanc, salvadera, sandboxtree, solimán y tronador.
El género Hura es el nombre con que se le conoce a este árbol en alguna regiones de Suramérica y significa savia venenosa, y crepitans por su parte tiene su origen en el término latino “crepito” crepitar, hacer un ruido seco, en alusión a la forma explosiva de los frutos.
La información incluye algunos aportes dados por el proyecto https://www.plantacionesedelman.com/werde-baumpate/
Complementar www.riomoros.com/2017/05/




