Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Begonia

La begonia semperflorens - Begonia semperflorens -

Descripción de la especie

Begonia o teresita

Nombre científico: Begonia semperflorens

Familia: Begoniaceae

La begonia o teresita es una de las plantas ornamentales más queridas por las abuelas y los amantes de las plantas, no solo por la belleza de sus flores, presentes todo el año, sino por lo fácil de su reproducción. Es nativa de Brasil y llegó a Europa en el SXVII en donde fue muy cotizada, inclusive por la misma reina Victoria de Inglaterra.

Posee una hermosa forma compacta de entre 20 y 40 cm de alto, tallos carnosos muy ramificados y los más tiernos con un ligero color rojizo, hojas simples alternas de forma ligeramente acorazonada y con el borde dentado y un fuerte color verde oscuro con tonalidades rojizas en algunos casos, aunque cabe indicar que existen muchas variedades con hojas de distinta forma y color, siendo éste un mayor atractivo que las flores mismas.

La begonia semperflorens posee raíz fibrosa (como fibras que nacen de un mismo punto), lo que la diferencia de los otros dos grupos de begonias, las tuberosas como las begonias holandesas (Begonia x tuberhybrida) y de las rizomatosas como la begonia rex o planta de los mil colores (Begonia rex).

Las flores, grandes atrayentes de abejas, nacen en pequeños racimos en la base de las hojas (axilas), y pueden ser masculinas o femeninas, ambas presentes en la misma planta, formadas por pétalos carnosos de color rosado, blanco o rojas y se presentan muy abiertos para dejar totalmente expuesto su centro amarillo, donde están sus órganos sexuales. Los pedicelos pueden ser rojizos y son muy quebradizos en los nudos.

Los frutos son carnosos de color rojizo y parecen una pequeña mariposa o para los poco observadores pueden pasar como flores, ellos poseen costados alados y un centro abultado, que es donde están las diminutas semillas, que son transportadas por el viento al abrirse el fruto, por lo que es común encontrar begonias creciendo en lugares alejados de la planta madre, inclusive en grietas de rocas y macetas de otras plantas.

A estas begonias no les gusta la exposición a vientos fuertes por lo que se deben mantener en sitios abrigados, tampoco los lugares muy fríos ni muy calientes. Le gustan los suelos buenos con buen drenaje y un poquito ácidos, por lo que se pueden regar de vez en cuando con un poquito de jugo de limón en el agua de riego. Es una planta amante de la luz, pero no del sol directo, porque se puede quemar, prefiere la exposición filtrada, la semisombra o los ambientes de interior con muy buena iluminación.

Es una especie muy fácil de cuidar, y para mantenerle una bonita forma se le puede podar regularmente, ya sea cortándole las puntitas con los dedos o cortando los tallos más largos después de la floración. Los tallos son muy quebradizos, por lo que es muy sencillo cortarlos con la mano, quebrándolos en los nudillos. Este material se puede utilizar para reproducirla, ya que pegan muy fácilmente.

En cuanto a plagas y enfermedades, puede ser afectada por larvas de mariposas, caracoles, babosas, mosca blanca y otros, así como por hongos y bacterias, aunque la mayoría de las veces no presenta ningún problema.

Es común ver begonias en exteriores e interiores, gracias a su alta capacidad adaptativa, pueden utilizarse en jardineras, macetas colgantes, macetas, rincones de jardines, bordes de senderos, cerca de fuentes de agua, debajo de árboles, como elementos centrales en jardines, en rocallas (en rocas) y parterres.  En interiores bien iluminados ella se mantendrá muy bien con un hermoso follaje y flores permanentemente, pero se debe cuidar de no ponerla muy cerca de una ventana a través de la cual entré el sol directo, porque puede quemarla, lo ideal es que le llegué mucha luz, pero indirecta.

Además de ornamental, la begonia posee propiedades astringentes, desinfectantes y purgantes, por lo que se emplea en medicina tradicional para el tratamiento de diversos padecimientos como fiebres, problemas bucales (dolores de muelas), resfríos, problemas gástricos y pequeñas quemaduras, sobre las cuales se colocan directamente los pétalos para aliviarlas. También se le utiliza para purificar el ambiente, especialmente cuando se le mantiene dentro de la casa u oficinas.

En algunos países, como Indonesia y China, se usan en ensaladas, salsas y para cuajar quesos, o se comen las flores directamente, ya que poseen un sabor agradable.

En el ámbito del simbolismo, las begonias son catalogadas como especies que representan la delicadeza, la nobleza, la paciencia, la precaución, la prosperidad, la prudencia y la riqueza. Para muchos ella es una muestra de buenos deseos y buena suerte, de ahí que se acostumbre regalarlas cuando una persona emprende un nuevo proyecto, como emprender un negocio, comprar una casa, casarse, así como el poder expresar una amistad duradera y fiel, cordialidad y empatía. Algunas personas acostumbran regalarlas como muestra de gratitud, luego de haber tener un buen recibimiento y acogida en una casa.

Aunque también cabe señalar que no todos los escritos sobre las begonias las presentan como beneficiosas, ya que hay curiosidades interesantes como que, en el siglo XIX, fueron señaladas como símbolos de hipocresía, especialmente las que presentan hojas de dos colores, y en la cultura popular se colocaban en la entrada de las casas, para indicar que había algún peligro, el que incluía decirle al amante que el esposo estaba en la casa. También se usaron mágicamente para atraer a la persona amada o solucionar conflictos románticos, realizando un ritual con hojas quemadas y ciertas oraciones.

Las begonias son plantas tan especiales que en la ciudad de Rochefort en Francia hay un museo jardín botánico dedicado exclusivamente a ellas, llamado el Conservatorio de Begonias y allí en un gran invernadero de 1100 m2 se pueden encontrar unas 1500, entre especies y variedades.

El género Begonia le fue dado en honor al francés Michel Bégon, quien fue un gran amante y coleccionista de las plantas durante el siglo XVII y gracias a este interés envío a América a un monje franciscano llamado Charles Plumier, caracterizado por sus estudios en botánica, por lo que al descubrir a las begonias, quiso honrar Bégon poniéndole su nombre. Y el nombre semperflorens es un término latino que significa “que siempre tiene flores”.

You are donating to : Greennature Foundation

How much would you like to donate?
$10 $20 $30
Would you like to make regular donations? I would like to make donation(s)
How many times would you like this to recur? (including this payment) *
Name *
Last Name *
Email *
Phone
Address
Additional Note
paypalstripe
Loading...
error: Este contenido esta protegido de escritura !!