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Lechuguilla o clavelito de monte

Lechuguilla o clavelito de monte - Emilia fosbergii -

Descripción de la especie

Lechuguilla o clavelito de monte

Nombre científico: Emilia fosbergii

Familia: Asteraceae

La lechuguilla o clavelito de monte, es una de las plantas silvestres más reconocidas y queridas, especialmente por los niños y sus mamás, ya que es una de las primeras flores que ellos les regalan a ellas, cuando andan paseando por parques, aceras y jardines.

Su origen no está muy claramente definido, porque muchos mencionan que es africana, pero su presencia allá es baja, por lo que otros ubican a Asia como su zona de origen.

En Costa Rica, se le puede encontrar en gran parte del territorio, casi desde el nivel del mar hasta arriba de los 1800 m de altitud. Principalmente, se le encuentra a orillas de caminos, entre las grietas de las aceras, en parques, lotes baldíos, potreros, orillas de charrales, mezclada entre las plantas de los jardines, etc. Ello, gracias a su alta capacidad de colonizar sitios, al ser una especie pionera.

Es una hierba silvestre de crecimiento anual, amante del sol, aunque igual crece a la semisombra, en donde puede llegar a crecer entre 50 cm y 1 m de alto, si las condiciones son muy favorables, aunque por lo general no pasa de los 60 cm. No es exigente en cuanto a suelo, pero no le gusta la sequía, prefiriendo condiciones más húmedas.

Las hojas de la lechuguilla o clavelito de monte son simples, alternas y se caracterizan por su forma de raqueta o de violín y por su borde fuertemente dentado a casi no dentado, en algunas de ellas, pudiendo tener un leve tono rojizo. La lámina es delgada, de color verde claro y glauca por detrás, en donde se notan más la nervadura reticular, sin mayor definición de nervios secundarios principales.

Al inicio la planta se desarrolla en forma de roseta, es decir todas las hojas salen de un mismo punto y pueden medir entre 2 y 4 cm de largo; y conforme va madurando, va desarrollando un delgado tallo, a lo largo del cual las hojas van apareciendo en forma alterna, siendo ellas más grandes, midiendo poco más de 10 cm de largo y unos 4 cm de ancho. Y en la parte alta del tallo floral, las hojas se presentan como pequeñas brácteas. Todas ellas ligeramente pubescentes.

Las hojas pueden extender la lámina foliar a todo lo largo del peciolo, dándole un mayor ancho al mismo, o bien si son hojas que se desarrollan más arriba en el tallo, puede que no tengan el peciolo, siendo hojas sésiles, por lo que la lámina nace directamente del tallo, como si lo estuviera abrazando.

Lo más característico de la lechuguilla o clavelito de monte, son sus lindas flores rojas, agrupadas en una pequeña inflorescencia, denominada capítulo o cabezuela, rodeadas por un falso cáliz ligeramente pubescente, llamado involucro, formado por brácteas de color verde, unidas casi hasta la punta, lo que le da un aspecto como de copa cerrada. Este involucro es de color verde y ocasionalmente se presenta con la base engrosada de un tono amarillento. La inflorescencia se ramifica y desarrolla varias cabezuelas, a veces agrupadas en pequeños ramitos de 2, 3 o más. Las cabezuelas pueden llegar a tener hasta 50 flores cada una, las que se van abriendo de afuera hacia adentro.

Cada flor mide entre 1 y 2 cm de largo, formada por 5 pétalos rojos fusionados, formando un delgado tubo con las puntas libres, que solo permite la entrada de la fina lengua de las mariposas, aunque siempre se observan algunas abejas tratando de obtener el preciado néctar. De su centro salen los estambres con anteras amarillas y el gineceo sobresaliendo a ellos, como una estrategia para evitar la autopolinización. En el punto en donde las flores se unen con el involucro, se pueden observar algunos pelitos blancos (vilano) que sobresalen, los cuales vendrían a ser el cáliz modificado de las flores.

Al ser una especie de muy corta vida y amplia reproducción, todo el año se podrán observar sus delicadas flores.

La lechuguilla o clavelito de monte es muy fácil de confundir con la Emilia sonchifolia, ya que a primera vista son iguales, pero esta última tiene flores rosadas en lugar de rojas y el peciolo de la hoja no es tan alado como el clavelito de monte.

Los frutos del clavelito de monte son de un grupo muy llamativo llamados aquenios, mismo grupo al que pertenecen los frutos del Estos frutos al madurar no se abren y es difícil sacar las semillas, por lo que se siembran directamente y las semillas se encargan de romperlos al germinar. Son de forma alargada y delgados, de unos 4 mm de largo, de color crema y aristados, y en la punta poseen una serie de largos pelitos blancos de entre 5 y 7 mm de largo, que forman lo que se conoce como vilano; el cual es una estructura que le permite al fruto ser dispersado por el viento, como si se tratara de una especie de parapente o sombrilla voladora, lo que lleva a la mente a pensar en el famoso diente de león (Taraxacum officinale) que es tan buscado para soplar los frutos mientras se pide un deseo.

Cada planta puede llegar a producir más de 5.000 semillas en dos meses, lo que explica su amplia distribución y por lo que los agricultores la consideran “mala hierba”, aunque el término más correcto sería “hierba no deseada”.

A pesar de ser conocida más como una planta silvestre, posee un alto potencial como ornamental, como Taiwán ya lo ha demostrado, utilizándola para ese fin. La misma puede ser un elemento esencial en jardines de abejas y mariposas, en conjuntos de especies floreadas en diversas áreas de jardines, aceras o maceteras. En algunos países la emplean en la medicina popular para tratar diversas enfermedades.

A pesar de su inocente belleza, en agricultura su presencia es fuertemente rechazada, porque es hospedera del nemátodo agallador (Meloidogine) y de la mosca blanca (Bemisia tabaci), ambas plagas de diversos cultivos. Es una especie no desea en campos de arroz (Oriza sativa), caña de azúcar (Saccharum officinarum), papaya (Carica papaya), maíz (Zea maiz), tomate (Solanum lycopersicum) y otros muchos otros más.

La lechuguilla o clavelito de monte es conocida en otros países con muchos otros nombres, entre ellos:

algodão-de-preá, árnica de montaña, borlita, candle plant, clavelillo, clavelillo de cafetal, clavelito colorado, clavelito de cafetal, clavelitos del cafetal, consumption weed, creasebush, cupid’s paintbrush, cupid’s shaving brush; flora´s paintbrush, Florida tasselflower, Florida quastenblume, fosberg’s pualele, goutte de sang rouge, hierba socialista, je sème à tous vent, lamparita, lavil anfé, lechuguilla roja y lilac tasselflower. Manjé lapin, pincel de amor, pincel de estudante, pincel de poeta, pincelillo, pincelito, pua lele, purple emilia, purple sow thistle, red sow thistle, red tasselflower, salade à lapin, santim, sberg’s pualele, serralha mirim, tasselflower, ti léton y ying rong hua.

El género Emilia no posee un origen conocido, como el de la mayoría de las especies, ya que se especula que puede estar haciendo referencia a un personaje de la mitología griega o referirse a otra especie de nombre similar. En cuanto a la especie fosbergii le fue dado en honor al botánico estadounidense Francis Raymond Fosberg

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