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Descripción de la especie
El chilamate de río
Nombre científico: Ficus insipida
Familia botánica: Moraceae
El chilamate de río o higuerón de río, como también se le conoce en Costa Rica, pertenece al gran grupo de los Ficus, conocidos mayormente por nacer y desarrollarse en los troncos o copas de otros árboles o palmeras, a los cuales estrangulan y matan conforme crecen; pero los chilamates, a diferencia de los anteriores, nacen directamente sobre el suelo, sin afectar a ningún otro árbol.
Como su nombre lo indica, el chilamate de río crece natural y espontáneamente a la orilla de los ríos y quebradas del país, desde el nivel del mar hasta los 1100 m aproximadamente; a veces formando agrupaciones cuyas poderosas y extendidas raíces superficiales crean diques y gaviones naturales que protegen las orillas y vegas de los ríos de la muy dañina y perjudicial erosión.
Es una especie nativa desde México hasta la Amazonía, y presente también en las Antillas. Presente en sitios con climas secos a muy húmedos, que no se afecta por los malos suelos ni por el mal drenaje, puede crecer a pleno sol o a la sombra.
El chilamate de río es un árbol de crecimiento rápido, que en poco tiempo puede alcanzar los 25 a 40 m de alto, con un tronco que, por lo general, se bifurca desde muy abajo; dando grandes troncos secundarios cilíndricos de hasta 1.5 o 2 m de grosor, cubiertos por una corteza lisa de color grisáceo y todo el árbol presenta una savia lechosa tóxica.
El árbol desarrolla gambas muy grandes y largas, con lomos redondeados y corteza estriada, que pueden empezar a desarrollarse a una altura de casi 2 m sobre el suelo, y extenderse varios metros alrededor del tronco, lo que es muy característico de los Ficus, pero en los chilamates son impresionantes.
Las ramas son muy largas y gruesas, lo que le permite al árbol tener una amplia y densa copa, formada por hojas simples alternas, de hasta 25 cm de largo y 10 cm de ancho, con la nervadura muy evidente y los nervios secundarios paralelos. De color verde por ambos lados y forma elíptica, con el borde entero, ápice agudo y peciolo largo; con grandes estípulas involucrales de color amarillento, que se desprenden fácilmente al secarse, dejando una cicatriz en la base de la hoja. Los árboles jóvenes poseen hojas mucho más grandes que los árboles adultos, porque necesitan mucha energía para crecer.
Los chilamates son árboles que han desarrollado la capacidad de ofrecer frutos todo el año, por medio de una sincronización muy coordinada, en donde unos árboles producen cosecha unos meses, y otros árboles, otros meses, de esta forma hay producción todo el año. Esta sincronización les garantiza a muchas especies de fauna obtener alimento a lo largo del año.
Los famosos higos o frutos, en realidad son siconos, que son estructuras que agrupan a las flores y las mantienen dentro, en donde unas abejitas (Tetrapus, Agaonidae) muy pequeñas entrarán a polinizarla, aproximadamente la mitad de las flores y en el resto pondrán sus huevos y servirán después para alimentar a las larvas. Una vez que las larvas se convierten en adultas, saldrán a buscar otros siconos, llevando con ellas el polen para polinizar las nuevas flores. Los siconos se presentan en solitario y nacen en la axila de las hojas, son de forma redondeada a de entre 4 y 5 cm de diámetro, redondos, verdes con manchitas claras en toda la superficie, pedúnculo largo, frutos axilares y con una pequeña punta, que es la entrada de las abejitas. Cuando están muy maduros se tornan de color rojo oscuro.
Estos higos son ávidamente buscados por muchas especies de fauna, como iguanas, garrobos, murciélagos, loros, monos, zarigüeyas, ardillas, puerco espines, martillas, guatusas y pizotes, entre otros muchos. Además de gran cantidad de aves, como tucanes, trogones, pericos, loras, etc. y por supuesto peces, que aprovechan los frutos que caen de los árboles de las riberas.
El chilamate posee una alta capacidad reproductiva por medio de semillas, lo que le permite una amplia colonización, ayudado por todas las especies que se comen sus frutos. Es muy fácil de reproducir por medio de semillas, las que pueden durar entre 20 y 60 días germinando, o por medio de estacas y postes vivos, los cuales crecen muy rápidamente. Los arbolitos pequeños son capaces de crecer y desarrollarse sin ningún problema sobre bancos de piedra o arena, en ausencia total de tierra. Como dato importante, las semillas que han pasado por el sistema digestivo de algunos animales como monos tienen un mayor porcentaje de germinación, gracias a que han estado en contacto con los jugos gástricos por varias horas, que las que han estado en el estómago de las aves, ya que, en este último caso, su permanencia es solo de minutos; por lo que la cáscara de la semilla no logra afectarse significativamente.
La madera es catalogada como madera blanca, por su color crema claro, sin distinción entre la albura y el duramen, aunque se notan algunas vetas más oscuras. Posee poco lustre, grano recto a irregular, con una densidad de 0,39 g/cm3, sin olor ni sabor distintivo. Su proceso de secado es rápido, aunque puede torcerse y fisurarse, por lo que se deben tomar las medidas preventivas necesarias para evitarlo. Es fácil de aserrar, trabajar, tornear y preservar, pero no posee resistencia natural al ataque de hongos e insectos, por lo que se le utiliza únicamente en usos de corta duración como formaletas, ataúdes, cajas, embalajes, construcciones rurales como paredes, puertas, ventanas y marcos, muebles de bajo costo, molduras y carpintería interior. Y algunas chapas y tableros aglomerados de poca resistencia.
La savia lechosa del chilamate de río, a pesar de que puede ser muy tóxica, se ha utilizado en la medicina tradicional para tratar la anemia, la fiebre y como un antiparasitario muy eficaz, gracias a la presencia de una enzima llamada ficina, que destruye la piel de los parásitos. También se emplea como aditivo en la preparación de cerveza, en ablandadores de carnes. De la corteza se obtiene una pulpa, empleada en la elaboración de un papel artesanal, llamado papel de amate, empleado en arte y artesanías, así como fibras para algunos tejidos.
Como ornamental es empleado en parques como árbol de sombra y en la protección de ríos y quebradas, así como en bonsái.
El chilamate de río o chilamate, en otros países se conoce como: ají, alamo, amate, amate blanco del monte, amate blanco, amate de río, amate, amatillo, ash, bibosi, bibosi grande, bibosi palomo, camichín, cauchillo, caucho, caucho glabrata, caucho incipida; caviúna-rajada, caxinguba, ceiba, chacalate, chalate, chibecha, chilamatón, chilo, chimon, copé, copoy, corcho, faveiro-vermelho, figowiec mdy, figueira, figueira-branca, figueira-do-brejo. Gambo, guapoy, higo, higuera, higuera blanca, higuerilla, higuero, higuerón, higuerota, higuewra blanca, huacra, huila, huito, ivapoy, jun, macahuite, mage viigipuu marañón, mataiza, matapalo, matapau, mata-pau, morotí; mutut, nacapul, nacapule, nacapuli, ojé rosado, oje, ojé, ou-uuli, patolote, quaxinduba, renaco, sabalí, saiba, sak-kabah, salate, siranda, tescalama, uouli wild fig, wild fig or chibcha y zalate.
El género Ficus es el nombre dado en latín a la higuera y al fruto de esta (Ficus carica), insípida, por su parte, es el nombre dado, también en latín, a algo que no tiene sabor, que es insípido.




