Siguiente especie
Descripción de la especie
El almendro de playa
Nombre científico: Terminalia catappa
Familia botánica: Combretaceae
El almendro de playa, almendro indio o almendrón, como le dicen en otros países, es un típico árbol de las orillas de las playas, jardines, parques y aceras de las zonas bajas y en especial en las costas; gracias a su capacidad para soportar la salinidad, en donde se le planta como árbol de sombra por su extendida copa y por mantener sus hojas en la época seca. Por lo que es muy común observar, especialmente los fines de semana, a gran cantidad de personas sentadas debajo de ellos, disfrutando un partido de fútbol, conversando o simplemente tomándose un refresco.
Es un árbol aparentemente originario de la India, aunque también se cree que procede de Nueva Guinea o de la Península Malaya, y gracias a las corrientes marinas que se han encargado de distribuir sus semillas, ha logrado conquistar todos los rincones tropicales.
De muy rápido crecimiento, puede llegar a alcanzar acá en Costa Rica unos 15 m de altura o incluso un poco más; pero en sus zonas natales son frecuentes los árboles de hasta 35 m de alto; su tronco es ramificado desde muy abajo con ramas horizontales, por lo que logra desarrollar una copa bastante amplia, formada por grandes hojas de color verde oscuro brillante y muy coriáceas, agrupadas al final de las ramas, las cuales cambian de color verde a rojo a medida que se van poniendo viejas.
Entre su copa se observan racimos de hasta 15 cm de largo con gran cantidad de pequeñas flores verdosas a blancuzcas, sin pétalos y separadas las flores masculinas de las femeninas. De las cuales posteriormente se formarán frutos carnosos con forma de almendra, de unos 6 cm de largo y unos 5 cm de ancho, los cuales al madurar se tornarán amarillos y luego rojos. Estos son muy buscados por los niños e incluso por más de un adulto, que gasta sus tardes veraniegas quebrando y disfrutando tanto de la pulpa como de la única semilla que poseen, aunque es un poco ácido, pero igualmente es buscado por muchos pequeños animales y en especial por las lapas, pericos, guacamayos y loras.
La cáscara de los frutos, a pesar de ser dura, es corchosa, lo que les permiten flotar en el agua, permitiéndoles llegar a muchos lugares a la orilla de las playas y desembocaduras de los ríos. Los frutos son de color verde amarillento por fuera y por dentro su semilla está cubierta por una escasa pulpa rojiza que en algunos países es habitual comerla cuando ya están maduros. Únicamente se lavan y se comen directamente, lo mismo que las semillas que se pueden comer crudas o tostadas y son muy ricas en fibras y proteínas, nutrientes, carbohidratos, energía y ácidos grasos, también se pueden procesar para confitarlas como golosinas o molerlas para preparar una especie de harina. Si se debe aclarar que dependiendo del organismo de las personas, es aconsejable no comer muchos si no se está acostumbrando para evitar alguna reacción digestiva.
Aunque en Costa Rica no se utiliza su madera de color rojizo del almendro de playa, en otros países se emplea en elaboración de cajas y carpintería, construcciones livianas, chapas y postes, aunque es muy susceptible al ataque de las termitas. En la Polinesia se usa para construir casas y canoas, porque es muy resistente al agua. Esta presenta una densidad de 0,48 g/cm3.
Sus hojas son empleadas en algunos lugares para servir comidas callejeras como si fuesen platos. Y por contener flavonoides, taninos, saponinas y fitosteroles, se emplean en la medicina popular, igual que la corteza, en el tratamiento de fiebres, problemas estomacales, problemas de la piel. Posee además propiedades antioxidantes, analgésicas, antiinflamatorias, fúngicas y antibacteriales.
Los cultivadores de peces emplean las hojas secas dentro de los acuarios o en los filtros para combatir y prevenir infecciones, gracias a sus propiedades antisépticas, las que no solo mantienen limpia el agua eliminando toxinas, sino que regulan el pH y liberando radicales libres. Además, ayudan a los peces a que sanen las heridas que ellos mismos se hacen al chocar con las piedras o por peleas con otros peces y protegiendo sus mucosas. Estas hojas también sirven de refugio a los peces bebes en los acuarios. En otros lugares utilizan las hojas para alimentar un tipo de gusanos de seda.
Como árbol de sombra es muy usado en aceras, parques, jardines y parqueos, el cual dará a estos sitios un hermoso punto focal, no solo por su bella y fresca forma, sino por la fuerte mezcla de colores verdes, rojos, amarillos y cafés de las hojas. En la antigüedad en la India teñían los tejidos con un tinte oscuro o negro que se obtenía de los frutos y la corteza.
Se reproduce muy fácil por semillas y aunque no es exigente en cuanto a condiciones, se desarrolla mejor en suelos con buen drenaje.
Como curiosidad en el siglo pasado, el almendro de playa se plantó mucho en Brasil para darle a las calles un “aire europeo” porque las hojas al caer son rojas, lo cual era muy llamativo.
El origen de Terminalia se deriva del latín “terminalis” es decir terminales, en referencia a que sus hojas crecen en las puntas de las ramitas y catappa viene de su nombre común en malayo “katappan”. Se dice que Terminalia podría también surgir de “Terminalium” en referencia a una antigua fiesta romana dedicada al dios Terminus, protector de Roma.




